El I Ching es una colección de 64 gráficos que expresan la interacción de yin y yang en una secuencia de 6 espacios.

Como una escalera de 6 peldaños: en cada peldaño hay un yin o un yang. El primer peldaño es el inicio de la situación. Que se mueve de abajo hacia arriba.

Esta es la energía que surge cada año en los días que van del 23 al 27 de diciembre.

Hexagrama del punto crucial o el retorno. Es la energía que pone de nuevo en marcha todos los ciclos.

Todos los peldaños tienen un yin (línea partida) excepto el primero (el de abajo) que tiene un yang (línea continua).

Esta línea entera Yang, entra en el hexagrama que estaba lleno de líneas yin y empieza a movilizarlo. Empieza el ciclo anual.

El molde occidental de pensar es dicotómico: ¿a quien quieres más a tu papá o a tu mamá? ¿A favor o en contra? ¿Bueno o malo? Por eso resulta tan irritante el concepto del yin y el yang.

Lo yin es oscuro, flexible, receptivo, suave; lo yang es luminoso, firme, activo, fuerte. El lado norte de una colina es yin y el lado sur es yang. El sol es yang i la luna yin; aunque en medio de la noche la luz de la luna y las estrellas es yang y la oscuridad es yin.

¿En qué quedamos?

Todo depende.

Entender sólo el concepto no es de ayuda. Observar y vivir las polaridades yin-yang cada día es el camino más eficaz.

Todo momento es un cruce de polaridades: de fenómenos que están en fase yang y de fenómenos que están en fase yin. Cambian constantemente.

El I Ching es el mapa de los cambios.