Hoy tomamos café con… Carlos Castaño

@Carcasor


Nacho: Buenas Carlos, en primer lugar me gustaría que te describieras brevemente.

Carlos: Pues creo que la expresión “un señor con barba” se ajusta bastante a lo que me pides. Un señor con barba que es feliz leyendo Dune por enésima vez o discutiendo con un físico sobre la los poderes de Magneto después del cine. Tengo 35 años, y tras dejar el trabajo y mudarme a un pueblo me está volviendo a crecer el pelo…

N: ¿Porqué decidiste estudiar Fisioterapia?

C: La respuesta corta es porque un amigo mío no pensaba en otra cosa que en las chicas. La larga, que yo he trabajado desde los 15. En mi casa no podíamos estar sin llevar dinero hasta los 27, así que descarté medicina, que tenía todas las papeletas de ser la elegida, y busqué en la rama de ciencias algo más corto. Por historias de la vida acabé en una ingeniería, pero duré un mes y volví al instituto. Al cabo de un mes me llamaron porque habían plazas de la línea en valenciano, así que lo primero de fisioterapia que escuché fue (las mayúsculas son intencionadas) ANGIOLOGÍA DEL MIEMBRO INFERIOR. Sobra decir que no entendí absolutamente nada aquel día. Ni en todo el mes.

Pero volviendo a lo de mi amigo, él era el que siempre hablaba de estudiar fisio, y eso fue una especie de inception Nolaniano para mi. Diez años después le pregunté la razón, y me contestó que “es que había muchas tías”. Así que técnicamente, se puede decir que soy fisio porque mi amigo estaba salido…

N: ¿Tienes otros estudios? ¿Cuáles? ¿Por qué?

C: Pues algo tengo. Tras mi primer año como fisio dejé la fisioterapia y quise cambiar de trabajo. Así que hice dos cursos de técnico en diseño gráfico porque aún no era diplomatura, y recuerdo que de uno de ellos no me dieron el certificado porque me negué a hacerles gratis la página de la empresa al centro donde estudiaba (me lo quisieron colar como prácticas). También hice algo de cómic e ilustración, y curso y medio de la diplomatura de enfermería (a la que entré para poder hacer punción legalmente, mira si ha llovido desde entonces).

N: Estos estudios, ¿aportan algo a tu práctica clínica diaria?

C: Pues mucho, la verdad. De enfermería me llevé las quirúrgicas y la farmacología, que te puedo decir sin rodeos que es una pata coja en el temario de Fisioterapia (al menos, cuando yo estudié, en el 97–2000). Sé que tu pareja es enfermera, así que no te tengo que convencer de las bondades de la enfermería y del papelón que tienen en nuestro sistema.

De la parte más artística, me quedo con los dibujos que hago para explicar las cosas a mis pacientes, y lo obvio, que me ha servido para ir haciendo todas mis historias en blogs, asociaciones, etc.

Además, y aunque no llegué a estudiar sobre ello, mis años de comercial y de vendedor (en cosas bastante inverosímiles) me han enseñado más de una cosa útil.

N: Aparte de la FT ¿Que otras aficiones tienes? ¿Aportan algo a tu práctica clínica?

C: Mis aficiones, más que aportarme a la fisio, lo que me ayudan es a desconectar. Véase dibujar (que no veas como lo echo de menos últimamente), pintar miniaturas y maquetas (mi primer empleo pagado sigue siendo mi hobby 20 años después), y leer casi cualquier cosa que me caiga en las manos, aunque tengo predilección por la ciencia ficción o algún género raro de cómics. No te digo nada de cine y series porque a estas alturas le gustan a todo el mundo.

N: Hay algo que no sepas hacer o te gustaría hacer mejor (cantar, pintar, hablar…)

C: Hablar. Pierdo la voz a las pocas horas, sea de clase o de clínica. Tuve un paciente que daba clases a actores y se dió cuenta en el minuto uno (un saludo a los logopedas que nos estén leyendo).

Y puestos a pedir, una mano izquierda más rápida para no parecer idiota tocando el bajo, no sería mal regalo.

N: En que ámbitos de la fisioterapia has trabajado desde que empezaste? ¿Cuál es el más te gustó?

