Entrevista | Cardumen Capital

Igor de la Sota y Gonzalo Martínez de Azagra, cofundadores de Cardumen Capital

“La falta de densidad y de presencia local de equipos de scouting hacen que España y Europa jueguen con desventaja”

Cardumen Capital es un fondo de capital riesgo hispano-israelí formado en 2017 y regulado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El fondo de venture capital, cofundado por Igor de la Sota y Gonzalo Martínez de Azagra, permite acceso privilegiado a tecnología puntera a escala internacional a través del mercado de Israel.

En julio, InnoCells invirtió 7,5 millones de euros en Cardumen Capital, lo que supuso la entrada del hub de negocios digitales en Israel, así como la expansión de su ámbito de actuación en un ecosistema de referencia en tecnología, talento e innovación.

¿Qué motivó la puesta en marcha del fondo?

En nuestra etapa anterior, bajo la marca Samsung Ventures, nuestro equipo fue el inversor corporativo más activo de Israel. Bajo la marca Cardumen, nuestra visión y aspiración es convertirnos en el inversor especializado en alta tecnología de referencia en Europa e Israel.

¿Cuál era el objetivo inicial del fondo?

Utilizando las mejores prácticas de Israel y Silicon Valley, el objetivo es permitir a inversores europeos formar parte de las disrupciones tecnológicas asociadas a la inteligencia artificial, el big data o la ciberseguridad.

¿Cuál es la estrategia?

A través de nuestro fondo, damos acceso a inversores financieros y corporativos a las tecnologías sobre las que se basa la transformación digital corporativa en Israel, el ecosistema emprendedor y tecnológico más dinámico del mundo.

Invertimos en empresas B2B o B2B2C con un alto componente tecnológico y donde la tecnología ya ha sido validada. Coinvertimos junto a fondos financieros y corporativos líderes y accedemos a asientos en el consejo de las compañías. Posicionamos a nuestras startups para que, de ser exitosas, sean adquiridas por grandes grupos tecnológicos e industriales. Nuestro segundo fondo, a futuro, cubrirá también Europa.

¿Cómo es el equipo?

Actualmente, nuestro equipo está compuesto por Gil Gidron, presidente y exsocio de Accenture responsable de estrategia para EMEA; Gonzalo Martínez de Azagra y Roy Gottlieb, socios y exequipo responsable de Samsung Ventures Israel; Igor de la Sota, socio y exresponsable de Hilco Iberia; Roberto Saint Malo, Venture Partner y cofundador de Adara; y Enrique Burguillos, director financiero con amplia experiencia en reporting y administración financiera.

Asimismo, contamos con asesores tecnológicos especializados en las áreas específicas en las que invertimos.

¿Con qué inversores contáis?

Entre nuestros inversores contamos con varios HNWI (High Net Worth Individuals), family offices, gestoras de patrimonio y varias corporaciones como Banco Sabadell y la india IG Petrochemical, entre otras. Además de ello contamos con altos ejecutivos de empresas del IBEX 35.

¿En qué tipo de compañías invierte el fondo?

Nuestro fondo invierte en tecnología de transformación digital corporativa. En concreto, invertimos en Ciberseguridad, Inteligencia Artificial, Big Data y tecnologías de la información y comunicación.

Hasta el momento, hemos llevado a cabo dos operaciones con Binaris, empresa que simplifica el proceso de gestión empresarial del cloud a través del concepto ‘Serverless’, y Humavox, que proporciona la tecnología para la carga inalámbrica de todo tipo de dispositivos electrónicos. Hemos coinvertido en estas empresas junto a Lightspeed, Dell, Engineering Capital y Stanley Black and Decker.

¿Por qué Israel?

Israel es el país líder en inversión en venture capital tecnológico con una inversión per cápita 2,5 veces superior a la de Estados Unidos y unas 30 veces a la de España.

En 2017, la inversión total en venture capital en Israel ascendió a 5.200 millones de dólares y se realizaron desinversiones por valor de 23.000 millones de dólares. Además de ser el país del mundo que mayor porcentaje del PIB dedica a I+D, Israel cuenta con 350 centros de I+D de multinacionales extranjeras.

¿Cómo es el ecosistema emprendedor europeo y español?

El mercado español y europeo son cada vez más activos. Sin embargo, a nivel de volumen y, sobre todo, de densidad, distan de la concentración que tiene lugar en Israel. La crisis y los primeros éxitos del mercado en los últimos años han catalizado el mercado europeo y esperamos ver mayores éxitos en el futuro. Asimismo, esperamos que se genere un mayor expertise en venture capital en los servicios profesionales como abogados, banqueros y servicios asociados.

La falta de densidad y de presencia local de los equipos de scouting de multinacionales hacen que España y Europa jueguen con desventaja. Son precisamente estos equipos de scouting los que desarrollan colaboraciones entre startups y multinacionales, hacen inversiones o incluso gestionan la compra de startups. A falta de estos equipos de scouting en muchas de las regiones europeas, son los emprendedores quienes deben viajar a EEUU o Israel para darse a conocer.

¿Ventajas respecto a Israel?

El mercado europeo cuenta con un mercado propio del que no dispone Israel, por lo que sus emprendedores se ven obligados a viajar desde el primer momento fuera del país. Europa genera, en parte por este motivo, mayores casos de éxito en oportunidades B2C, mientras que Israel destaca por la innovación puramente tecnológica y B2B.

¿Cómo valoráis la entrada de InnoCells en el fondo?

La entrada de InnoCells en Cardumen Capital es una noticia fabulosa y prueba el valor que aportamos a las grandes corporaciones.

En concreto, damos acceso al mercado de Israel, originamos oportunidades estratégicas, apoyamos la entrada en operaciones, asesoramos en los procesos de inversión y de innovación abierta, e incluso facilitamos un secondment en nuestras oficinas. Es decir, que los empleados de estas grandes corporaciones aprendan acerca de nuestros procesos y mejores prácticas como un empleado más de nuestra gestora.