E-books: Mina de oro

Descubre tu propia mina de oro…y explótala

Los e-books son “entes” incomprendidos. Cuándo se sugiere empezar por ellos para cimentar una estrategia de marketing son pocos los que entienden de qué se está hablando, y mucho menos de por qué pueden ser la clave para guardar la consistencia de los mensajes de la marca.

No es exagerado decir que un e-book bien hecho es, verdaderamente, un “cuerno de la abundancia” cuando se trata de multiplicar y administrar los contenidos para una línea de negocios, para una marca o para una campaña en particular.

Y es que un e-book es un “pilar de contenido” de diez.

Pero empecemos por el principio: ¿Qué es un e-book? ¿Y a qué nos referimos cuando incluimos en nuestro vocabulario “marquetero” un “pilar de contenido”?

Respuesta número uno: Un e-book es un documento que entiende una necesidad de información por parte de un público determinado, aporta un contenido de valor y busca guiar al prospecto/lector en su búsqueda de respuestas y soluciones.

Podemos, por ejemplo, pensar en un e-book sobre ¿por qué regresar a la universidad por un título universitario, cuando se tienen más de 25 años y el tiempo para ir a la escuela parece haber quedado atrás? Universidades como la UNITEC lo han estado haciendo muy bien en temas como este, lo mismo que brindando orientación y respuestas financieras para pagar los estudios; aportando tips y consejos sobre la importancia de estudiar una carrera y cómo elegirla; o publicando documentos de orientación como ¿Por qué estudiar Ingeniería? (ICO/UNITEC).

En más de un caso, se trata de piezas “premio”. Esto es, descargables con contenidos de valor que se ofrecen al prospecto para apoyarle en la toma de mejores decisiones, y que además construyen una reputación para la marca.

Respuesta número dos: Un “pilar de contenido” es -de acuerdo con el e-book The Blueprint of a Modern Marketing Campaign (Kapost)- un documento informativo y sustancial sobre un tema específico, susceptible de ser troceado en múltiples piezas derivadas y destinadas a cubrir varios canales”. Es precisamente por ello que un e-book es un “pilar de contenido” por excelencia. Lo mismo que pueden serlo un reporte, un video largo o cualquier activo de contenido de profundidad.

Al crear un “pilar de contenido” en lugar de muchas piezas desconectadas pueden atacarse diferentes frentes con gran consistencia, mayor rapidez y menor costo de energía. Por supuesto, siempre y cuando exista una estrategia detrás de ello.

Un e-book puede transformarse fácilmente en la fuente de otros contenidos en múltiples formatos.

Beneficios de explotación

Es claro entonces que un e-book constituye un ”pilar de contenido” altamente explotable y capaz de reportar beneficios tangibles. Entre los más destacables:

· La creación de más activos de contenido en menos tiempo y con una menor inversión.

• La transformación de su contenido en múltiples piezas destinadas a distintos medios.

• La generación de formatos de contenido largos y cortos.

• La posibilidad de llegar a prospectos y/o lectores con patrones de acceso y preferencias diferentes.

• La mejora de los resultados en SEO (Search Engine Optimization), gracias a un set sólido y abundante de mensajes y piezas consistentes.

• La planeación y producción de contenidos alineados con las distintas etapas del ciclo de compra, sin que los mensajes pierdan consistencia a lo largo del proceso.

El incremento en las posibilidades de “shares” con otros consumidores/lectores potenciales.

Todavía pones cara de “what?”

A pesar de las buenas perspectivas que abre contar con una buena pieza inicial de donde partir en la estrategia de contenidos, todavía son muchos los que ponen cara de “what?” cuando se plantea la posibilidad de construir verdaderos “pilares de contenido”.

La presión por alcanzar las metas (a veces del todo descabelladas), y los ataques de ansiedad que su desmesura acarrea, empujan a muchos a actuar desordenadamente. Al final, tomar ese camino repercute casi siempre en una falta de resultados consistentes.

La buena noticia es que cada día son más los clientes y las empresas asentadas en México que empiezan a entender la conveniencia de no saltarse etapas en la concepción y preparación de una estrategia que favorezca y alimente una gran producción y administración de contenidos.

“Cuando creamos un e-book, ya estamos pensando en todas las maneras como podremos explotar la mina y adaptarla a distintos formatos. Esto nos asegura que obtendremos el más alto valor posible con la mayor consistencia,” así lo asegura Roxana Alanis Villalón, Directora de Contenidos y Redes Sociales de la UNITEC, una de las universidades con más sólida estrategia de contenidos en el ámbito educativo.

Para dar una probada, a continuación una lista de las posibilidades que abre uno de mis “pilares de contenido” favoritos.

Un e-book bien pensado puede transformarse en:

1. Una, dos o más notas de blog.

2. Una o varias campañas de e-mailing.

3. Guías de entrevista para medios electrónicos.

4. Publirreportajes o notas informativas para prensa y medios digitales.

5. Posts para Facebook, Twitter y otras redes sociales.

6. Un documento para incluir en el perfil de la marca en LinkedIn.

7. Posts para LinkedIn.

8. Una cadena de videos.

9. Una o varias infografías.

10. Una presentación en slideshare.

11. Un webinar.

12. Un activo a consultar para el prospecto en la página web.

13. Podcasts.

Si ya has hecho este ejercicio, ¿se te ocurre algo más? Escríbenos y cuéntanos tu experiencia si eres fan de los e-books o de otros “pilares de contenidos”.