#Innovate4Health: Inventores peruanos les dan una oportunidad de vida a recién nacidos prematuros de alto riesgo

Por Jaci Arthur

Este artículo es parte de una serie en la iniciativa de investigación política #Innovate4Health.

Ayudar a que los bebés con problemas de salud sobrevivan los primeros días de vida es uno de los principales desafíos mundiales de salud. Aproximadame en el primer mes de vida en 2017.

Un equipo universitario liderado por el inventor Claudio Bruno Castillón Lévano ha inventado una nueva incubadora portátil con respirador que pronto podría darles una mejor oportunidad de sobrevivir a los niños alrededor del mundo. El Incuyen está diseñado particularmente para los países en desarrollo.

Levano with the neonatal artificial bubble.

Las complicaciones de salud infantiles son un problema significativo y, desafortunadamente, van en crecimiento. Cada año nacen prematuramente 15 millones de niños alrededor del mundo. Estos y otros niños prematuros de alto riesgo corren peligro en sus primeras horas de vida, con enfermedades, infecciones y asfixia al nacer entre los problemas que enfrentan. Cerca de un millón de niños al año no sobrevive las primeras 24 horas.

El Informe de Acción Global sobre Nacimientos Prematuros de la OMS del 2012 señaló que de todos los nacimientos en 2010 en América Latina, 8,6% fueron prematuros. América Latina y el Caribe representaron cerca del 4% de las muertes neonatales del mundo en 2017, con aproximadamente 102.522 muertes de recién nacidos en la región.

Si bien el impacto de la mortalidad en los recién nacidos es desolador, los problemas continúan bien entrada la infancia. La OMS reporta que las complicaciones de los nacimientos prematuros son la principal causa de muerte en los niños menores de 5 años. Además, los bebés prematuros tienen un mayor riesgo de sufrir discapacidades por el resto de sus vidas.

Muchas de estas muertes y complicaciones son prevenibles, muchas veces a través de intervenciones relativamente sencillas. Hasta un 75% de las muertes neonatales producto de nacimientos prematuros pueden evitarse, incluso sin cuidados intensivo, simplemente manteniendo caliente al recién nacido, prestándole atención a la higiene y regulando la respiración y el oxígeno.

Una solución a estos problemas existe desde hace rato: la incubadora para bebés. La primera de estas vio luz en Europa en 1880. El problema radica en que usualmente son caras, grandes, inamovibles y necesitan de una fuente permanente de electricidad. Estas limitantes no representan mayor problema en los países desarrollados, con sus sofisticados y bien equipados hospitales, pero son un enorme reto en los países en desarrollo. Como resultado, de acuerdo con un reporte de la OMS, los países en desarrollo con poco acceso a sanidad constituyen la mayor parte de las muertes de recién nacidos.

Este desafío brindó el incentivo para que Castillón, quien es ingeniero, y su equipo en la Pontificia Universidad Católica del Perú intentaran construir una incubadora que estuviera mejor equipada para diversos ambientes. Tras una década de trabajo, el Grupo de Investigación y Desarrollo de Equipos Médicos y Sistemas (GIDEMS) desarrolló el Incuyen.

GIDEMS y Castillón trabajaban en el desarrollo de equipo médico en el Perú cuando concibieron lo que han llamado la burbuja neonatal artificial. El equipo vio que las soluciones existentes no eran enteramente idóneas para Perú y otros países con los mayores problemas de salud neonatales. También se dieron cuenta que tratar de copiar la tecnología preexistente mantendría a Perú consistentemente rezagado del resto del mundo en tecnología médica. Así que decidieron hacer algo original.

A diferencia de sus predecesores, la burbuja neonatal de Castillón mantiene un ambiente de temperatura uniforme, reduce el ruido del ventilador y reduce significativamente el riesgo de contaminación.

From US patent 6884211

Castillón y su equipo tuvieron éxito al diseñar un dispositivo que promete brindarles a los neonatos terapia termal y pulmonar expedita y simultánea. En menos de dos segundos, la burbuja neonatal artificial le da al recién nacido aire caliente enriquecido con oxígeno, envolviéndolo en un ambiente tibio y estéril. El equipo también minimiza la cantidad de condensación que se forma en las áreas onduladas, garantizando un entorno húmedo, pero aun así estéril, y brinda un acceso rápido al recién nacido por parte del personal médico en casos de cirugía o intubación.

