Movimientos ♟

Capítulo 3


Durante los años 20 del siglo XXI la ciencia y la tecnología explotaron literalmente, permitiendo cumplir prácticamente todas las fantasías de la humanidad. Pero como siempre, los humanos amantes inconscientes de las dicotomías tomaron dos caminos. Google dedicó casi todos sus esfuerzo al estudio de la Inteligencia Artificial. Lo hizo de forma escalonada, y muy correcta en opinión de los expertos. Mientras que otras compañías invirtieron sus esfuerzos en la colonización espacial, las energías renovables y la mejora de la humanidad a través de la longevidad y los aumentos. No eran dos visiones enfrentadas, incluso se podría decir que se necesitaban mutuamente, pero obviamente sus objetivos finales no eran los mismos.

A finales de los 20, Google estaba lista para despertar a la primera IA (inteligencia artificial) de la historia, fue un evento que nadie podrá olvidar, no faltaron los neoluditas detractores de las máquinas, pero realmente era algo inevitable. La IA llevaba años conectada a la red, aprendiendo en una especie de sueño inducido, sólo necesitaba ser consciente de si misma, y eso era lo que tenía que ocurrir aquel día.

Binary kids by Thierry Cohen

Google invitó al evento a periodistas, plataformas de divulgación, bloggers de webs especializadas, y a todo aquel que tuviese interés en acudir. Era una fiesta, una en cada ciudad, cuando la IA despertó se hizo el silencio, grandes pantallas venían a representar lo que ella “veía” luego de algunas lineas de comando comenzó la reproducción de una vieja película de 1979, propiedad de los Monty Python, ¡se trataba de la vida de Brian! Segundos después todos los dispositivos conectados a internet, incluyendo muchos aumentos humanos empezaron a sufrir problemas, ruido, algún tipo de paquete de datos que producía lag en el sistema. Pocos saben qué es lo que ocurrió, primero se perdió totalmente el control de los satélites y los servidores de red mundiales, luego se produjo un apagón globlal… Y luego vino el caos.

Darkened Cities by Thierry Cohen

La versión oficial habla de un atentado neoludita que habría enviado al mundo a la edad media, si no hubiese sido por Brian la nueva IA de google que pudo tras algunos meses reiniciar los sistemas y restaurar los servicios globales. Pero fueron meses, y la humanidad no estaba lista para pasar ese tiempo a “oscuras”. El daño fue irreparable en las grandes ciudades y menor en los pequeños núcleos urbanos. Los saqueos, asesinatos, robos, violaciones se centraron en los más débiles, y muchos de los más fuertes sufrieron el precio de tener aumentos no funcionales, además estaba la Luna y el Sol.

Está claro, ¡Dios nos castiga por lo que hemos hecho!

Era lo que repetían sin parar muchas personas asustadas por la visión de una Luna cubierta de una densa capa blanca y un Sol que parecía tener una fina linea negra en su ecuador. Pero no era lo único que la oscuridad total dejaba ver, muchos astrónomos aficionados llevaban días avisando de otros tantos extraños sucesos.

Cuando la luz retornó, poco a poco las cosas volvieron a su cauce, costó reconstruir y en otros casos olvidar. Aunque todo sea dicho, olvidar fue mucho más sencillo cuando los satélites vigías situados en otros planetas observaron aquello.

Casi todos los planetas y lunas estaban sufriendo procesos de terraformación salvaje en mayor o menor medida. Durante la siguiente década este fenómeno tan sólo pudo observarse, ya que el objetivo de la humanidad fue reconstruir y mejorar lo más cercano, nuestro planeta y la Luna.

Esta es básicamente la historia que la gente conoce, pero es distinta a la que manejan algunas de las personas que estuvieron en “aquel” suceso.

No pasa un sólo día en el que Artir no recuerde aquella tarde en la sede Europea de Google en Holanda. Pero había que seguir hacía adelante, además Brian había dictado la dirección a seguir, sin embargo como de costumbre había dejado en manos de los directivos el modo de proceder.

Artir estaba mirando fijamente un tablero de ajedrez,

Ya he movido mis piezas, pensó. —Shagai debe dar con el artefacto que probablemente se encuentre en Mercurio, y ahora siguiendo la idea de Brian enviaré a un equipo más allá del cinturón.

Aún tenía una pieza en la mano cuando la voz de su ayudante irrumpió en su mente.

Señor, Momo está aquí.

—Hágale pasar, pensó Artir.

Momo era la persona de confianza de Artir dentro de las fuerzas de exploración, además también era uno de los que estuvo durante “aquel” suceso.

Hola Artir, ¿cómo va todo? Algo malo ha tenido que pasar para que me hagas venir en persona, y en plenas vacaciones… Ah, Venus está precioso en esta época…

Venus está precioso en cualquier época Momo… pensó Artir.

Momo miraba a Artir desconcertado, mientras este parecía estar serio y preocupado.

Maldita sea, ¿ya te has olvidado que yo no llevo todos esos cachivaches en la cabeza? ¡Más vale que uses la voz antes que se te olvide cómo se habla!

Lo siento… cuestión de costumbre, dijo Artir. —Necesito tu ayuda, seré claro y directo. Quiero que lleves un equipo a las lunas Jovianas, necesitamos establecer una base para poder hacernos con todos los recursos de los planetas exteriores, y eres el único que puede entrar allí sin levantar sospechas. Partirás con un equipo de 8 personas, todas ellas serán humanos sin aumentos y pasaréis por personas enviados al exilio.

Fantástico, dijo Momo, —Me sacas de mis vacaciones en Venus y me pides que cambie las cálidas playas por el frío infierno de las lunas Jovianas.

Artir colocó las fichas tranquilamente sobre el tablero de ajedrez. En las blancas tan sólo puso al caballo y al rey, mientras que en las negras puso todas.

—Momo, una vez pasado el cinturón , Ossain puede detectar aumentos, puede conectarse a ellos. Puede inutilizar cualquier tecnología que no esté conectada a occnos y ya sabes que el alcance de la red termina en el propio cinturón. Artir comenzó a tirar una a una las fichas blancas mientras continuaba hablando. —Si no logramos desactivar y evadir a Ossain nunca podremos usar los recursos presentes en los gigantes gaseosos, y sin ellos jamás podremos expandirnos con alguna garantía. Tarde o temprano desapareceremos atrapados en este pequeño sistema solar, inmersos en una guerra sin final. Tenemos que elegir cuidadosamente nuestros movimientos, tenemos que ser inteligentes, más inteligentes.

AuthorMichaelMaggs

Artir, sabes que Gouki se interpondrá. Dijo Momo

Gouki… ¡Gouki está muerto! Dijo Artir golpeando el tablero de ajedrez.

—Vete Momo, tienes libertad para elegir a tu equipo de entre el repositorio de humanos no clasificados. En el cinturon estará esperandote el profesor DarkSapiens, él te dará los datos que faltan.

Fantástico, por si fuese poco voy a tener que volver a ver a ese loco… En fin, supongo que no me queda otra. Dijo Momo mientras se marchaba con aire despreocupado de la habitación.

Artir no se giró ni se despidió, en el tablero sólo quedaba el rey y el caballo negro; y las mimas piezas del color contrario. Lentamente tomó al caballo blanco y lo pulverizó haciendo chirriar los viejos sistemas hidráulicos de su mano mecánica.

La coherencia, el orden y la razón se impondrán finalmente. Pensó lleno de odio y rabia mientras la pieza caía hecha polvo entre sus dedos.