Cómo trabajar la agenda. Sin hacer networking

Relaciones profesionales desde la opcionalidad

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Antes de empezar:

1. No lo hagas pensando en trabajo. Hay una mejor razón para hacerlo: Serás más feliz. (1) Rodéate de personas interesantes, honestas. Calidad de tus relaciones correlacionada positivamente con tu satisfacción. Somos animales sociales, gran parte de nuestra felicidad en la proyección / impacto en los demás. Nos definimos a través de ellos, el propósito en esas interacciones.

2. Controlas menos de lo que crees. No necesariamente malo. Un ejemplo: Matrimonios pactados en la India, con consentimiento de las partes. Parejas hindúes, transcurridos 20 años, son más felices que matrimonios Disney occidentales. Las bajas expectativas son la clave. No te decepciona. Nuestro equivalente en los amigos de la universidad. Compartiste con ellos 4 años especiales y hoy mantienes una bonita relación. ¿Cómo terminaste allí? Tú no escoges, viene dado. En Japón llaman moai a un grupo social de 5 niños con obligación de cuidarse mutuamente. Asignación aleatoria. Formar parte de un moai incrementa la felicidad durante toda una vida. ¿A dónde quiero llegar? Que decidir (en busca de la ansiada felicidad) está sobrevalorado.

Está estudiado: 50 horas te permite pasar de conocido a amigo, 200 para amigo íntimo. Depende, claro, del contexto. Un viaje de 2 semanas será más intenso (¡generará más experiencias!) que 2 meses preparando un examen. Amistades se forjan en historias compartidas. El vínculo entre los veteranos de guerra como ejemplo extremo: “We happy few, we band of brothers.” Hay un mínimo de horas pero el denominador común es la experiencia intensa. Que en un futuro reencuentro, dentro de 30 años, todavía comentéis ese momento épico / estúpido / divertido. El roadtrip durante el Erasmus.

3. Te permite conseguir los mejores trabajos.


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Esto es Cardinal, hablemos de la tercera.

Problema ya descrito: 80% de candidatos en competencia perfecta por el 20% de puestos — de menor rango. Mejores posiciones no salen al mercado. Antes de publicarla, alguien preguntará por una referencia. Necesario que hablen de ti, que aparezca tu nombre en esa conversación. Y no podré recomendarte si no sé quién eres. Aquí la importancia de trabajar la agenda.

¿Cuántos nombres puedes almacenar? Espacio del disco duro limitado a unas 2.000 marcas y unas 2.000 caras. ¿Cuánta gente sabe tu nombre? ¿Qué piensas hacer para llamar mi atención? ¿Foco en producto o en marketing? ¿Por qué debería recordarte? ¿Qué característica quieres destacar?

Las redes no decaen, la reputación sí.

¿Qué tipo de relaciones fomentar? La respuesta sorprendente es que los vínculos débiles. La teoría de los 6 grados plantea que puedes llegar a cualquier persona del planeta en tan solo 6 saltos. Un actor amateur de Torremolinos estará conectado, en menos de 6 saltos, con el ilustre Kevin Bacon. Las oportunidades están esperándote en los amigos de tus amigos.

Aquí una primera estrategia: Trabajar amistades en distintos círculos y generarte reputación dentro y fuera de tu sector. Los compañeros de promoción, compartiendo la misma red, no marcan la diferencia. Los conocidos lejanos, en cambio, te darán acceso a oportunidades que desconoces. The strength of weak ties. Para que funcione, debe pertenecer a un círculo exclusivo y debe estar dispuesto a introducirte en él. Ganarás acceso si cumples con los siguientes requisitos: Le caes bien a nivel personal + Transmites profesionalidad en tus interacciones + Tienes una habilidad.

Otro mito: Cuidar esos contactos. Pueden utilizarse a tu antojo. Pide cosas. La única condición es que considere que yo quedaré bien al recomendarte, porque tú harás un buen trabajo. No somos amigos, pero puedo ofrecerte mi recomendación — aunque no hayamos coincidido desde esa fiesta hace ya 5 años. Siempre que te recuerde, claro. Cuida tu imagen para ser memorable.

A dos niveles: Preocúpate por llamar mi atención y preocúpate por mantener una buena reputación. Quieres que identifique positivamente tu nombre cuando suene tu llamada. Con esto basta. La pregunta entonces es…

¿Cómo se trabaja la agenda? (Respuesta: ¡Sin querer trabajarla!)

¿Afterwork? Demasiado artificial. ¿Encuentros de networking? La gente importante no va a estas mierdas. Intenta colarte a los eventos que organicen en sus círculos. Cenas improvisadas mejor que eventos programados. Lo difícil es entrar, una vez dentro todo será más fácil. Universidades top tienen, en parte, esta función, te conectan con las élites (económicas y políticas).

