Por la puerta grande al mercado laboral con un bootcamp de programación

Hay muy buenas razones para enrolarse en un bootcamp. Como antiguo alumno de Ironhack podría mencionar la enorme red de contactos que formas, los conocimientos que adquieres, los amigos que haces y, en general, la fantástica experiencia que vives. Pero mentiría si negara que mi razón principal, si volviese atrás en el tiempo y tuviera que volver a tomar la decisión, seguiría siendo la misma: entrar en el mercado laboral de la programación.

Y no me malinterpretéis: mis dos meses de bootcamp forman uno de los periodos de mi vida en los que más he disfrutado. Pero tengo la manía tonta de comer todos los días, y renunciar a mi carrera como arquitecto técnico en pos de un sueño como el de vivir de mis habilidades como programador no fue una decisión fácil.

Si te sientes identificado conmigo, probablemente tu interés por los bootcamps sea el de la gran mayoría, la inserción laboral. Déjame pues instruirte sobre los mecanismo de Ironhack para meterte en este mercado apasionante.

No depende de donde vengas…

Entre mis compañeros y los alumnos que he tenido la oportunidad de conocer posteriormente me he encontrado de todo: gente que ya programaba y gente que empezó el día uno del bootcamp; unos que ya se habían dedicado profesionalmente a la programación y otros que pensaban que el software se construye haciendo clicks en ventanitas; algunos que apenas llegaban a los 20 años y otros rozando los 40; gente con un doctorado y gente que dejó de estudiar en el bachillerato. De todo.

Como veis, clasificarlos no es una cuestión banal. Sin embargo, si tuviese que mencionar un denominador común entre los casos de éxito que he conocido no tendría duda alguna: actitud, actitud y actitud. Las ganas de romper tus límites, de trabajar duro y de no parar de aprender, son néctar para las empresas tecnológicas y la mejor fórmula para convertirte en un programador. En uno mejor o peor, pero en programador.

…sino a donde vas.

Y es que, si has tomado la determinación de tomar este camino, te diriges a un mercado ávido de gente como tú. Y no seamos ingenuos ni caigamos en el publirreportaje rancio: estamos hablando de un curso de dos meses. No es que Ironhack sea una fábrica de Alan Turings. Pero hay una muy sana corriente de empresas que, ante la preocupante falta de profesionales, están valorando la contratación de perfiles bajos, apostando por su crecimiento dentro de la empresa. Y resulta que la fórmula está funcionando y las empresas repiten.

E insisto, no quiero caer en el burdo publirreportaje. Tampoco quiero entrar en la estúpida guerra entre la formación tradicional y esta nueva forma de entrar en el mercado. Así que no quiero dejar de aclarar que este viaje lo puedes realizar perfectamente estudiando un grado, una fp o por tu cuenta, y presentando tus credenciales a las empresas. Con constancia y trabajo no te puede salir mal. Sin embargo, tomando la vía del bootcamp lo puedes hacer en un periodo de tiempo minúsculo, partiendo de una red de contactos enorme y con los conocimientos justos y necesarios para empezar a funcionar en tu primer día de trabajo.

Pero bueno ¿Que es eso de la hiring week?

¡Ok! Te ahorraré el googleo. La hiring week es la última semana del bootcamp, en la que empresas interesadas vienen a conocer a los alumnos en busca de talento. Se desarrolla por medio de entrevistas muy cortas (unos 8 minutos) tras las cuales las empresas deciden, o no, ponerse en contacto con el alumno para llevar a cabo la entrevista laboral en sí.

Algunos consejitos para tu Hiring Week

Pongamos que te leíste los primeros párrafos de este texto y te animaste a realizar el bootcamp de Ironhack. O el de Skylab, KeepCoding o el Tech Talent South. Total, que mañana empieza tu semana de entrevistas y decides terminar de leer este artículo. A parte de un caso muy grave de procastinación, sería una decisión muy sensata: Quizás pueda ayudarte a sacarle mayor provecho a esos días tan importantes. O, al menos, a hacerlos más llevaderos.

  • ¡Honestidad, por favor!

Sobra decir que si te estás entrevistando con un CTO no le vas a engañar acerca de tus conocimientos. Tampoco es que esa prueba de código esté puesta a mala baba. Asume que, quizás, no seas el perfil que están buscando. Céntrate en las empresas que se muestren más interesadas en tus habilidades y trasfondo, los perfiles que buscan son muy variados y seguro que encajas en alguno de ellos.

  • Proactividad

Aunque las empresas se queden con tu email o tu teléfono, no está de más mostrar interés escribiendo un email y/o añadiendo a los entrevistadores a LinkedIn. A veces tener ese puntito de feedback por parte del entrevistado es lo que marca la diferencia entre querer saber más de él o descartarle del proceso.

Tampoco está de más, tanto de cara a la búsqueda de empleo como a tu vida profesional, seguir en Twitter a gente activa en la comunidad de desarrolladores local, y asistir a eventos como los que organizan MadridJS, OpenSourceWeekends, ReactMadrid o la propia Ironhack a través de su Meetup. Este tipo de networking te ayuda a conocer mucho mejor el mercado y te puede abrir puertas que ni te imaginas.

