La falsa proactividad

El pulpo con patines — representa la falsa proactividad

Muchas veces llamo a este tipo de situaciones de falsa proactividad (sean personas, equipos y/o organizaciones) el famoso “pulpo con patines”, no sabe dónde está, no sabe adonde va, pero se mueve para no caerse y a eso lo llama proactividad.

En este mundo utilitario, todo lo que hacemos busca concretarse en un resultado útil, en algo que represente valor. Este resultado se alcanza por medio de acciones generadas por personas que trabajan para ello.

En un mundo utilitario, todo lo que hacemos debe concretarse en un resultado útil, en algo que represente valor.

Todo lo que hacemos para el logro de resultados requiere de colaboración con otros y esta colaboración requiere de conversaciones sobre como estamos (contexto actual) y hacia donde queremos ir (situación deseada).

Es importante remarcar que el trabajo individual esta siendo desafiado, tomando más espacio el trabajo en equipos.

Esta colaboración suele necesitar de información para la toma de decisiones y mientras más visible, accesible y radiante se encuentre mucho mejor.

Sin embargo en mucho contextos no contamos con esto y saltamos directo a la acción, a la búsqueda del resultado, incluso sin conversar con otros sobre lo actual y deseado.

Queremos llegar rápido a conclusiones y definir acciones, la mal llamada “proactividad” muchas veces se apodera de nosotros tomando acciones sin un entendimiento común.

Saltamos a la acción y a la búsqueda del resultado sin mucho pensar ni buscar alinearnos sobre nuestro contexto actual y deseado.

Ya lo decía Daniel Kahneman que preferimos pensar rápido, actuar rápido, esto genera endorfinas que nos hace sentir recompensados y contentos pensando que “el problema ya se solucionó” por el hecho de ponernos en moviendo rápidamente.

Este pensar rápido no genera aprendizaje, simplemente genera un salto a la acción inmediata sin reflexión. La acción sin reflexión es amiga del caos.

Movernos rápido no significa movernos hacia un rumbo deseado.

A su vez, damos por sentado, obviamos, omitimos ciertos datos de la realidad actual generando así fricciones en nuestras interacciones sobre aquello que consideramos importante, causando en muchos casos inefectividad y desvíos de lo que realmente valoramos.

Considero que es importante darnos tiempo, evitando la parálisis del análisis pero no dando nada por sentado, no obviar contextos ni datos y es acá donde los radiadores de información, la gestión visual y el gemba walk — prácticas propuesta por el pensamiento Lean — son fundamentales para salir de este camino de falsa proactividad.