Tip: Juégalo contrarian si no tienes cartas. Diversifica en industrias que nada tengan que ver con la tuya. Genérate un perfil raro. El óptimo (si me preguntas a mí) es trabajar una agenda con personajes opuestos. El número de potenciales combinaciones aumenta en la intersección. Ocupa una posición central en tu red. Fomenta conexiones mutuamente provechosas entre tus conocidos. Networking en los extremos, foco en contactos heterogéneos. Si estudias economía: Amigos pijos y comunistas, quieres cubrir todos los escenarios (gobierno de Vox y gobierno de Podemos). Además, reduces así sesgo de confirmación: Consumir información que refuerce tu creencia. (2) Cuenta Haidt que la sociedad está polarizándose. Tu mente tribal clasifica desde estereotipos obsoletos. Sectarismo en redes sociales, cámara de eco de las ideologías. Ser puente solía ser óptimo. Claro está que, si la cosa empeora, te percibirán con cliché negativo de equidistante.

Regla #1 del networking: Todas las partes tienen que sacar algo.

Es cuando eres joven que es más jodido. Tú identificas ganancia con los de 40 pero los de 40 no contigo. No te preocupes. Primero trabaja la red con los de tu edad, hoy no son nadie pero en unos años tocarán poder. Si insistes con perfiles senior busca encaje en el mentor. No lo hará por ganancia monetaria, te ayudará porque intuye que tienes potencial de crecimiento. Tú no escoges al mentor, el mentor te escoge a ti. Transmite ganas de aprender (en algo que él te pueda enseñar), profesionalidad (que sabrás gestionar un cliente si llega la ocasión) y carácter (tu mejor carta si lo que buscas es impactar).

Abría esto diciendo que uno no trabaja activamente su agenda, que no puedes planificar el éxito, que solo deberías centrarte en ofrecer un perfil competitivo.

No es del todo cierto, puedes preparar una estrategia, construyendo una posición antifrágil. Opcionalidad, again. Promocionarte. Estar abierto a una cena cuando [X] visite tu ciudad. No sabes en qué círculo se esconde tu futuro éxito. Cualquier excusa es buena para pedir un café. No te guardes balas. ¿A quién te gustaría conocer? No lo fuerces, te cargarías el proceso. Efectividad en su grado de opcionalidad, aprovechar interacciones inesperadas.

Tampoco te obsesiones. Demasiado networking indica que no hay producto detrás. En mundo startup y marca personal. Siempre preferible invertir la estrategia: Concéntrate en competir, definir tu propuesta de valor. Dejar lo de hacer amigos para cuando ganes atractivo, cuando tengas pasta.

Por regla general, la gente es maja.

No tengas miedo a pedir consejo a un experto, se sentirá halagado. Encuentra una excusa para escribirle e identifica qué puedes pedirle hoy. Tampoco te flipes. Responderán si observan profesionalidad (revisa 10 veces el mail, léelo en voz alta). Profesionalidad. def. Cuidar todos los detalles. Todos.

Preferible (¡siempre que puedas!) contactar con ese persona a través de un amigo. Que abra él introduciéndote, tú en CC. Mayores probabilidades de éxito en presión implícita por responderte. En lugar de hacer la cola del club, entras por la puerta del backstage. Agradece estos favores como es debido.

Oportunidades laborales en los DM. Twitter te permite empezar desde conexión personal, no de negocios. Automáticamente, el mejor canal de networking. Fundamentos más sólidos cuando nos conocemos discutiendo un penalti. Ya te contaré cómo me gano la vida cuando termine el partido.

Terminas trabajando con la gente que te gusta. Si me caes bien, ya buscaré una posición para encajarte en mi proyecto. Lo decía Taleb o Naval (o ambos), los que no están aquí por el dinero no te dirán que no están aquí por el dinero. Deberás superar la prueba. No muestres urgencia. ¿Estás dispuesto a jugar the long game? Crear desinteresadamente contenido de calidad, sin esperara nada a cambio. Hacerlo gratis para que, quizá, en 5 años, llames la atención de alguien importante. Apuesta tan loca que solo sobrevive quien se la cree.

Libro de estilo cuando contactes con desconocidos.

Si no sabes el mail te lo inventas. Hasta que deje de rebotarte. Si consigues el móvil mándale un whats. Te aseguras así que lo leerá. Algunos están cómodos en LinkedIn. Me resulta difícil filtrar tanto humo. Yo, si puedo, utilizo Twitter.

Algunos datos. Aunque no te puedes fiar.

Cuando contactes a puerta fría: Si quieres trabajo describe un problema y ofrece tu solución. 2 meses gratis. Deja claro qué estás buscando en esta interacción. No alargues innecesariamente el mensaje. Pregunta directa. Sí o no. Al obligarle a responder, ya tiene que pensárselo: ¿Por qué es un no?

Cómo contactar. Máximo 100 palabras. Lenguaje simple. Agradecimiento ex ante. Estructura eficiente. Introducirte desde tu curiosidad. Texto original, nunca copypaste de otros mensajes. Scott Adams sobre cómo escribir. (3) Pide 10 minutos. Hazlo interesante para que se alargue, deja que te cuente su vida.

Qué no hacer. Soberbia. Demandar algo poco razonable o dar por hecho que le interesa verte (respétate, no eres tan importante). Ser pesado, déjale respirar. Si no responde, tampoco asumas que no te quiere, asume que está liado. Inténtalo de nuevo. Máximo tres veces. La cuarta sería acoso.

Si consigues café en el mundo real, nunca pedirle una posición directamente. Siempre preguntarle por sus proyectos. Despertar interés, gustarle. Hoy quizá no tiene un puesto que ofrecerte. Tampoco te lo daría si lo tuviera (¡too soon, vas demasiado rápido!). Semana que viene quizá sí. Y pensará entonces en ti.

Transcurridos 6 meses, ¿tengo que mantener el contacto? Sí y no. Que fluya. Es un poco como tema regalos. Si no te sale de dentro, es que no tienes que comprarlo. Artículo de Freakonomics sobre la ineficiencia de ese signaling. ¿Postal de navidad? Si te cae bien. Escribir a mano es poderoso en la era digital. ¿Felicitar aniversarios? Siempre que se cumpla esta regla: No mandes un whats, obligatorio hacerlo llamando. Si no te apetece hablar, señal que no es tu amigo. Organízate con 20 alertas. No 500. Coste de oportunidad (¡tiempo perdido!) manteniendo una agenda de postureo, en la que no crees.

Con la edad, aprendemos a priorizar. Abuelos (ya con poco tiempo) dicen lo que piensan, no están por gilipolleces. ¿Por qué esperar a los 70? Si no te apetece, no vayas a la fiesta. Fácil decirlo desde mis 30. Más jodido siendo adolescente: Singularidad no bien vista en el instituto. Insiste en consolidar aquellas relaciones que más te interesen, pero no planees en exceso. Lo importante es disponer de un buen perfil profesional (¿qué sabes hacer?) y construir desde la opcionalidad, mi palabra favorita en diseño de carrera.

En resumen, que necesitas una cartera de proyectos de éxito.

Hay mucha tontería con el networking. Si estás interesado en construir agenda, concéntrate primero en hacer bien tu trabajo. Deja que hablen de ti.

Quédate con 5 buenos amigos. Y maximiza el número de conocidos, trabajando tu marca personal (¡la reputación de toda la vida!)


⚡️ Este post es una muestra de Cardinal, un programa intensivo para tomar mejores decisiones en tu carrera profesional. Encontrarás más información aquí.

(1) Jonathan Haidt en The Happiness Hypothesis: Putting Ancient Wisdom to the Test of Modern Science. “If you want to predict how happy someone is, or how long she will live (and if you are not allowed to ask about her genes or personality), you should find out about her social relationships. Having strong social relationships strengthens the immune system, extends life (more than does quitting smoking), speeds recovery from surgery, and reduces the risks of depression and anxiety disorders. It’s not just that extroverts are naturally happier and healthier; when introverts are forced to be more outgoing, they usually enjoy it and find that it boosts their mood. Even people who think they don’t want a lot of social contact still benefit from it. And it’s not just that “We all need somebody to lean on”; recent work on giving support shows that caring for others is often more beneficial than is receiving help. We need to interact and intertwine with others; we need the give and the take; we need to belong. An ideology of extreme personal freedom can be dangerous because it encourages people to leave homes, jobs, cities, and marriages in search of personal and professional fulfillment, thereby breaking the relationships that were probably their best hope for such fulfillment.

(2) Jonathan Haidt en The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion. “If people can see what they want to see, just imagine how much room there is for partisans to see different facts in the social world. Several studies have documented the “attitude polarization” effect that happens when you give a single body of information to people with differing partisan leanings. Liberals and conservatives move further apart when they read about research on whether the death penalty deters crime, or when they rate the quality of arguments made by candidates in a presidential debate, or when they evaluate arguments about affirmative action or gun control.”

(3) Scott Adams en Dilbert.blog. “I went from being a bad writer to a good writer after taking a one-day course in “business writing.” I couldn’t believe how simple it was. I’ll tell you the main tricks here so you don’t have to waste a day in class. Business writing is about clarity and persuasion. The main technique is keeping things simple. Simple writing is persuasive. A good argument in five sentences will sway more people than a brilliant argument in a hundred sentences. Don’t fight it. Simple means getting rid of extra words. Don’t write, “He was very happy” when you can write “He was happy.” You think the word “very” adds something. It doesn’t. Prune your sentences. Humor writing is a lot like business writing. It needs to be simple. The main difference is in the choice of words. For humor, don’t say “drink” when you can say “swill.” Your first sentence needs to grab the reader. Go back and read my first sentence to this post. I rewrote it a dozen times. It makes you curious. That’s the key. Write short sentences. Avoid putting multiple thoughts in one sentence. Readers aren’t as smart as you’d think. Learn how brains organize ideas. Readers comprehend “the boy hit the ball” quicker than “the ball was hit by the boy.” Both sentences mean the same, but it’s easier to imagine the object (the boy) before the action (the hitting). All brains work that way. (Notice I didn’t say, “That is the way all brains work”?) That’s it. You just learned 80% of the rules of good writing. You’re welcome.”