Muelle Isla San Lucas.

Cartografía para la conservación.

Mapeo de senderos en la Isla San Lucas, Puntarenas, Costa Rica.

Información general del sitio.

La isla se ubica en el Golfo de Nicoya, aproximadamente a más de 8 km de la ciudad de Puntarenas, perteneciendo a la provincia del mismo nombre. Viajando en lancha el recorrido puede durar entre 15 a 20 minutos.

Posee una extensión de 472 hectáreas y la altitud en la isla va desde los 0 - 220 metros sobre el nivel del mar. Esta isla no sólo cumplió con las funciones penitenciarias históricamente, sino que en el año 2001 se le declaró en la categoría de Refugio Nacional de Vida Silvestre. Según las zonas de vida, este sitio se clasifica como Bosque húmedo premontano transición a basal.

El carácter histórico de la isla radica en su uso como asentamiento de grupos indígenas incluso antes de la conquista; pero sin mayor duda este lugar es conocido por la mayoría de los costarricenses como lugar que alojaba la temida cárcel desde la segunda mitad del siglo XIX, cuyo funcionamiento se prolongó desde el año de 1873 hasta 1991; 118 años de sufrimientos y penas vividas por cientos de hombres que habitaron esa isla en condiciones nefastas.

Como mencionaba anteriormente, a principios del siglo XXI es declarado como una área silvestre protegida que debe ser gestionada y vigilada, en este caso, por el Ministerio de Ambiente y Energía a través del Sistema Nacional de de Áreas de Conservación (SINAC). Actualmente cuenta con tres guardaparques, quienes frente a duros obstáculos hacen lo posible en el mantenimiento de la isla. Sin embargo, no siempre se encuentran los tres funcionarios; ya sea por los roles de salidas, entradas, vacaciones o por cuestiones especiales. Estos panoramas sombríos de un sólo hombre en el cuido de cientos de hectáreas no permiten la meta que se ocupa en este sitio natural. Es por eso que ante ciertas dificultades y vacíos identificados en la isla, un colectivo de compañeros geógrafos nos sumamos en la tarea de proponer un proyecto que desea aportar en la gestión ambiental de la isla.

¿Qué se quiere ofrecer con el proyecto?

Isla San Lucas está aislado, no posee una administración debida. Existen retos muy fuertes que enfrentan día con día los ecosistemas y los habitantes del refugio, problemáticas como por ejemplo la casi nula disponibilidad de agua, la no presencia permanente de medios de transporte marítimos y la excesiva contaminación que abunda en playas y manglares del sitio. Es por eso que nuestro grupo de voluntariado propuso una idea necesaria para mejorar la supervisión de la isla y que funcione además para promover el turismo responsable en este pedacito de tierra en pleno golfo.

Dicho proyecto trata sobre la confección de productos cartográficos que sean fieles a los elementos observados en campo, y que a la vez muestren la distribución de los senderos en la isla para el conocimiento de estos y sus usos en cuestiones turísticas, de conservación y planificación.

Queremos no sólo legar un mapa, queremos ofrecer insumos que faciliten el trabajo de quienes viven en esta isla rodeada de bellezas y amenazas. Sin embargo, pensamos en una cartografía alternativa que recoja variedad de información y sea plasmada con la misma visión espacial que posee el geógrafo pero con una pizca de mayor creatividad para el deguste de la visión humana.

Situaciones como posible riesgos naturales, monitoreo de especies importantes para el ecosistema de la isla, optimización de rutas de acceso y futuros nuevos senderos, pueden ser llevados a cabo con mayor agilidad gracias a la labor base que traemos en nuestro proyecto. Nos gustaría ver como nuestra cartografía se convierte en un primer paso para el fortalecimiento del accionar ambiental en este refugio de vida silvestre. Pero no todo queda ahí, nos gustaría profundizar nuestro trabajo en esta isla y poder mejorar las herramientas de trabajo para los compañeros guardaparques y los voluntarios universitarios quienes visitan frecuentemente el refugio.

Observaciones post-gira.

Punta de Oro, Isla San Lucas (12/2/17). Fuente: Amy Murcia [Instagram].

