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IDEA #132 — Dar sin llevar la cuenta
La reciprocidad de otros es crucial para tu éxito; para desarrollarte y prosperar debes dar más de lo que recibes, sólo no olvides poner ciertos límites
Siempre se nos ha dicho que la fórmula del éxito consiste en tener una gran motivación, poseer las habilidades correctas y estar en el lugar y momento adecuado, sin embargo, la ecuación está incompleta. Esto, porque aún si poseemos estos tres elementos, los objetivos más grandes y los logros más importantes no pueden conseguirse en solitario.
Las organizaciones existen para lograr cosas que los individuos son incapaces de conseguir. Una sola persona jamás podrá revolucionar una industria, transformar la cultura o resolver un problema social sin la contribución de otros. Mientras más contribuyen los miembros, más prosperará su grupo y por consecuencia, más éxito individual tendrán. La cuestión es, ¿cómo incrementar sus contribuciones?
La reciprocidad es la forma en la que lo conseguimos. Esto es crítico para el éxito individual y grupal, ya que determina la calidad y cantidad de contribuciones de las personas que interactúan con nosotros. Cuando alguien hace algo valioso y significativo por ti, naturalmente quieres retribuirlo con algo de igual o mayor valor. Los favores son la forma en la que las personas intercambian valor, sin embargo, puede convertirse en una receta para el desastre.
Nuestra forma de ver la reciprocidad influye en nuestro comportamiento y en el valor que obtenemos de las interacciones con las personas que nos rodean. Podemos ser “Takers” es decir, personas que piden más de lo que dan, “Givers”, quienes dan más de lo que reciben y “Matchers”, aquellos que buscan darle a cada quien lo que merecen.
Curiosamente, al medir el éxito de las personas con estas tendencias, los givers aparecen en lo más alto y en lo más bajo de las gráficas de desempeño. Esto, porque en un entorno donde los takers pueden aprovecharse de ellos, la cantidad y calidad de las contribuciones de los givers y los matchers disminuyen rápidamente.
La solución es limitar y erradicar a los takers y facilitarle a los givers contribuir sin agobiarse y sin sacrificarse. Esto, porque una sóla persona con mentalidad de taker es suficiente para contaminar a los matchers y secar por completo a los givers.
Una organización próspera y el éxito personal dependen de cuánto estás dispuesto a dar sin llevar la cuenta. Un giver siempre tendrá éxito, pues da más de lo que pide, sólo procura poner ciertos límites, hacer favores es valioso y productivo, siempre y cuando no impidan tu capacidad de cumplir con tus propias responsabilidades.
Para dialogar
¿Cómo reaccionas cuando te piden un favor? y ¿Cuál es tu principal motivación para ayudar a otros?

