En tecnología, tu profesión puede no ser lo más importante

En tecnología, tu experiencia importa tanto o más que tu título

Photo by MD Duran on Unsplash

Cada año muchos jóvenes se ven enfrentados a decidir qué y dónde estudiar. Esta decisión suele estar influenciada por dos principales factores: la vocación y qué tan rentable será la profesión elegida. Este último punto no es trivial, ya que suele pesar muchísimo en algunos países donde ir a la universidad significa pagar una importante suma de dinero.

Pero esto de ir a la universidad para ser un profesional bien capacitado y bien pagado toma unos matices interesantes en la industria de la tecnología. En este rubro, me ha tocado ver un montón de gente autodidacta que ha llegado a esto desde otras profesiones o incluso sin haber pisado jamás una universidad o instituto. Algunos de los programadores que conozco vienen de haber sido contadores, artistas, biólogos y arquitectos. Sin ir más lejos, yo mismo estudié música antes de convertir un pasatiempo de diseñar gráficas y sitios web para mis amigos en una carrera que ha durado ya varios años y hoy me tiene como parte del equipo de Get on Board. ¿Por qué se dan las condiciones en este rubro para que esto suceda?

Tecnología, academia y la era de las comunicaciones

Sin ignorar que probablemente esto es algo producido por un montón de causales, hay tres puntos en particular que capturan fuertemente mi atención:

  1. Desde que tenemos internet y dispositivos para conectarnos desde cualquier lugar, aprender se ha vuelto más fácil y rápido. Por un lado puedes acceder a infinitas fuentes de conocimiento, además de ser parte de comunidades que validan dichas fuentes. Por otro lado, ya no es necesario aprender a la manera de las escuelas, ahora puedes hacerlo a tu ritmo y a tu gusto, profundizando en lo que más te apasiona con menos gasto de energía, tiempo y dinero.
  2. La academia está formada por instituciones muy estructuradas, con reglas y procedimientos que permiten acreditar sus enseñanzas. Cuando uno va a una universidad lo realmente importante no es cuánto te enseñan (por algo tanto alumno egresa con las notas mínimas); lo que realmente te hace valorar ir a una universidad es que esta institución, dueña del saber, acredite que eres parte del grupo de quienes dominan ese conocimiento. Esta validación suele estar sujeta a un montón de burocracias que durante mucho tiempo no fueron un problema, pero que hoy no logran consolidarse al mismo ritmo que evoluciona el conocimiento (especialmente el tecnológico). Esto último puede deberse a que la tecnología está generando importantes soluciones para la industria y en el proceso se mejora a sí misma con gran eficiencia.
  3. Que la industria necesite profesionales con capacidades que no se cultivan necesariamente en las universidades está generando una oportunidad para quienes estén dispuestos a aprender rápido, esquivar prejuicios y hacerse fuerte de sus errores.

Las oportunidades laborales en tecnología

Este año en Get on Board hemos publicado 2466 anuncios de empleo para esta industria, siendo un poco más del 50% de ellos oportunidades para programadores, seguido por los empleos para diseñadores que ocupan un 13% del total.

Si bien sigo viendo anuncios para programadores que piden como requisito excluyente a algún profesional de la ingeniería de software, muchos otros están dispuestos a prescindir de este requerimiento porque comprenden que lo importante en este rubro (que además tiene escasez de profesionales) está relacionado con otros factores.

Programar es una de esas habilidades que no aprendes necesariamente en una universidad, instituto, curso o taller. Lo que hace la diferencia en un buen programador es la capacidad de estar constantemente al día con el estado de la industria y tener la capacidad de entender rápidamente cómo las últimas tecnologías funcionan. Además, los conocimientos quedan obsoletos mucho más rápido que en industrias como la medicina, donde los años de estudios clínicos que validan un nuevo descubrimiento son el equivalente a experimentos en TI que no duran más de un par de semanas y son probados con millones de usuarios en tiempo real.

Las oportunidades no son sólo para expertos

Del total de anuncios publicados en Get on Board se ve un patrón muy similar en las categorías de Programación y Diseño / UX (las dos más utilizadas). En ambas, lo más demandado han sido candidatos con un grado de experiencia Semi Senior (52% de los anuncios), lo que suele equivaler a profesionales que tengan entre 3 y 5 años de experiencia.

Esto no disminuye el considerable espacio que sigue existiendo para profesionales que tengan entre 0 y 3 años de experiencia. Entre 29% y 38% de los anuncios están enfocados a profesionales que se están recién iniciando en la industria. Mas, cuando hablamos de años de experiencia, nos referimos a los años en que se ha estado desarrollando proyectos reales, lo que no necesariamente ocurre en una casa de estudios. Todo esto también contribuye a emparejar la carrera entre autodidactas y académicos.

Otro importante dato es el salario ofrecido en ese 29% de los anuncios para programadores junior o sin experiencia. En este bloque el sueldo mínimo líquido mensual que aceptamos para alguien que jamás ha sido empleado, pero es capaz de demostrar sus habilidades, es de $800USD lo que es un excelente punto de partida para una carrera.

Entonces ¿aprender sol@ o ingresar a una institución?

Ambas tienen sus ventajas y no se trata de considerarlo como caminos excluyentes. Las universidades entregan comunidad, disciplina y conocimientos bien estructurados que complementados con la personalidad de alguien curioso por aprender y con el poder de la independencia, pueden resultar en un profesional tremendamente bien calificado.

Por otro lado, aprender por tu cuenta es un considerable ahorro de tiempo y dinero. Hay quienes han tomado el camino de ganar dinero aprendiendo, cobrando muy barato por el costo de ser alguien en formación, pero que han sabido ir incrementando el valor de su trabajo a medida que sus capacidades mejoran.

Mi verdadero objetivo en este relato no es definir cuál es la mejor opción. Lo que realmente quiero que se lleven a casa es que estamos viviendo un momento de la historia laboral donde hay buenas oportunidades para quienes no tienen la posibilidad de acceder a la educación formal.

He visto autodidactas con más y mejores habilidades que muchos que tuvieron la oportunidad de ir a una universidad, pero eso no hace mejor el hecho de ser autodidacta en sí, más bien nos dice que esa persona tuvo otro tipo de oportunidad que está disponible y que lo importante no es quién te enseña, sino la actitud que tomas día a día para utilizar ese conocimiento.

Los datos expuestos en este artículo consideran los registros realizados en Get on Board desde el 1 de Enero al 23 de Diciembre del 2018.