C: Empecé en neuro infantil. Era vocacional y hasta fui voluntario en Cruz Roja. Luego vino mi primer trabajo pagado en ese campo, y aunque tuve la suerte de conocer a Quique Lluch allí, no tuve tanta suerte con el resto de compañeros. Asistir a un par de entierros de pacientes a los que quería mucho me hicieron dejarlo. Volví años después en deportiva (balonmano, de primera división, pero fue un error, perdí dinero y un año de trabajo) y acabé de rebote en una mutua. Allí vi que había mucho por hacer y me empeñé en intentar hacerlo de forma distinta. Nueve años me costó llegar a la conclusión de que eso no es posible.

N: Hace poco has cambiado de trabajar por cuenta ajena a hacerlo por cuenta propia ¿Por qué? ¿decisión propia o no queda más remedio?

C: Lo que te decía hace un momento. Si una cosa no va a mejorar por más que dediques tiempo, esfuerzo o dinero a ello, lo más razonable es dejarlo. No te daré detalles, pero creo que el sistema de mutuas no puede ser de calidad por definición, por su misma estructura y forma de funcionar. Piensa en esto: La salud de los trabajadores es un monopolio de sus empleadores (de grandes empresas que controlan las mutuas laborales). Por mucho que el nivel de los clínicos mejorase hasta el infinito, no podría funcionar de manera justa para los trabajadores por razones políticas y económicas. Si te preguntas por el “socio” de bio-psico-social, ahí lo tienes.

N: Una técnica de FT

C: Lateral glide cervical.

N: ¿Alguna vez has querido bajarte del Barco de la FT? Razone su respuesta.

C: Ya me he bajado. Varias veces. Y no descarto hacerlo en un futuro.

N: ¿Qué te aporta la FT?

C: Además de a mis mejores amigos y a mi pareja (que son casi todos fisios), me aporta satisfacciones que dudo que me diera ningún otro empleo. Pero no es mi vida. Sólo es un trabajo.

N: Das clase en la Universidad, ¿Que nos falta y nos sobra aquí para mejorar la FT desde las bases?

C: Ciencias básicas. Gente que con 20 años no ha leído nunca un artículo entero, que no es consciente de que tiene creencias que le van a sesgar cualquier cosa que aprenda después, eso hay que cambiarlo. Si queremos que la gente rectifique pasada la graduación, lo llevamos claro. Pero no por nada, es que es tarde. Por cada fisio que a los treinta y tantos decide ponerse a estudiar y ver qué es eso de la evidencia, tenemos diez que les va fenomenal haciendo masajes con arnica homepática. Es una pelea que está perdida antes de empezar.

N: ¿Dirías que estás actualizado en tu conocimiento?

C: No, ahora mismo estoy en un estado (llámalo nihilista si quieres) en el que creo que me la han colado tantas veces que me fío poco de lo que sé. Durante el año pasado me llevé la enésima decepción, revisando los artículos que citaban mis profesores (no diremos quien, ¿Verdad, Nacho?) y descubriendo que no decían lo que me habían contado que decían. Hace poco me han pedido que haga algo de formación y tengo bastantes reparos por ese motivo.

N: ¿Algún secreto inconfesable en tu formación de postgrado?

C: No es ningún secreto. Durante años no me parecía “raro” que nos enseñaran magia en clase. Porque era lo habitual, lo normal. Luego me dió por leer, y me apliqué el siguiente cuento: “Si mejoran, lo más probable es que no sea por tí; si empeoran, es culpa tuya”. De repente, no habían curaciones espontáneas, ni movimientos mágicos. A partir de ahí, el resto viene solo.

N: Estás especializado o te estas especializando en miembro superior y mano ¿Consideras positiva la especialización por “zonas”?

C: Pues te voy a decir que pensaba que no era bueno, pero seamos sinceros. Cuando llevas pacientes crónicos (y yo de esos he visto muchos), necesitas un “kit” de habilidades que alguien que sólo trata piernas de deportistas no tiene. Por eso no me parece mal que nos especialicemos, a fin de cuentas, es mejor derivar a alguien que sepa más que tú.

