El Villarreal, un club modélico que educa en valores y señorío

El ‘Submarino Amarillo’ se aleja del común mal de presumir sin poseer y ha dado la vuelta a la tortilla: educando en valores a sus canteranos, no solo forma futbolistas, sino que también cultiva personas.

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‘Villarreal: escuela de valores’. El titular no exagera un ápice. El Villarreal es el club más ejemplar de la Liga española por iniciativas como la que viví para elaborar mi artículo y un vídeo para AStv. El Villarreal es un club en el que se respira fútbol y en el que todo se hace por y para el fútbol por expreso deseo de su propietario, Fernando Roig, que tendrá buen relevo en su hijo Fernando, junto a quien lleva el día a día de la gestión del club con su vicepresidente, José Manuel Llaneza, quien sigue al pie del cañón y con su amor por el fútbol intacto.

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Pero ¿cómo se hace para formar personas? ¿Se pueden entrenar los valores del jugador? El plan del Villarreal es a largo plazo, pero, aunque solo lleve media temporada en marcha, podemos aventurarnos a decir que sí, que se puede entrenar a los futbolistas para que sean buenas personas y para que no vivan en la burbuja de lujo y caprichos en la que inevitablemente se suelen instalar la mayoría de los futbolistas profesionales. Endavant Igualtat, que así se llama el plan englobado dentro de otro denominado Endavant Solidaritat, consiste en que cada equipo de la cantera se pasa toda la temporada acudiendo cada 15 días a una asociación de la provincia de Castellón con gente con problemas y así se realiza el entrenamiento en valores.

“Se trata de minimizar el impacto traumático. Cuanto mayor impacto, más mayores serán los futbolistas”, explica el psicólogo del club Eduardo Morelló, quien junto a su compañero Bernardo Vert han desarrollado la idea de Sergio Navarro. Así, los infantiles y cadetes van a centros de acogida y juegan y se entrenan con Aserco, el equipo de chicos sordos; los juveniles llevan el A con los miembros de Down Castellón y el B con los chavales del Centro de Reeducación de menores (lo que se llamaba reformatorio). Mientras el Villarreal C se relaciona con los dependientes de La Bartola, aquejados de enfermedades mentales; y los mayores, los del Villarreal B, se ejercitan en valores con Aspropace, chicas y chicos con paralisis cerebral.

“El objetivo es formar en valores y romper la burbuja para que valoren la realidad”, explican los psicólogos Morelló y Vert. “Y no se trata de una única charla, es un recorrido a lo largo de una temporada, una vez cada 15 días. Trabajar los valores no es sencillo, pero igual que se entrenan para golpear mejor con el interior del pie o mejorar el posicionamiento táctico y entender el juego, se ejercitan para ser buenas personas al relacionarse y empatizar con gente con problemas”. De esta manera, además de aprender a jugar al fútbol, porque el objetivo es sacar buenos jugadores, se aprende a tener una sensibilidad especial con una experiencia vital que deja una huella potente para toda la vida. No se trata de hacer una obra de caridad, los futbolistas van a aprender y compartir. Aprenden a manejar la frustración, empatizan con sus nuevos amigos y crean referentes para el futuro. Todo tienen que supervisarlo los entrenadores de cada equipo, que adquieren aún mayor importancia como educadores.
De la noticia publicada en ElConfidencial.com (25.01.16), elaborada por Javier García Matallanas.

Se puede leer completa en:
http://blogs.elconfidencial.com/deportes/mata-dor/2016-01-25/el-villarreal-es-un-club-modelico-que-educa-en-valores-y-senorio_1140845/