Lecciones de los drones para la industria del automóvil

La industria del automóvil ha sido una de las más exitosas de la historia desde el punto de vista de penetración de mercado. En sus más de 130 años de historia el automóvil ha pasado a ser uno de los bienes de consumo más demandados. Un informe de Green Car Reports estima el parque mundial de vehículos en 1.200 millones y la previsión es de 2.000 millones en 2035.

El éxito del automóvil

En el éxito de la industria del automóvil han influido varios factores. El primero, la creatividad. Primero se inventó un producto nuevo y después una forma de producción nueva. La producción en serie de Ford influyó en las demás industrias, de igual forma que algunos métodos de gestión de Toyota han inspirado las metodologías ágiles que se usan en el desarrollo de software.

El segundo factor ha sido el desarrollo de infraestructuras, muchas de ellas públicas, que han potenciado el uso del automóvil.

El tercer factor ha sido el desarrollo de la industria del petróleo. La mitad de la producción mundial de petróleo se dedica a automoción.

Estos tres factores han contribuido a que la industria del automóvil tenga la dimensión actual, pero también limitan su transformación.

Problemas de la industria automovilística

En primer lugar, la creatividad ha ido disminuyendo. ¿Ha habido algún cambio radical en la manera de conducir en los últimos 50 años? Quizás el GPS. Ni es un invento surgido en la industria, ni su adopción ha sido universal. Google, Tesla y otros, como Apple, quieren cambiar esto.

En segundo lugar, la inversión en infraestructuras deja de ser un factor que potencie el uso del automóvil a partir de cierto umbral. Los atascos urbanos son la prueba de que más asfalto no es sinónimo de mejor circulación.

Por último, la industria petrolera tiene una huella ecológica de consecuencias inciertas.

Invención

Frente a la industria del automóvil, la industria de los drones se encuentra en su infancia. El sector lo componen cientos de empresas en sus fases iniciales de financiación que abarcan todo tipo de aplicaciones comerciales de las nuevas tecnologías inventadas en los últimos años.

El automóvil se ha limitado a llevar a los pasajeros del punto A al punto B. Tanto los UAVs (Unmanned Aerial Vehicles) como sus futuras aplicaciones tripuladas, se conciben desde el punto de vista de servicio integral.

Un ejemplo: los coches de bomberos están adaptados a las misiones de extinción de fuegos, pero su función se limita al transporte del personal y el almacenamiento de agua.

Los futuros drones adaptados a la extinción de incendios deberán estar integrados en la misión de extinguir el incendio. Su función será más parecida a la de un robot-bombero con la implicación de inteligencia artificial que ello implica, que a la de un medio de transporte. Los drones serán parte de la estrategia de extinción de incendios y no un instrumento más, como ahora es el camión de bomberos o las mangueras.

No sólo en en el sentido espacial, sino en la capacidad de solucionar nuevos problemas, los drones son 3D y los coches son 2D.

Infraestructuras

El automóvil supuso una gran invención, pero su capacidad de evolucionar era limitada. Las grandes áreas de innovación han sido:

  • la posibilidad de relevar al conductor de parte de sus tareas de conducción
  • la mejora de la energía de propulsión.

En ambos casos, las mejoras han sido muy limitadas. Incluso una empresa nueva como TESLA ha conseguido más mejoras en pocos años, que las empresas tradicionales en décadas.

La industria de los drones también precisa de infraestructuras, pero, a diferencia del automóvil, no se trata de grandes inversiones en capital fijo sino de la creación de sistemas de control.

En la industria del automóvil, la infraestructura básica era la carretera, y la construía la inversión pública. En el caso de la industria de los drones la infraestructura básica son los aparatos y su escalabilidad es infinita. Se podrán crear granjas de drones que funcionen como IAAS (Infrastructure As A Service). Estas granjas servirán a otras empresas que diseñarán servicios sobre esas infraestructuras.

Las fuentes de energía

Frente a la pereza de la industria automovilística para deshacerse del petróleo como fuente de energía principal, la industria de los drones afronta el problema de la energía sin prejuicios. Aunque es muy dudoso que a largo plazo existan drones que usen el petróleo como fuente de energía, este no es el problema fundamental para el sector. La razón es que, desde el punto de vista del diseño del servicio, el sistema energético es un módulo más.

En el ejemplo anterior, un drone de extinción de incendios podría ser alimentado por una batería recargable, por una pila de hidrógeno o por paneles de energía solar. Dentro de un mismo rango de autonomía, el servicio de extinción sería idéntico.

En la industria de los drones se añaden módulos físicos y de software alrededor de un servicio o misión. En la industria del automóvil, por lo menos hasta la irrupción de TESLA, se han añadido detalles alrededor del mismo motor de explosión inventado 100 años antes.

Drones, una industria de la que aprender

Evidentemente, la industria de los drones tiene un futuro prometedor, pero también plantea incógnitas.

¿Cómo solucionará el problema de la seguridad? ¿Qué límites establecerá a la autonomía de la inteligencia artificial? ¿Cómo se regulará legalmente?

Si la industria de los drones encuentra respuestas útiles a estas preguntas se podrán aplicar a muchas industrias como la aviación, la automoción y la robótica. Estos sectores convergerán más rápido a medida que se consolide la industria de los drones.