Día 9: buscando a Marco Antonio se han estudiado 777 restos de adolescentes en cementerio la Verbena

Por: Juan Calles.

Fotografía Juan Calles.

Durante el inicio de la semana santa, el centro de la ciudad luce desierto y calcinado, el termómetro registra altas temperaturas y el sol pica en la piel. Aun así la sala de audiencias en el 13avo nivel de la Torre de Tribunales abre sus puertas a las 8 de la mañana.

Igual que las calles de la ciudad, la sala también está vacía, solo las querellantes y sus abogados están a la espera, llegan uno a uno, cada quien por su lado, los organismos de observación igual, van llegando lentamente. Se atrasa una hora el inicio de la audiencia, el sistema penitenciario tiene problemas para trasladar a los acusados. Las vacaciones de verano se dejan sentir.

Por fin, es llamada a declarar la antropóloga Claudia Eugenia Rivera de la Fundación de Antropología Forense (FAFG) para presentar peritaje sobre extracción de muestras de sangre y saliva para comparar el ADN con restos encontrados en tumbas clandestinas.

La perito informa sobre las actividades de la FAFG y de su trabajo científico, además de los costos económicos de estos estudios.

Entre los datos a destacar se encuentra que en la búsqueda de Marco Antonio se estudiaron los restos de 777 adolescentes encontrados en el cementerio la Verbena, el de Escuintla, La Antigua Guatemala y en instalaciones militares.

Otro dato importante brindado por la antropóloga, es el que coincide con otros peritajes y testimonios, para el año 1981, año en el que desapareció Marco Antonio, se registró un aumento significativo en las muertes violentas registradas en la morgue del Organismo Judicial (OJ) y el cementerio la Verbena, así como el de las adopciones de niños guatemaltecos.

Después de presentado este testimonio se llama a declarar a Michelle Marie Stephenson, técnica en microbiología que basó su testimonio en los resultados de las pruebas de ADN realizadas a la familia Molina Theissen.

El abogado Jorge Lucas Cerna protestó, una vez más, por el peritaje presentado por las científicas de la FAFG, pues a su criterio se violaron varias leyes por la forma y el tiempo que se utilizó para dicho peritaje y se reserva el derecho de pedir anulación del mismo; pero como en otras ocasiones, el juez Pablo Xitumul permitió que se presentaran dichos peritajes pues se cumplieron los requisitos que la ley manda.

Así finalizó una semana más de audiencia en el Caso Molina Theissen, un caso que tiene en el banquillo de los acusados a una cúpula militar que ideó, lideró y ejecutó, las estrategias más sangrientas e inhumanas aplicadas contra población civil desarmada.

Fotografía Juan Calles.