Las cliques son hermosas

La forma más natural de encajar en un mundo líquido parecerían ser los equipos líquidos ¿Quién decide hoy quiénes están dentro del equipo? La mayoría de las organizaciones sólidas tienen una especie de rol senior que tiene la autoridad de decidir por los otros a dónde pertenecerán. X decide si Y va a trabajar con Z en el proyecto W. Claro que un abordaje más autónomo es posible, en el que las personas se autoorganizan para elegir sus equipos. Pero la libertad necesita un cauce, ciertos límites para no caer en el caos. La eterna pregunta con los límites es hasta dónde. A ese respecto estuve pensando en un experimento que queremos poner en práctica en liqueed. Se llama “las cliques son hermosas”.

Supongamos que te haces una pregunta muy básica: “¿Con quién me gustaría trabajar en equipo el próximo lunes?” Ahora supongamos que todo el mundo (en la organización, ojalá en el mundo) se hiciera esta misma pregunta. Ahora, mentalmente, imagínate a cada persona de tu trabajo como un punto en un lienzo en blanco. Luego, si A quiere trabajar con B dibuja una flecha entre cada uno de los puntos. Así, habremos armado un grafo que busca representar y compartir el grupo de trabajo ¡Usemos este grafo!

Imaginémonos que A, B, C y D se eligieron entre ellos (tal vez junto a otras personas), ellos cuatro forman una clique del grafo que los contiene. A pesar de su mal nombre (en inglés y francés se utiliza la palabra coloquialmente para describir a un grupo muy cerrado de personas que no se relaciona con el exterior), pienso que las cliques pueden ser hermosas. Pareciera que A, B, C y D estuviesen destinados trabajar juntos. Pensémoslo como un Tinder de equipos. Es aterradoramente simple. Y lo más importante de todo, genera muchísimas preguntas.

¿Qué pasa entonces si la próxima semana A no quiere seguir trabajando con B? ¿Podría este sistema prevenir relaciones a largo plazo? ¿O es hasta que la muerte los separe?

· ¿Qué pasa si nadie quiere trabajar con B? ¿Debería irse de la organización? ¿O en realidad es información extremadamente valiosa para tener conversaciones más profundas?

· ¿Cómo trabajaría este esquema si incluyésemos a todas las personas ajenas a la organización? ¿Las organizaciones como tales seguirían teniendo sentido?

· ¿Qué sucedería si C fuese nuevo (en la organización, en el mundo laboral, en la industria) y nadie sabe que existe?

· ¿Qué sucedería si tenemos que trabajar en un proyecto asignado pero todavía no se formó una clique? ¿Seríamos una organización mejor si rechazáramos el proyecto por completo?

· ¿Tendría sentido la transitividad (ej. el amigo de mi amigo se vuelve mi amigo)? ¿Sería mejor que dependa del tipo de proyecto?

Liqueed comenzó como una clique. Antes de empezar nos preguntamos explícitamente está misma pregunta. En efecto, todos queremos trabajar entre nosotros el próximo lunes. Pero todavía no está claro cuándo comenzaremos a abrir el grafo al resto del mundo. El espíritu de liqueed es universal, pero queremos ir despacio. Después de todo la necesidad de cambio va a surgir sola. Como debería.