Mi experiencia en la Hacker School

Me gradué de mi carrera un mes antes de que conociera la Hacker School.

Cuando empezó mi último semestre comencé a pensar qué es lo que haría al graduarme, tenía una idea general pero era momento de tener un plan específico. Para mí graduarse significa el verdadero inicio de una carrera, conocía mis motivaciones y sabía que quería unirme a un equipo talentoso y apasionado por la tecnología, un lugar donde pueda crecer y aprender, sin embargo, comencé a darme cuenta que, mientras que la carrera me había dado una introducción a la programación y mi motivación por buscar más allá del plan de estudios de la universidad me había encaminado al desarrollo web, no me había preparado al 100% para unirme a un equipo como el que tenía en mente. Sentía que mi preparación estaba en un 70%, me faltaba un salto para estar completamente confiado de poder unirme a ese equipo y desarrollar productos en conjunto.

Ese último semestre decidí aprender Ruby On Rails después de haber investigado que es una herramienta comúnmente utilizada en equipos ágiles y después de asistir a algunos meet up’s en Monterrey y conocer la comunidad tan fuerte que tiene.

Terminó el semestre, me gradué en diciembre y aún sentía ese hueco del 30% en mi preparación. Las oportunidades estaban allá afuera, solo es cuestión de estar preparados para tomarlas.

Me encontraba en ese punto cuando me llegó un correo del organizador de las meet up de Ruby y uno de los mentores de la Hacker School, Abraham Kuri, con el asunto “Rubyist, esto te puede interesar!” donde hacía una invitación al programa de Backend con Ruby On Rails en Hacker School, donde se verían temas como Diseño de APIs, Test-Driven Development, Patrones de Diseño, Routing avanzado, entre otros. “Esto es exactamente lo que quiero” fue lo que pensé y me inscribí.

Convertirte en el mejor desarrollador que puedas ser

Comenzó el programa, pasaron 7 semanas y ahora me doy cuenta de lo que aprendí en Hacker School.

Me apoyaron para construir una fundación sólida, una idea general de cómo se está construyendo software actualmente en equipos ágiles que están continuamente actualizándose. Nos enseñaron qué herramientas utilizan, qué metodologías siguen, cómo diseñan soluciones, entre muchas otras cosas.

7 semanas es poco tiempo, pero fue suficiente para construir una fundación sólida sobre la cual ahora puedo seguir agregando aprendizaje sabiendo que voy por el camino correcto para acercarme al mejor desarrollador que pueda ser. Esto se logró gracias a una combinación de distintos factores.

El contenido del programa (presentaciones, ejemplos, ejercicios) está muy bien redactados y completos pero, en mi opinión, representan la parte más pequeña. Todo este contenido es open-source, no tienes que inscribirte al programa para accesar a él.

La parte más importante son los mentores que conforman la Hacker School. Se ven diferentes temas durante el programa, cada tema lo da un mentor distinto y abarca entre una o dos semanas. El hecho de interactuar con distintos mentores es muy valioso porque puedes aprender cómo construye software cada uno, te dan sus propios consejos y te apoyan para guiarte. Esto es lo que en verdad enriquece la experiencia del programa.

Cuando hablas con cada mentor en Hacker School te puedes dar cuenta que a cada uno le apasiona estar rodeado de desarrolladores motivados que están intentando ser mejores cada día, cada mentor está feliz de compartir el aprendizaje de su carrera para ayudar a pasar más rápido la curva de aprendizaje y ayudar a lograr los objetivos de cada desarrollador.


El querer convertirse en el mejor desarrollador de software que puedas ser no debe ser una experiencia impactante, ni un camino frustrante, sino que pudiera ser una experiencia de colaboración con mentores. La Hacker School me enseñó que esos mentores existen y que pueden acelerar y optimizar enormemente el esfuerzo que haces cada día.

Si lo que deseas es llevar tus habilidades de construcción de software al siguiente nivel, estoy muy seguro que entrar a un programa en Hacker School será una muy buena decisión. Para mí, lo que aprendí me ayudó a sentirme preparado para unirme a un equipo en la industria del software y continuar mi aprendizaje.