¿Un mundo sin Greenpeace? Cómo una corporación está atacando tu derecho de hablar por los bosques.

Tu derecho de alzar la voz está siendo amenazado de diferentes maneras, no solo por gobiernos opresivos alrededor del mundo, sino también por corporaciones mañosas que quieren reprimir la libertad de expresión mediante demandas costosas.

En este momento, Greenpeace está enfrentando una demanda masiva que Resolute Forest Products ha presentado para evitar que alcemos la voz.

Esto golpea duro nuestra identidad. Greenpeace fue creado para defender la idea de alzar la voz por el planeta y por la gente. Cuando se creó Greenpeace y el primer grupo de activistas navegó a Amchitka para detener las pruebas nucleareslos no fue capaz de detenerlas, pero la historia que contaron hizo estallar un movimiento global en contra de las pruebas nucleares.

La expresión es poder. Es la grandiosa fuerza para el cambio en el mundo, la herramienta que cada uno de nosotros tiene para construir el futuro que nosotros merecemos.

Hoy estamos gobernados por un presidente que planea diezmar la Agencia de Protección Ambiental, censurar a científicos, eliminar protecciones para el agua limpia, el aire y el clima, y erosionar derechos humanos necesarios para las personas de diferentes razas y religiones. Y aun así la voz de las personas nunca había estado tan fuerte.

Periodistas alrededor del mundo están documentando los fracasos éticos de la administración Trump. La presión social de millones causó que Uber le retirara su apoyo, y las voces de otros tantos que han protestado en las marchas de mujeres o en los aeropuertos en contra de la prohibición musulmana ha crecido cada día. Las redes sociales son un megáfono para la gente, y sus historias han resonado alrededor del globo con gran velocidad a causa del inherente poder de las palabras que utilizan, no por el dinero que puedan poner en su propia promoción. Las personas están alzando la voz, escribiendo, compartiendo, organizando y protestando, y no se detendrán.

Pero ahora, la capacidad de alzar la voz de Greenpeace se ha visto amenazada por múltiples demandas presentadas por Resolute Forest Products — una demanda de 7 millones en Canadá en contra de Greenpeace Canadá y otra de 300 millones de dólares canadienses en Estados Unidos (en contra de Greenpeace Estados Unidos y Greenpeace International).

¿Quién es Resolute y por qué está tratando de silenciarnos?

Resolute es una compañía que tala, en el bosque Boreal en Canadá. Los árboles que talan se convierten en una gran variedad de productos, desde pañuelos y celulosa hasta el papel en el que nuestros libros, periódicos y revistas son impresos. Resolute está demandando a Greenpeace debido a una serie de investigaciones en las que exponemos prácticas no sostenibles; el bosque Boreal necesita salud, hábitats intactos para que la vida salvaje como el caribú del bosque pueda prosperar. El bosque también es el hogar de cientos de indígenas que dependen de esos recursos, y de hecho, tienen el derecho a decidir cómo será usada la tierra.

En vez de enfrentar la crítica de Greenpeace, Stand.earth y otros, Resolute nos está diciendo -y a ti- que dejemos de hablar de ello.

Las demandas como las que están presentando son llamadas Acciones Estratégicas Contra la Participación Pública, o SLAPP (por sus siglas en inglés), y son una peligrosa herramienta en el repertorio corporativo para restringir la libertad de expresión.

De hecho, son usualmente muy efectivas. Están diseñadas para intimidar, y asegurar a las corporaciones que pueden pagar mucho dinero en la corte el silencio de los individuos, los científicos y las organizaciones no gubernamentales, o por lo menos hacer más complicado que las personas alcen la voz.

Otro aspecto problemático acerca de estas demandas es que la reclamación por los 300 millones ha sido realizada bajo la Ley de Chantaje Civil, Influencia y Organizaciones Corruptas (RICO, en inglés) — diseñada para perseguir al crimen organizado, como la mafia. Su argumento central es que una organización como Greenpeace, que critica las prácticas de negocios no sustentables, es una ‘empresa criminal’.

El concepto es tan ridículo que no esperamos que Resolute gane en los méritos legales, pero eso no reduce la amenaza. La peor parte acerca de los SLAPP es que aún si carecen de sustento legal, pueden tener un impacto financiero y en los tiempos que consumen, además de intimidar a las organizaciones y a los individuos.

Greenpeace ha resistido intimidaciones por un largo tiempo, así que no dejaremos de hablar acerca del bosque Boreal y porqué necesita ser protegido. Y no pararemos de decirle a Resolute por qué necesita cambiar sus prácticas para mantenerse al día de las opiniones científicas.

Pero esto es mucho mayor que solo nosotros.

Imagina un mundo sin Greenpeace, donde demandas como éstas ganan, o donde las organizaciones dejan de expresarse porque es demasiado riesgoso y caro.

Ahora imagina un mundo donde no tenemos a la American Civil Liberties Union defendiendo a los inmigrantes en Estados Unidos, a Amnistía Internacional luchando por los derechos humanos, o a Color of Change combatiendo a las corporaciones que trabajan en contra de la justicia racial. Imagina que la Human Rights Campaign no pueda pelear por el matrimonio igualitario. Imagina que no hay participación pública de ninguna clase, que todos los grupos que trabajan por los veteranos de guerra, los niños, los discapacitados, los enfermos, los pobres no puedan hacer su labor por el costo de alzar la voz. Son aún más vulnerables los activistas voluntarios que trabajan en sus comunidades sin soporte de alguna organización — que son objeto frecuente de esta clase de demandas legales.

Ahora imagina a los periódicos silenciados porque no pueden seguir adelante por las demandas por difamación de personas como Trump, y el costo legal y las consecuencias se elevan tanto que ya no podemos expresar nuestros puntos de vista.

Quizá suene dramático, pero si el precedente es que las leyes RICO puedan usarse de esta manera, la puerta estará abierta para más escenarios como este. Primero comienza sin sobresaltos, pero cuando nos damos cuenta cuán poderosas se han vuelto las corporaciones, es demasiado tarde.

Hasta ahora hemos visto dos demandas como esta, donde otros han empezado a usar las leyes RICO de la misma manera: una demanda en contra de grupos ambientales, incluyendo Greenpeace, en Texas por una persona que niega el cambio climático y otra en Nueva York en contra de medios de comunicación, que ataca la cobertura sobre el cambio climático durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Tenemos que poner un límite antes de esto que empeore. Resolute está tratando de cubrir lo que está haciéndole al bosque Boreal pero sabemos que no lo permitirás. Por favor distribuye esta información. Alza la voz junto con nosotros. Hazle saber a Resolute que no podrá silenciarnos.

Este artículo fue publicado originalmente en el sitio de Greenpeace Mexico

Blog por Molly Dorozenski