GTD, El Fórmula 1 Productivo

En la Fórmula 1, los monoplazas y sus pilotos, son el centro de atención.

Ambos funcionan con precisión milimétrica y eso es gracias a la preparación que tienen los pilotos así como a la cuidada preparación que tienen los monoplazas por parte de sus ingenieros.

En el gran circo de la Fórmula 1, los protagonistas són los pilotos y los monoplazas. Ambos forman un conjunto perfectamente engrasado.

De hecho y casualidades de la vida, una parte de este artículo lo he escrito esperando en el taller mecánico mientras le hacen la revisión a mi coche. Se da el caso de que hace un año que se que tengo que cambiar los neumáticos, pero ha sido de aquellas cosas que he ido posponiendo hasta que hoy en el taller me han dicho.. Chico, mira como tienes los neumáticos, no has tenido un accidente de milagro.

Esto me ha hecho reflexionar y mientras seguía esperando a que terminasen de preparar mi coche, he sacado el iPad y he continuado editando este artículo, porque no quería dejar pasar la oportunidad de seguir haciendo la analogía que estoy tratando de contarte sobre la importancia de un buen mantenimiento en muchos aspectos de tu vida.

Ahora en frio pienso que he sido literalmente un idiota al posponer el cambio de los neumáticos todo y sabiendo que necesitaban ser sustituidos. Y la misma sensación me ha hecho darme todavía más cuenta de la verdadera importancia de las revisiones.

Tal como te comentaba al principio del artículo, uno de los secretos de la Fórmula 1 es el de que los equipos tienen sus monoplazas siempre a punto.

Al igual que pasa con la Fórmula 1, pasar las revisiones de nuestros vehículos particulares así como cuidar su mantenimiento es PRIMORDIAL para la seguridad de todos sus ocupantes.

Estos mismos ejemplos se pueden extrapolar al mundo de la Productividad y la Efectividad Personal.

Mucha gente llega a la metodología GTD atraída porque ha leído acerca de ella en algún artículo, o porque alguien le ha contado acerca de sus virtudes y bondades.

Muchos de los usuarios nuevos que llegan al método, intentan adoptarlo y aplicarlo y entre otros muchos fallos, cometen el fallo de no revisar el sistema cuando corresponde.

Como no revisan el sistema, el sistema se cae y la conclusión que sacan es que han intentado aplicar GTD y no les ha funcionado.

Revisar, revisar, revisar, revisar y revisar…. Soy el primero que falla, no me las doy de experto,… es uno de los hábitos que mas cuesta implementar, y no todas las semanas hago la revisión semanal.

¿La hago? Si. ¿Con la frecuencia que correspondería? No.

Mi “Setup” para la revisión semanal consiste en hacerla los Domingos por la mañana, tengo un ritual que me gusta seguir… levantarme a las 8 de la mañana, ducharme, desayunar un café con leche y tostadas leyendo un poco algún libro, ponerme mis auriculares inalámbricos, una playlist con música de piano en Spotify, abrir mi MacbookPro y ponerme a hacer la revisión semanal.

Soy sincero, un mes de media tiene aproximadamente 4 Domingos. Tengo épocas de todo… épocas que la hago todos los Domingos sin fallar ni uno, épocas en las que solo las hago dos Domingos al mes, épocas en las que la hago un solo Domingo y alguna vez he estado un mes sin hacer la revisión semanal.

¿Es malo el método? No, soy yo que no respeto el hábito.

La revisión es clave, es fundamental. Gracias a la revisión semanal estrenas sistema GTD cada semana, porque sigues los pasos de la metodología, porque revisas los elementos del sistema, porque mueves y organizas los elementos de tu sistema, porque eliminas los elementos que finalmente no requieren acción, ni requieren ser delegados, agendados o archivados… La revisión semanal es la puesta a punto de tu sistema GTD, ¿imaginas poder hacerle la revisión cada semana a tu vehículo? Te daría muchísima seguridad, ¿verdad? Pues la revisión semanal de tu sistema GTD es lo mismo,… gracias a ella tu sistema será robusto y fiable. No tendrás sorpresas y tendrás todo bajo control.

Así que no seas tonto y no hagas como yo… Haz la revisión de tu vehículo cada vez que corresponda, haz la revisión de tu sistema GTD cada semana.

Yo desde luego me esforzaré en hacerlo, porque con tu seguridad y con la seguridad de los ocupantes de tu vehículo no se juega, y la fiabilidad que me da mi sistema GTD cada vez que lo he revisado es simplemente alucinante.