¿Es más fácil multiplicar por 10 tus ingresos o crecer un 10%?

La respuesta puede sorprender…

A veces nos ponemos límites incluso antes de empezar

Este artículo ha sido publicado previamente en el Diario online Perspectiva

Astro Teller, director de X Development (antigua Google X), la empresa de Alphabet que se dedica a proyectos megadisruptivos, te diría que sí. Sostiene que muchas veces, es más fácil hacer algo diez veces más grande que un 10%.

Supongo que cuando eres el capo de una empresa tan diferente como X, tienes que ser algo excéntrico, te puedes permitir el lujo de decir alguna chorrada de vez en cuando y que la gente incluso se ría -aunque solo sea porque para multiplicar por diez hay que haber pasado antes por el +10%- o habría que entender el contexto en el cual lo dijo. O una mezcla de las tres.

Y hay una cosa que seguro que es así: para dirigir esta empresa, o tienes esta mentalidad y la transmites aguas abajo a tu organización, o no pueden salir los proyectos que vas buscando. Entre sus proyectos está Waymo, el desarrollo del coche autónomo de Google; o Loon, que busca suministrar internet en todo el mundo mediante una red de globos suspendidos en la estratosfera. Y otros muchos más.

X puede ser una empresa genuina. Pero creo que la filosofía y cultura que subyace en ella podría y debería ser aplicable en cualquier empresa. Es una cuestión de perspectiva estratégica.

Si a mí, CEO de una empresa, me ponen el objetivo de multiplicar por diez los ingresos en vez de crecer un diez por ciento, por supuesto que necesitaré medios. Pero inversión aparte, veo dos ángulos muy interesantes que tendría que tener en cuenta y probablemente aplicar:

El primero: me obligaría a trasladar esta perspectiva a toda mi organización. Es mucho más apasionante trabajar en una empresa cuyo reto sea muy ambicioso. Inconscientemente, estoy obligando a que todos en la organización cambiemos de mentalidad y que juntos apuntemos mucho más lejos. A lo mejor nos quedamos a medio camino, pero llegaremos mucho más lejos que si simplemente nos piden un pequeño crecimiento porcentual.

El segundo: si tengo que crecer tanto, pensar solo en mi mercado actual ya no me vale. Me obliga a salir de mi zona de confort. Tampoco podría basar la hoja de ruta en meterme en industrias adyacentes para quitarles un trozo de mercado a otros. Por tanto, la organización tiene que tener muy claro que el objetivo ya no puede ser tener un desempeño mejor que la competencia. De repente, pasamos a competir contra nosotros mismos y con la capacidad que tengamos de desarrollar espacios y propuestas de valor de cosas que hoy no existen. Te obliga a pensar, no en lo que eres hoy, sino en lo que puedes llegar a ser. Y esta filosofía de fondo creo que es muy sana de irla inculcando en cualquier organización.

¿Significa que hay que descuidar el negocio actual? Obviamente, no. ¿Es fácil? Emprender este camino y hacerlo compatible con el día a día es difícil y, además, requiere tiempo. Pero sí creo que es posible y que tiene mucho que ver con la cultura de la empresa y con la capacidad de liderazgo que tenga el equipo directivo.

A todos los CEO se nos pide -o se nos debería pedir- la capacidad de visionar, inspirar a la organización y liderar la transformación de convertir nuestra empresa en algo mucho más grande, rentable y sostenible.

Lleguemos hasta donde lleguemos, y sin llegar a exageraciones como la de Astro Teller, el crecimiento seguro que será muy superior, y el camino, mucho más apasionante.

Si te ha gustado, aplaude para que más gente pueda encontrarlo. Y para ser el primero en leer nuestros artículos síguenos en twitter en @Igeneris y apúntate a nuestra newsletter aquí abajo (sin spam, te lo prometemos)