My name is Barry Allen

and i’m the fastest man alive…

Bueno, no. No me llamo Barry, ni soy el hombre más rápido. La verdad, ni siquiera soy hombre. Pero, ¿Barry?… Soy tu fan.

Hoy escribo de cómo Barry Allen llegó a mi vida para no salir jamás. Cuidado, hay un poco de fangirling adelante. Lean con precaución.

No soy una experta en cómics, ni mucho menos. Honestamente, nunca he leído ni un solo cómic de The Flash. Tengo la computadora frente a mí, Netflix abierto esperando saber cómo pasaré las próximas dos horas de mi vida. El póster me llama la atención. Doy click.

Cuarenta y cinco minutos después hay sorpresa en mi rostro. ¿Qué acaba de pasar? ¿Acabo de ver mi primer episodio de una serie de superhéroes? Y… ¿¡ME GUSTÓ!? Ni siquiera lo pienso y le doy Play al siguiente capítulo. No ha pasado ni una semana y ya llegué a la finale.

Caitlin, Cisco, Barry y Joe han logrado que me encariñe con ellos. Su dinámica es tan unida, aun cuando pretenden tener secretos terminan confiando entre ellos. Un gran logro de la serie es mostrar estás relaciones tan estrechas de forma natural. #TeamFlash.

Lo que más disfruté de la experiencia fue mi propia ignorancia. Mi propio no saber nada sobre la historia de Flash. Me encantó sorprenderme en cada giro inesperado, frustrarme con cada decisión errónea (o cada vez que Iris West abría la boca), gritar con cada descubrimiento impactante (te estoy mirando a ti, Dr. Wells). El hecho de que el primer contacto que tuve con cada personaje del universo de Flash fuera en la serie me hizo emocionarme más y logró que mis ganas de saber más crecieran.

Me fascinó el hecho de poder acercarme al mundo de DC de una forma tan simple. Sin complicarme con los mil universos o los cientos de números de cómics que no he leído.

Así que, te invito a darle una oportunidad a las grandiosas series que en la actualidad se ofrecen (de DC y Marvel por igual). No encasilles los cómics como algo nerd, infantil o sin sentido. No los subestimes. A todo mundo le gusta una buena historia.

Tampoco te subestimes a ti mismo, ¿quieres saber más de superhéroes? Hazlo. Ve series, lee artículos, cómics… No te arrepentirás… sé que yo no lo haré.

Después de todo, geek is the new sexy. Y si no me creen, pregúntenle a Grant Gustin.

Hasta la próxima,

Y.