Interactúa

Logo de la cabecera por Un Café con Daniel

El ruido en forma de noticia intrascendente. La información incompleta y vacía. El clickbait. El recurrir a contenido de dudosa moralidad para conseguir visitas que son pan para hoy y hambre para mañana. La dictadura de las visitas porque es el usuario el que manda. La pérdida de una editorial en pos de hablar del trending topic del momento. El seguir al pie de la letra la agenda setting de las grandes editoras. La publicación de noticias que no son más que un copia y pega de las notas de prensa que bombardean nuestros correos electrónicos cada hora. La pérdida de la opinión personal por la opinión del publicista. La falta de libertad en los temas a tratar. La falta de tiempo para desarrollar esos mismos temas. La copia sin cita. La despreocupación en contrastar la información. El olvidar la precisión y creatividad de la letra para abrazar el algoritmo de Google. La pérdida de la conversación in situ y la adopción del correo electrónico o el Skype para un género tan personal como es la entrevista. Internet llegó a la incipiente prensa especializada en videojuegos para arrasar con los pocos principios sobre los que se sustentaba.

Es un discurso apocalíptico pero que, lamentablemente, es la realidad en muchos medios hispanoamericanos. No decimos que no ocurra en Estados Unidos, Inglaterra o Alemania, pero ocurre en mayor medida en España y y Latinoamérica por la falta de recursos de estos países, cuya prensa especializada en videojuegos no va en busca de la noticia sino del Feed RSS para copiarla; que no le interesa la entrevista porque ya la harán otros; que no le interesa la crónica porque habría que desplazar a los dos o tres redactores que pasan el día picando teclas reflexionando lo mismo que si estuvieran picando piedra. Hay excepciones, por supuesto.

Internet per se no ha causado mal alguno. Las revistas de videojuegos españolas de principios de los noventa ya tenían los problemas que comentábamos y que no se han sabido solucionar con el tiempo, sino que se han acentuado al ser la publicidad la única vía de ingresos de las cabeceras más importantes. La diversificación de la información venida con la facilidad de abrir un medio hoy día ha afectado gravemente a esas grandes empresas, que han visto como los click se reducían de manera proporcional a sus ingresos debido a los blogs, la información proporcionada por las propias webs de las empresas que antes necesitaban a esos medios para difundir su mensaje, las cabeceras con discursos alternativos y, por supuesto, los youtubers.

Esta parrafada nos sirve para introducir el contexto en el que nacemos y como carta de introducción de lo que no vamos a hacer. Interact surge como un medio que no quiere publicar la nota de prensa, sino pensar si se puede hacer un artículo que aporte algo sobre la misma. Interact quiere traer a este periodismo especializado la crónica, ese género hispano que aúna literatura con información para hacer sentir al lector que está donde el periodista ha estado. Interact no quiere entrevistar a esas personas que quieren ser entrevistadas, sino a las que necesitan ser entrevistadas. Interact quiere hacer críticas con libertad de opinión y forma, dejando al articulista que se centre en lo que a él le parezca bien aprovechando la subjetividad del género. Interact quiere hablar del videojuego como objeto cultural que se ve influenciado e influencia al cine, la música, la literatura, el cómic, el periodismo y otros tantos ámbitos. Interact quiere abrazar Internet y aprovechar todas esas virtudes que otros no han sabido apreciar sin por ello descuidar la palabra.

El nombre del medio se hace eco de sus intenciones y motivaciones. Quiere tratar sobre un bien cultural que obliga al que se pone frente a él a interactuar, y a este a interactuar a su vez con aquellos que tiene a su alrededor. Interact quiere hablar de cómo otras artes interactúan con el videojuego y viceversa. Interact quiere ser libre de la publicidad invasiva y abrazar otras formas de financiación como el branded content y el micro-mecenazgo. Interact quiere aprovechar las bondades de internet a la hora de articular el relato periodístico, que permite al lector interactuar con vídeos de Youtube, tuits, posts de Facebook o Reddit, listas de reproducción de Spotify o juegos insertados en el propio navegador. Interact quiere que tú, lector, nos preguntes, critiques, propongas, compartas, apoyes y, en definitiva, que interactúes.