  • No te cierres a la Hiring Week

Puede que en tu promoción no vaya a la hiring tu empresa soñada. O que no tengas suerte con ninguna de las entrevistas (cosa rara). En línea con el punto anterior, procura que la Hiring no sea tu único recurso, utiliza tus medios y contactos para explorar el mercado. Por ejemplo, la gran cantidad de antiguos alumnos de Ironhack que ya estamos en el mercado y con los que puedes hablar los viernes en las Ironbeers, por poner un ejemplo. Nunca sabes de qué conversación puede surgir una oportunidad laboral…

  • Paciencia

Los procesos son lentos. La mayoría de empresas te llaman en pocos días, pero otras pueden tardar hasta un mes y medio (hablo por experiencia). No desesperes y, sobre todo, no compares tus matches con los de tus compañeros. Puede resultar desesperante ver que llaman a los demás y a ti no. Aíslate de esos malos pensamientos y espera tu turno.

Yo sufrí mucho hasta que llegó la primera llamada. Cuatro días después de esta empecé a rechazar entrevistas porque tenía más opciones de las que necesitaba. Al final, de las 29 empresas que vinieron a vernos, me contactaron trece y concerté siete entrevistas. Para no aburrirte con números, si te interesa mi experiencia particular, te remito a mi blog en el que lo cuento todo con detalle. Así que recuerda mis palabras: ¡Paciencia!

  • Lee la entrevista

Esta es la más complicada. Algunos entrevistadores quieren que dirijas tú la charla y otros no paran de hablar. Algunos querrán ver tus proyectos personales y otros que les hables sobre qué te ha llevado a donde estás. Algunos te preguntarán por la firma de aquella función de aquella librería, y otros entenderán que las personas no somos Wikipedia.

Debes detectar qué es lo que se espera de ti, que es lo que están buscando y cómo encajas tú en ello. Si la entrevista incluye una prueba de código, sé comunicativo acerca de qué estás pensando y por qué escribes lo que escribes. Puede que el código esté mal, pero tu forma de pensar les cause curiosidad.

Como digo, es la parte más complicada. Si te pasa como a mí y este apartado no es tu fuerte, déjate llevar y confía en la…

  • Naturalidad

Siempre incido en esta. No son entrevistas de trabajo, son charlas más o menos formales. Así que relájate y disfruta de la experiencia. Resulta muy edificante entrevistarte con personas que han alcanzado cierto éxito allí donde tu aspiras. Así que olvida la corbata, la pose envarada y las palabras medidas. Como dije antes, si no encajas no encajas, no pasa nada y no hace falta forzar el feeling. En mi caso la entrevista que más disfrute fue con la empresa donde a la postre entré a trabajar y donde a día de hoy sigo muy feliz. Tómalo como una señal.

En general, el índice de colocación en estos bootcamps, siempre hablando de Madrid, es muy alto. Los puestos obviamente son de desarrollador junior pero no están nada mal remunerados, diría que entre 21k y 24k brutos anuales para alumnos sin experiencia previa. Los que tienen dificultades para colocarse las suelen tener por asuntos personales (pej, necesidad de trabajar a media jornada), cuestiones legales (pej, problemas con visados en alumnos extranjeros) u otras circunstancias que se salen de la norma. Por lo que, si estás 100% comprometido con la idea de dedicarte a la programación o al diseño UX, tienes claro que es solo el primer paso para nunca parar de aprender, y además te salen los números, creo sinceramente que la opción de hacer un bootcamp puede salirte tan bien como me salió a mí.

Sobre mi

¡Hola! Me llamo Fran, soy de Almería y tengo 31 años. Soy Arquitecto Técnico, Ingeniero de Edificación y Master en innovación tecnológica y, antes de iniciar mi career change, ejercía como jefe de producción en edificación residencial. Un día, sobre verano de 2015, me harté de las inclemencias del ladrillo y me propuse darle un vuelvo a mi vida, dejando la construcción y dedicándome a mi hobbie: La programación.

Empecé el grado de ingeniería informática a distancia mientras seguía trabajando. A finales de 2016 oí hablar de Ironhack y ví una oportunidad de oro para acelerar el proceso. A primeros de 2017 dejé el trabajo y entre junio y agosto cursé el web development bootcamp. En septiembre realicé varias entrevistas y en octubre empecé a trabajar en Redradix como desarrollador, lugar en el que sigo hoy día más feliz que una perdiz.

Como he comentado anteriormente, si quieres saber mas sobre mi hiring week, escribí un extenso post en mi blog. Si quieres saber más sobre mi experiencia general, en ese mismo blog describí mi semana a semana en Ironhack. Puede servirte para hacerte una idea aún mejor sobre Ironhack y los bootcamps. Si prefieres hacerme alguna pregunta, puedes encontrarme en twitter o LinkedIn, o buscarme en meetups o eventos. Responderé encantado a cualquier duda tengas 😉