¿Qué me puedo bajar? Episodio 3: Netflix

Después del exitosísimo (?) segundo capítulo de este hermoso segmento, recibimos algunos contactos para desarrollar un poquito más en detalle de qué se trataba este otro monstruito del streaming que se hace llamar Netflix.

Como primera medida, es importante aclarar que, quién les habla, era un ferviente opositor de esta aplicación porque, como nos gusta marcar y remarcar en reiteradas ocasiones, NO NOS GUSTAN LAS APLICACIONES QUE SON PAGAS.

Durante mucho tiempo le escapé a nuestro amigo de hoy, hasta que un día me cayó una ficha muy sencilla… El costo por mantener un servicio de cable (en cualquiera de sus variantes habilitadas en nuestro país) VS el costo por mantener el servicio de Netflix es simplemente incomparable.

Eso hizo que se incline la balanza y sienta que “al menos le tengo que dar una oportunidad”. Y mis amigos, una vez que le abrís la puerta a Netflix, no volvés más… Pero basta de irnos por las ramas. Arranquemos con la base fundamental que nos abre este capítulo. ¿Para qué sirve Netflix?.


Netflix es una aplicación que nos permite realizar streaming de contenidos audiovisuales como películas, series, documentales y musicales. Funciona exclusivamente de manera online; no se permite la descarga de sus contenidos.

Se puede bajar una app mobile, pero la misma cuenta con la restricción que mencionamos recién. Para poder funcionar, debemos estar conectados a Internet (ya sea por Wifi o por datos móviles).

El servicio se ofrece de manera gratuita durante el primer mes, y luego la única alternativa que tenemos es de manera paga.

El costo actualmente depende del tipo de cuenta que elegimos. Existen 3 alternativas: Básico, estándar y premium.

La alternativa básica permite la reproducción en solo 1 pantalla a la vez (PC, tablet, celular o smart TV) en calidad de imagen estándar. El costo de la misma es de $109/mes.

La alternativa estándar permite la reproducción en simultaneo en 2 pantallas, en calidad HD. Es decir que bajo 1 misma cuenta, pueden usarlo 2 personas distintas, sin interrumpir ni afectar al otro. El costo de la misma es de $149/mes.

La alternativa premium permite la reproducción en simultaneo en 4 pantallas, en calidad HD o Ultra HD cuando ellas lo permitan. El costo de la misma es de $189/mes.

Ahora que conocemos la funcionalidad y las características del servicio, vamos a adentrarnos en los detalles de las ventajas o “las cositas lindas” que nos brinda Netflix.


  1. Comodidad. Por lejos, su mayor virtud. Estas tirado en el sillón, o en la cama, con la compu conectada, o con tu celu/tablet y un chromecast en la tele, o directamente con tu smart TV o con la play… Las posibilidades son infinitas. Pero todas apuntan a lo mismo. Es extremadamente fácil y sencillo poder ver tu serie o tu peli preferida desde Netflix. Con solo tener una conexión de Internet disponible, es entrar, elegir y darle play. Así de simple. Y se los dice un ex-amante de los torrents… (no, yo nunca jamás me bajé ningún contenido de Internet sin haber pagado por él, dejen de difarmarme). Desde que me puse la camiseta roja y negra, la primera pregunta cuando me recomiendan una serie o una película es: “Pero está en Netflix?”. La negación a esta pregunta deriva en un bloqueo mental que me aleja de toda explicación subsiguiente que asegura que la tengo que ver si o si.
  2. Efecto retro. Señalado por pocos, una de mis cosas preferidas de usar Netflix es recordar las viejas y hermosas épocas de ir el viernes o el sábado al video club (los jovencitos que no lo conocen pueden dejar de leer mi blog ahora y para siempre, malditos) y pasar, caja por caja, por todas las películas disponibles para terminar eligiendo la que nos recomendaba nuestro amigo al momento de llegar a la caja. Y no solo eso, sino que en este caso, nunca se llevaron la peli que querías ver justo antes que vos, y te quedas manija 1 semana esperando que la devuelvan. Éxito.
  3. Amplia cantidad y variedad de contenidos. Si bien al momento de iniciar sus operaciones, uno de sus mayores defectos era la falta de contenidos, los capos de Netflix fueron atacando este problema poco a poco para brindarnos ahora un montón (pero montón fuerte) de contenidos de todo tipo. Virtualmente, no te alcanza la vida para ver todo lo que hay en Netflix. Te digo más, casi que si filtras únicamente las cosas que potencialmente podrían gustarte, tampoco te alcanzaría. Tomá, anda a buscarla adentro.
  4. Costo del servicio. Sí, es paga. Sí es un garrón. Pero, ¿vos viste lo que pagas por mes de cable? ¿No? Andá a preguntarle a tu vieja cuanto paga… Anda tranca, yo te espero… Dale dale… Ahhhh visteee! Y no solo sale muchísimo menos. Sino que no te tenes que fumar las publicidades insoportables ni los cortes en los momentos claves. Sí muchachos (y muchachas deportivas), tienen razón, todavía le faltan los deportes (grabados y en vivo), pero ya va a llegar una evolución deportiva de Netflix, y vamos a vivir en un mundo más feliz.
  5. Olvídate de los horarios. Reconozco que nunca fui un amante de la televisión. Pero algo que me parecía insoportable era tener que diagramar mi vida en torno a los horarios disponibles para ver los programas que quería ver. Bueno, olvídate de eso. ¿3 de la mañana y andas con ganas de clavarte el último capítulo de Friends? Dale con todo, champion of the universe. Esta libertad de ver lo que quieras, cuando quieras, las veces que quieras, hace que Netflix sea lo revolucionario que es. Y que lo queramos tanto.
  6. Compartir cuentas es fácil, útil y beneficioso para todos. Bancamos fuerte todo lo que tenga fines sociales. Y si bien no esta apuntado específicamente a eso, por si todavía no te avivaste, si compartís tu cuenta de Netflix con un par de amigos, ganan todos. ¿Cómo?. Simple, el primer plan de Netflix es para 1 sola persona, y sale $109 mensuales. Pero el segundo, que te brinda contenido en HD y reproducción en simultáneo en 2 pantallas, sale $149. Es decir, que sin siquiera ser unos ratones que comparten 1 sola cuenta para usarla de manera alternada, si entre 2 personas (amigos, familiares, vecinos, el chino de la vuelta) se juntan, ya les pasa a salir $75 por mes, con HD de regalo, en lugar de $109. Y si seguís sumando, mucho mejor todavía. Un golazo, de donde lo veas. Así que salí de tu caparazón anti-social, y compartí tu cuenta. No se van a mezclar los contenidos (porque tienen un muy sencillo manejo de perfiles), y van a salir todos ganando.
  7. “Stranger Things” está en Netflix. Acá ya nos zarpamos en fans, pero la serie sensación del momento, está disponible de manera exclusiva en Netflix. Y ya con eso, como mínimo, se merece que le des para adelante con la prueba gratuita.