La gira consistió de tres días de trabajo en campo; del viernes 10 de febrero al domingo 12. El primer día consistió más que todo de un reconocimiento fugaz del terreno para así comenzar a planificar las rutas a recorrer el siguiente día. Vimos diversidad de flora, fauna y elementos históricos.

El segundo día nuestro grupo empezó temprano. Esto fue vital debido a las altas temperaturas y el sol ardiente que abraza la isla en horas cercanas al mediodía. A las 6:00 am empezó nuestra carrera por grabar todas las rutas disponibles en la isla, así como ir marcando puntos de interés para la confección de nuestra cartografía. En la mañana visitamos las playas Tumbabotes, Hacienda Vieja y El Limón. Por la tarde nos encaminamos hacia uno de los puntos sugeridos por el guardaparque: Playa Ciriales, finalizando en este punto la labor para ese día. Se obtuvo un saldo de más de 6 horas de caminatas por senderos principales y cortafuegos recorriendo una distancia entre 7 y 9 km en total.

En el tercer y último día de labores la caminata se reanudó a las 7:00 am. En esta ocasión se visitaron las playas Bellavista y El Coco, además de Punta Oro y el sector norte de la isla. La función era la misma, grabar la ruta y los puntos importantes de interés ecológico y del recorrido. Por la tarde grabamos los últimos caminos cercanos a la comandancia, zona en la que nos encontrábamos hospedados. En horas de la noche visitamos playa El Inglés, el cual es uno de los senderos que se encuentran incompletos. Además hicimos algunas mediciones de la estructura del redondel con los navegadores de posicionamiento global. En resumen, para el domingo tuvimos un saldo de poco menos de 7 horas de caminatas por senderos y cortafuegos, además de una distancia total recorrida entre 6 y 7 km en total.

Logramos observar un buen número de especies representativas de árboles y animales, los cuales serán detallados posteriormente en el proceso de análisis y planteamiento del informe. La geología y geomorfología de la zona se encuentra demarcada por una serie de fallas, pliegues y bloques buzados que se observan a lo largo de acantilados en la costa de la isla. El origen preliminar de estas rocas observadas corresponden del tipo sedimentario, encontrando desde areniscas, limonitas y hasta material calcáreo. En el interior de la isla existen algunas lomas que permiten ascensos en ciertas parte de la isla. Estas formas de relieve están muy relacionadas con los procesos tectónicos en el que está enmarcado San Lucas.

Los suelos poseen un gran porcentaje de partículas de arenas y en menor cantidad limos. Poseen buena tasa de infiltración y albergan un buena cantidad de especies vegetales nativas del bosque tropical seco. La erosión de los mismos no se ve tan marcada, esto debido a la existencia de cauces estacionales y cuya reactivación se da con la llegada del aumento de precipitación en la isla. El régimen de lluvia empieza desde mayo hasta noviembre, con un promedio registrado de más de 1500 mm de lluvia anual.

Por ahora estas son algunas de la observaciones que tomamos en campo durante estos días. La misión ahora es profundizar en la información que poseemos para empezar a diseñar nuestro principal producto con el mayor de los detalles que podamos aplicar. Realmente el grupo tiene aires de positivismo que alimentan nuestros deseos de realizar una noble labor en beneficio de la naturaleza. Este voluntariado se hace con el mayor anhelo de colaborar con los habitantes de la isla, pidiendo a cambio una mayor consolidación en los mecanismos de conservación que requiere San Lucas. Pedimos mayor intervención del estado junto con una mayor conciencia por las problemáticas que aquejan esta bella isla, dejando a un lado todo lo negativo que siempre ha caído en esta tierra.

Contacto

Si tenés interés de contactarnos para conocer más de nuestras experiencias, podés enviar un correo a chavacr93@gmail.com

Este proyecto es comandado por Omar Mejía, Ana Araya, Amy Murcia y Andrés Chavarría; todos estudiantes de la carrera de Geografía en la Universidad de Costa Rica. Agradecimiento total al Programa de Voluntariado de la misma universidad por todo el soporte ofrecido en esta tarea.

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