La gran componenda

«Que nadie tome mis palabras como una verdad demostrada. Ni siquiera como una verdad». Pero sí como palabras que llaman a gritos a la razón.

En una noche de tahúres los mercenarios de la pauta, el G8, las marionetas de la élite e incluso «líderes» de las clases desposeídas planean la gran componenda para determinar el futuro de una nación rica en recursos, pero pobre en razón y ahogada en un bucle de elección.

«Sólo me mueve la razón y el respeto. Respeto —no docilidad borreguil—.»

Recordar.

En política, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera.