Hacking Cívico

La primer imagen que se nos viene a la mente cuando escuchamos la palabra “hacker” es la de una persona misteriosa con conocimientos técnicos muy avanzados y especializados, escondida en un sótano lleno de equipo de cómputo, robando contraseñas, identidades o destruyendo sitios web por maldad o codicia.

Pero, alguna vez pensaste en referirte a ti mismo como un “hacker”?, pues tal vez deberías.

Todos los días y cada vez en más ciudades de muchos países, funcionarios de los gobiernos locales, políticos, comunicadores, diseñadores, desarrolladores, en sí, un sinnúmero de ciudadanos con conciencia cívica, se unen y organizan para colaborar en aplicaciones y tecnologías de internet que contribuyen al mejor funcionamiento de sus comunidades y todo esto a través de actividades de “hackeo”.

Hoy en día y contrario a la definición peyorativa que tuvo la palabra “hackeo” en su origen, se define “hackear” como la actividad de realizar cualquier innovación dentro de un sistema ya existente con el propósito primordial de resolver algún problema. El “hackeo cívico” se enfoca entonces en desarrollar tecnología que brinda soluciones a la sociedad, donde cualquier persona que esté interesada pueda colaborar con otras y construir algo que mejore y ayude a su comunidad y su entorno.

¿Qué dio origen a este gran movimiento de “hackers cívicos”?

El desarrollo de software de código abierto inició como una fuerte tendencia a principios de 1998, desde ese momento la idea de que los datos pertenecen a la sociedad creció inmensamente y dio pie a la evolución de movimientos de “gobiernos transparentes”, quienes principalmente contemplan el cumplimiento de las leyes de acceso a la información de transparencia y rendición de cuentas.

Con la evolución del Web 2.0, (el internet en el que casi todos los usuarios fueron capaces de generar contenido y contribuir), surgieron algunos gobiernos quienes además de aperturar la información obligada por las leyes de transparencia, hacían disponible a los ciudadanos algunos conjuntos de datos e información de utilidad que les permitían involucrarse y participar en la resolución de algunas problemáticas de su comunidad. Pero no es sino hasta finales del 2009, en el que algunos cambios importantes en las leyes de los Estados Unidos de América y un claro interés de la Casa Blanca en utilizar “datos abiertos” para estimular el crecimiento de la actividad económica, que se reafirma el nacimiento claro del movimiento de “gobiernos de datos abiertos”.

Con este surgimiento, la información de estos gobiernos de vanguardia se vuelve cada vez más accesible para la población, quien al promover su uso y difusión en beneficio de la gente y sus comunidades, da origen a una creciente tendencia de participación ciudadana y a la consolidación del movimiento internacional de “hacking cívico”.

Actualmente en todo el mundo diversas organizaciones promueven la apertura de datos de las instituciones gubernamentales en todos sus niveles, con el fin de permitir que la sociedad se involucre de manera activa en la resolución de problemáticas que han rebasado a sus gobernantes, a través de diversas dinámicas multidisciplinarias e incluyentes como los “hackathons”, (maratones de hackeo).

Con una forma muy positiva de “hackear”, y con el soporte de expertos en “hacking cívico” de la organización Codeando México*,una iniciativa sin fines de lucro pionera en la búsqueda y promoción de desarrollo de soluciones a problemas ciudadanos usando tecnología, por tercera ocasión se celebra en nuestro estado el “hackathon” de hackea Hidalgo; un espacio en el que instituciones educativas, organismos de gobierno, iniciativa privada y ciudadanía, se reúnen para contribuir y trabajar en diversas propuestas de solución a problemáticas sociales que aquejan a nuestra comunidad. Esta clase de “hackeo” atrae y acerca a la gente que aún cree que su ciudad, su estado o su país pueden ser y estar mejor, y se deciden a hacer algo para conseguirlo.

Inspirado por esta generación de “hackers cívicos”, te atreverías a “hackear por el cambio”?

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