Ni narciso, ni dopamina

¡Tan antisocial!

Una previa antes de iniciar. Hace algunos minutos leí el extenso, inefable y dramático artículo «La web que tenemos que salvar», sin duda, lo recomiendo.


Continuando con el tema de este artículo. Recuerdo que hace unos días sostenía una aburrida conversación con uno de mis viejos amigos de la Universidad y como era de esperar la conversión estaba llena de frases peyorativas y una fricción poco común, al transcurrir los minutos la fricción aumentaba en una correlación directa; y como es costumbre en este tipo de conversaciones el hartazgo se hizo presente, así que llego el momento de que mi Altér Ego (sí, el que escribe estas líneas) apareciera.

Ciertamente, la mayor parte del tiempo trato de ser un blandengue para minimizar los vejámenes, pero a veces no puedo contener mi exasperación; en fin, la conversación decía así:


— ¡¿Qué tal vos mula?! Ya no sos de la prole que utiliza whatsapp y facebook, verdad. Porque te he buscado y no encuentro ni rastros para conversar con vos.

— ¡Que onda! Sí, es que ya no soy muy «fan» de esas plataformas.

— ¡Si todos usan esas mierd*s! ¿Y vos por qué no? ¡Ja! Definitivamente sos un antisocial parecido a esos mareros de mierd*.

— Tuve que instalar esta cosa de «telegram» para comunicarme con vos; tu novia me comentó que sólo esto usás para comunicarte con la «prole».

— No pensés mal, sólo es una decisión.

— ¡Ja! ¿En serio?

En ese momento algo parecido al Sr. Hyde emano de mi ser.

— Sí, ¡Es en serio! No necesito ser un maldito Narciso moderno enamorado de su propia imagen y necesitado de ser adulado.

— Sí, ¡Es en serio! No necesito ser un adicto a la dopamina para producir placer al esperar por cada «me gusta» o «emoticon».

─Sin foto de perfil─.


Es risible tildar a una persona de ─antisocial─ por tomar una decisión totalmente diferente a la de las masas, y aún más cuando es en pro de su privacidad.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated William(s)ⁿ Ⓜ️’s story.