En cuanto a la mano, la cosa es aun más bestia. Llevaba años tratando lesiones complejas (reimplantes de dedos, suturas, fracturas con lesiones tendinosas y nerviosas -lo típico en mano) y estaba convencido de ser bueno en ello. Entonces descubro que hay una especialidad si cruzas la frontera, y que la mayoría de cosas que “sabía” estaban mal. Pero un desastre. Empezar de cero, sin vaselina. Menuda carita de tonto se me quedó. Me gustaría decir que podemos no especializarnos, pero te estaría mintiendo. No es por nuestro bien. Es por el bien de nuestros clientes.

N: Cuál es el error que cometiste en tu práctica diaria y aún recuerdas.

C: Pues casi todos. La mayoría no los puedo contar aquí porque tienen algún proceso legal en marcha, y cierta gente que leerá esto podría identificar los casos. Recuerdo nombre y apellidos de la gente a la que no supe o no pude ayudar. Y alguno hay que estoy seguro que ayudé a empeorar. Pero en una época en la que cuando yo decía -“eh, esto no va, algo estamos haciendo mal, porque no cuadra”-, la respuesta siempre era -“tiene cuento”-. Creo que ya te imaginas por donde van los tiros.

N: ¿Qué opinión te merecen los colegios profesionales? ¿Crees que luchan por la profesión o por mantener sus puestos políticos?

C: Los colegios en general no me merecen opinión. Me explico. Son demasiado diferentes unos de otros. Si me preguntas por alguno en concreto, te diré que no quiero hablar bien de ellos por no hacerle la campaña a nadie, pero hay varios que me han sorprendido agradablemente estos años. Han dado un giro brutal a su actividad y creo que están haciendo mucho bien por sus colegiados (a pesar de seguir cometiendo errores de bulto). Luego hay otros que directamente han ido a por mi a nivel personal, en plan muy marrullero. Por decir las cosas en voz alta. De esa gente prefiero no hablar.

N: Según tu experiencia con el blog que tuviste. ¿Acepta la Fisioterapia (y su entorno) bien las críticas o somos más bien los perfectos imperfectos?

Kenzo ¿K ase?

C: Para nada. Nos guste o no, en un gremio donde trabajamos casi todos por nuestra cuenta, la gente come y paga el alquiler en base a su reputación. Aquí nadie admite un error ni aunque le pongas una pistola en la sien.

No digamos ya plantearse que lo que le da dinero, podría no ser lo mejor para el paciente. Hay una cita de Upton Sinclair, que está ya algo gastada, que dice que es muy difícil que una persona entienda algo, cuando su sueldo depende de no entenderla. Zusman decía que la misma existencia de los terapeutas manuales (de los fisios y del resto) era un factor de perpetuación de la creencia de que el estructuralismo es la respuesta a todos los problemas musculo-esqueléticos. Dicho de otra manera, somos tan parte de la solución como del problema y eso nos deja en una situación delicada para asumir críticas.

N: En un programa repasando el humor de los años 80 dijeron que ahora había más censura (autocensura) que antes ya que ahora somos demasiado “Políticamente correcto” ¿Crees el cuidado de la “Marca personal” políticamente correcto, nos imponemos demasiada autocensura a la hora de expresarnos en las redes?

C: Yo iría más allá. Yo creo que más que corrección lo que hay es mucho postureo, mucha mentira y bastante hipocresía. Hablo de la gente que en el café son unos revolucionarios, pero llega el momento y no levantan la mano, no pisan una asamblea, no secundan una huelga… Siempre es más cómodo que se partan la cara los demás, y luego ir tú a recoger los beneficios.

N: Te gusta el diseño gráfico, eres creativo… ¿Crees que algunos se pasan de creativos creando técnicas y conceptos “nuevos?

C: Y tanto. Como decía mi padre, aquí el más tonto hace relojes. Pero lo que les dije el viernes a mis alumnos: Si a nuestras técnicas les aplicaran la normativa que le aplican a los medicamentos para ser aprobados, mañana nos íbamos todos al paro.

Si no fuera Fisioterapeuta…

Sería cualquier cosa menos militar.

Respuestas rápidas y muy cortas. elige o dí que te sugieren las siguiente palabras:

Acidez: El omeprazol es el medicamento más vendido en España.

Criticar o que te critiquen: ¿En serio?

Sueño: Una mecedora.

Cerebro: Pinky.

Político: Mediocre.

Café o Té: Café.

Diseño: Invisible.

Mano: Música.

Red: Salta.

Cuerpo: Casa.