¿Cómo se calcula el Índice de Percepción de la Corrupción?

El pasado 29 de enero de 2019 Transparency Internationalpresentó los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción 2018 (IPC), un índice que se ha convertido en el principal indicador de la corrupción en el sector público a escala mundial.

En el caso de España, hubo un incremento de un punto en comparación con el año pasado: de 57 sobre 100, el país obtuvo ahora una puntuación de 58 sobre 100. Tal y como señalamos en nuestra presentación, esta leve mejora no representa un cambio estadísticamente significativo, por lo que los retos para prevenir y luchar contra la corrupción aún se mantienen.

Pero, ¿cómo se calculan los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción y por qué esos datos son fiables? En primer lugar, porque este estudio se basa en una variedad de fuentes. En 2018 se utilizaron 13 encuestas y evaluaciones realizadas por expertos. En el caso de España, se emplearon 8:

1. Bertelsmann Stiftung Sustainable Governance Indicators

2. Economist Intelligence Unit Country Ratings

3. Global Insight Country Risk Ratings

4. IMD World Competitiveness Yearbook

5. PRS International Country Risk Guide

6. World Economic Forum EOS

7. World Justice Project Rule of Law Index

8. Varieties of Democracy Project

Las fuentes se seleccionan de acuerdo con unos criterios específicos. En primer lugar, deben cuantificar la percepción de la corrupción en el sector público, y se deben basar en una metodología válida y confiable, que utilice una misma escala para evaluar una gran cantidad de países. También es importante que el estudio lo haya realizado una institución con credibilidad, y que exista una variación suficiente entre las puntuaciones para diferenciar adecuadamente un país de otro. Además, se consideran aquellos informes que repitan su evaluación al menos cada dos años, y que tomen en cuenta la opinión de expertos.

Una vez que se seleccionan las fuentes, se hace un análisis de los datos. Como las escalas de cada estudio son distintas, se debe realizar una estandarización de los números: es decir, transformar las escalas de las fuentes originales — por ejemplo, del 1 al 7 — a la que se usa en el IPC: de 0 a 100, donde una baja puntuación significa mayor percepción de corrupción.

Para saber la puntuación de cada país, se hace un promedio de los resultados de las fuentes, ya estandarizados en la escala del 0 al 100. Un requisito para que un país o territorio forme parte del IPC es que existan al menos tres fuentes que lo consideren en su evaluación.

En estos cálculos también se incluye el error estándar: es decir, en qué medida la puntuación final del IPC se desvía de los datos de origen, o el grado de acuerdo o desacuerdo entre las fuentes. En general, basándose en esos errores estándar, los intervalos de confianza son de 90%.

A eso se suma que se hicieron cambios en la metodología de cálculo de los errores estándar, para seguir las recomendaciones de la auditoría externa de la European Commission Joint Research Centre. Esta institución ha señalado que el IPC es coherente tanto conceptual como estadísticamente.

¿Qué mide el IPC?

Todas nuestras fuentes miden la corrupción del sector público, o ciertos aspectos de la corrupción del sector público, incluyendo:

• Soborno.

• Desvío de fondos públicos.

• Uso del cargo público para beneficio privado.

• El nepotismo en la función pública.

• Captura del estado.

• La in/capacidad del gobierno para hacer cumplir los mecanismos de integridad.

• El enjuiciamiento efectivo de los funcionarios corruptos.

• La burocracia y la excesiva carga burocrática.

• La existencia de leyes adecuadas sobre divulgación de información financiera, prevención de conflictos de intereses y acceso a la información.

• Protección legal para denunciantes, periodistas e investigadores.

Según las dimensiones incluidas en nuestras fuentes externas, los siguientes aspectos no se incluyen en el IPC:

• Experiencias personales de corrupción.

• Fraude fiscal

• Flujos financieros ilícitos.

• Extensión de los facilitadores de la corrupción (abogados, contadores, asesores financieros, etc.)

• Blanqueo de capitales.

• Cualquier tipo de corrupción del sector privado.

• Economías y mercados informales.

Se puede consultar más información sobre la metodología del IPC en este enlace.