5 consejos para saber usar fuentes de información y generar contenidos fiables

Y eso… ¿quién lo dice?

A diferencia de como ocurría con los medios masivos, internet y las redes sociales han dado al consumidor el control sobre su proceso de compra. Nunca antes una persona podía averiguar tanto de un producto o servicio de manera independiente.

Por lo mismo, en el mundo de la mercadotecnia de contenidos se ha vuelto vital aprender a consultar fuentes fidedignas y transmitir información que eduque y empodere al usuario; ésta es la mejor forma de generar confianza en tu marca.

El problema es el siguiente: con tanta información ¿a quién le creo? ¿cuál es la verdad? ¿quién tiene la versión oficial? Investigar es un proceso que requiere criterio y, como bien dice la Revista Digital Universitaria, un poco de sentido común. Por eso, te damos algunos consejos para sustentar y enriquecer tu oferta de contenidos.

1. Sé selectivo
Cantidad no es calidad, mucho menos cuando hablamos de información que nos ayude a tomar decisiones como consumidores o hacernos de una reputación como vendedores; por lo mismo hay que ser selectivos con el tipo de información que utilizamos. Existen un sinnúmero de fuentes que con o sin intensión pueden desviar, mal informar, perseguir un interés específico o simplemente estar de broma (como el Deforma); por lo que es muy importante fijarse bien en la naturaleza y credibilidad de cada fuente.

2. Mantente al día
Es importante hacerse de fuentes de información actualizadas. Los datos obsoletos no ayudan al lector y mucho menos a la credibilidad de tu contenido. Actualmente la información cambia constantemente y también debes hacerlo tú. El que un dato te haya servido de maravilla hace cinco años no es razón para que no te des a la tarea de ponerte al corriente.

3. Usa fuentes especializadas
Es cierto que hay mucha información basura en internet, por lo que si tienes duda lo mejor es ceñirte o corroborar con fuentes oficiales o especializadas. Normalmente éstas realizan análisis rigurosos, emplean procesos sistemáticos y metodologías establecidas, con lo que además de datos y cifras producen conocimiento. Algunos ejemplos son instituciones gubernamentales, organizaciones internacionales, universidades, bibliotecas en línea, journals académicos, portales informativos y compañías de investigación especializada.

4. No te olvides del contexto
La forma más fácil de ofrecer información ininteligible, confusa o ultimadamente falsa es sacarla de contexto. Cuando produzcas contenidos, recuerda darle a tu audiencia los datos necesarios para entenderlos correctamente y evitar malinterpretaciones.

5. Permite las comparaciones
Procura incluir información aunque no vaya con tu postura. Contrastar datos de forma analítica y argumentar convincentemente a tu favor, es una forma más efectiva de demostrar que tu contenido (y por ende tú) son de fiar. Es la mejor manera de ganarte la confianza de tu audiencia.

Las fuentes de información no solo complementan y dan contexto a tus contenidos, también hablan de tu sentido de la ética y abonan a la reputación de tu persona, empresa o producto; sirven como argumentos verídicos y confiables respaldados por datos duros y confirmados. Por eso es tan importante seguir consejos como estos, para que poco a poco te vuelvas un referente en tus temas de expertise y cuentes con la plena confianza de tus consumidores.

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