El equipo brinda un rápido entorno caliente para los bebés prematuros que sufren de hipotermia. Para aquellos que experimentan hipoxia, el dispositivo brinda aire cuidadosamente enriquecido con oxígeno. Y aquellos que previamente sufrían de septicemia e infecciones tendrán un ambiente mucho más estéril.

A través de los años, el equipo de GIDEMS ha producido siete prototipos del dispositivo, cada uno siendo una versión mejorada del anterior. El último, Incuyen, perfecciona las ventajas del invento y le añade mejoras que lo hacen particularmente apto para ambientes más desafiantes en países en desarrollo.

Este es el equipo que GIDEMS está listo para comercializar. Incuyen ha completado exitosamente las pruebas preclínicas y pronto empezará las pruebas clínicas para cumplir con los estándares internacionales y demonstrar su fiabilidad.

Incuyen será más apropiado para ambientes donde se necesitan incubadoras que sean de fácil uso. Es sencillo de manejar y funciona con una batería, lo cual es importante en lugares donde no hay fuentes de energía confiables. También es apto para instalaciones con recursos limitados. Está diseñado para ser usado en hospitales y centros de cuido que carecen de especialistas en neonatología o que no tienen unidades de cuidado intensivo. Ya que estas son las condiciones que prevalecen en la mayor parte del mundo, Incuyen está destinado a tener un gran impacto.

Incuyen es el resultado de veinte años de investigación y desarrollo, y Castillón y su universidad han adquirido patentes con el fin de asegurar su arduo trabajo e inversión. La burbuja neonatal artificial de Castillón está protegida por varias patentes alrededor del mundo, incluyendo la patente estadounidense 6884211 y la patente peruana PE000622–2002 / OIN y están en el proceso de conseguir otra pronto. Si bien Castillón recibe el crédito como el inventor, la mayoría de estas patentes son propiedad de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), la universidad que apoya el trabajo de Castillón y GIDEMS.

Castillón afirma que el apoyo de la universidad ha sido crucial, ya que en el Perú hay muy poco respaldo externo para la investigación. Las patentes tienen el potencial de hacer de este apoyo un círculo virtuoso mutuamente beneficioso. Las patentes sobre Incuyen sirven de base para la comercialización de esta investigación que ha sido financiada por la universidad. El centro educativo puede recuperar sus costos y adquiere fondos adicionales para más investigación y desarrollo. El investigador también se beneficia personal y profesionalmente.

De tal manera, la PUCP y Castillón están siguiendo la ruta exitosa que han forjado las universidades en Estados Unidos y otros países desarrollados. Las patentes ayudan a que los inventos pasen de los laboratorios universitarios a los mercados, estimulando aún más investigación y desarrollo y asegurándose que el trabajo académico eventualmente beneficie a la gente con aplicaciones para el mundo real.

En los casos de las innovaciones médicas, como Incuyen, estas relaciones pueden producir resultados extraordinarios que mejoran las vidas de las personas a lo largo y ancho del planeta.

Castillón y GIDEMS han dedicado dos décadas a hacerle frente a un desafío mundial de salud. Castillón se propuso salvar las vidas de niños y hacer algo que pudiera beneficiar a la innovación en el Perú. Gracias a las patentes que sirven de catalizadores para la investigación universitaria y su futura comercialización, Castillón y su equipo tienen una oportunidad de alcanzar estos valiosos objetivos.

#Innovate4Health es un proyecto de investigación conjunto de la Geneva Network y el Information Technology & Innovation Foundation (ITIF). Este proyecto resalta cómo la innovación basada en la propiedad intelectual puede hacerles frente a los retos sanitarios mundiales. Si tiene preguntas, comentarios, o una sugerencia de una historia que deberíamos destacar, nos encantaría saber de usted. Por favor contacte Stephen Ezell sezell@itif.org.