Modalidad ágil aplicada al desarrollo de identidad de marca

Una pequeña exposición sobre mi modalidad de trabajo y el resultado de los proyectos relacionados con el desarrollo de logos e identidad de marca.

La relación cercana con las metodologías de desarrollos de software me conduce a aplicar similares modalidades de trabajo en otras áreas de desarrollo como, en este caso, el diseño de branding.

Mi proceso al diseñar logos es en ciertos aspectos ágil. El desarrollo y la presentación de una propuesta de entre 3 a 5 opciones tiende a ser veloz y pragmática, con un logrado y sólido balance “tiempo / calidad de diseño”.

En la mayoría de los casos, es un proceso que no supera las siguientes tres instancias:

  • Preparación del brief de desarrollo con la empresa
  • Presentación de propuestas
  • Selección del cliente y entrega final de logo y la identidad de marca
Con una semana de desarrollo puedo presentar una serie de opciones de logotipos con lógica y argumento, que ya suelen tener una búsqueda en identidad de marca.

Yendo más al detalle, el método de trabajo — claro, sencillo y lógico — fluye con buen ritmo en una serie de etapas que no tienen que ser precisamente en el siguiente orden, ni estar necesariamente todas:

  • Búsqueda de referencias de logos de la competencia
  • Reflexión sobre la conceptualización de la marca
  • Primeros bosquejos de ideas en papel
  • Definición de ideas en papel
  • Digitalización de ideas en Illustrator
  • Búsqueda y recolección de material en “vectores libres”
  • Búsqueda y recolección de “tipografías libres”
  • Búsqueda de paleta de colores para la identidad visual
  • Definición de paleta de colores e identidad visual
  • Presentación de propuesta
  • Entrega del logo seleccionado con “manual básico de aplicación de identidad de marca”

A este proceso suele sumarse, bien al principio, el desarrollo del naming. En los proyectos de naming aplico una modalidad de trabajo un tanto diferente, aunque con la misma búsqueda: ágil, pragmático y contundente.

Suelo presentar una propuesta de 3 a 5 opciones de marca, acompañadas con un racional del resultado. El desarrollo — parcialmente presentado en ese racional — pasa por un filtro interno que en la mayoría de los casos supera las 50 propuestas.


¿Pero cómo aplica el modelo ágil en proyectos abstractos?

La modalidad de desarrollo ágil es bien interesante como para leerla completa. Aquí paso un buen resúmen del manifiesto del método:

Estamos poniendo al descubierto mejores métodos para desarrollar software, haciéndolo y ayudando a otros a que lo hagan. Con este trabajo hemos llegado a valorar:
A los individuos y su interacción, por encima de los procesos y las herramientas.
El software que funciona, por encima de la documentación exhaustiva.
La colaboración con el cliente, por encima de la negociación contractual.
La respuesta al cambio, por encima del seguimiento de un plan.
Aunque hay valor en los elementos de la derecha, valoramos más los de la izquierda.

Al ser los proyectos de branding significativamente más cortos — y simples — que el desarrollo de un software, valoro más los mencionados primero en la lista, que los mencionados al final.

En líneas generales, esta es — detalles más, detalles menos — la modalidad de trabajo que voy puliendo y asimilando con el tiempo, al punto de reflexionar sobre otras “máximas”, bajo los mismos principios de preferencia:

Valoro lo pragmático, por encima de lo estudiado y procesado.

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