Seguro que a vos se te ocurren un par de ventajas más cuando lo empezás a usar. Pero estas son nuestras preferidas. Pero como no nos casamos con nadie (todavía…) y la vida es un jin y jang constante, vamos a darle bola a las “cositas no tan lindas” que tiene nuestro amigo roji-negro.


  1. Es pago. Sí, le tiramos flores a que el precio es accesible y razonable, pero nos gustaría que existiera alguna alternativa similar, gratuita. Con publicidades quizás. O con menos contenidos. O con algún tipo de restricción que nos de ganas de pasarnos a la versión paga. Entendemos que es lo que quieren los desarrolladores. Pero una versióncita gratuita para lo’ pibe’… No se coparon.
  2. Contenido exclusivo. Entendemos que nos quieren hacer sentir re importantes con ser miembros de Netflix. Pero no seas botón. Odiamos a los demás por tener contenido exclusivo, y ¿vos vas a hacer lo mismo que ellos? Copate Nefli.
  3. Funciona solamente online. En una fantasía hermosa que tenemos recurrentemente (?), nos vamos de vacaciones al medio de la montaña, abrimos nuestra compu y reproducimos los contenidos de Netflix que seleccionamos específicamente antes de iniciar nuestro viaje, sabiendo que en el medio de la nada no íbamos a tener señal. Entendemos las limitaciones y complicaciones que puede traer esto con el temita del copyright. Pero nos re coparía poder tener esa funcionalidad. Por ahora, sigue siendo solo un sueño.
  4. No cuenta con estrenos. Si bien marcamos antes que le sobra contenido, uno de sus mayores problemas es la “demora” en la actualización de nuevos contenidos. Un “estreno” puede aparecer disponible un par de años después. O algunas series que van un poco más avanzadas en la vida real, en el mundo Netflix se cortan a mitad de camino. Es un problema si sos un ultra manija que siempre quiere estar viendo lo último de lo último. El que avisa no traiciona.
  5. No tiene todo. Es lógico. Es casi imposible que tenga todo, todo, TODO. Pero una de las primeras preguntas que me hacen cuando recomiendo Netflix es “¿Y ahí puedo ver Game of Thrones entera?”. No. No esta Game of Thrones. Ni otras varias series más. Pero dale, sobran cosas para ver, no te quejes al pedo.
  6. Podes quedar atrapado para siempre en la búsqueda eterna. Definimos a la “búsqueda eterna” como el proceso en el cual un individuo ingresa a Netflix y encuentra 1 película que le gusta, pero decide seguir viendo “que hay” para ver si encuentra algo mejor… Y de nuevo el mismo paso. Y de nuevo el mismo. Y de nuevo… Es uno de los grandes cucos de Netflix. Hay quienes dicen que pasan “Más tiempo buscando que ver, que viendo algo realmente”. True story.

Esperamos que este resumen les haya servido para conocer un poquito más del maravilloso y absorvente mundo de Netflix. Y sobre todo, esperamos que les haya picado el bichito para despejar sus dudas, comentarios y consultas. ¿Dónde? en cualquiera de los canales disponibles. Twitter (@guiaeme), comentarios o un simple mail aholaguiaeme@gmail.com.