Por qué es difícil hacer cambios en tu vida

Todos anhelamos hacer y tener experiencias que no hemos vivido; como tener una casa, una familia, viajar por el mundo, entre otras cosas. Nos sentamos en el ahora y construimos un puente imaginario que nos conecta con nuestros sueños, lo que muchos no saben es que las bases del puente que te permitirán cruzarlo es el CAMBIO.

El cambio:

Algunos le temen, otros lo desean, todos lo hablan, lo consideran y lo investigan, sin embargo pocos lo aplican.

Es decir, estamos tan enfocados en el proceso de cambiar que alejamos el cambio porque no lo estamos poniendo en práctica.

Como Coach tengo la fortuna de conversar con muchas personas que desean conseguir resultados en su vida personal, laboral y familiar, gran parte de nuestra conversación es acerca de qué y cómo quieren cambiar sus vidas para lograr sus objetivos, sin embargo la siguiente vez que conversamos todo había quedado en planes.

¿Pero por qué?

¿Por qué no estamos tomando las acciones necesarias para realmente lograr ese cambio?

Confirmando mis hipótesis, hace poco uno de mis mentores, Opher Brayer, reconocido como uno de los mejores coaches de negocios de los últimos tiempos decía:

“Es impresionante que la gente me pague más de $6.000 dólares por hora para que el 95% de nuestras conversaciones sea acerca de por qué no han cambiado y qué es lo que los detiene de cambiar”

La respuesta es sencilla: no logramos lo que deseamos porque no estamos tomando acción para cambiar.

Pero entonces, ¿por qué no cambiamos?

¡Simplemente porque nos da miedo el cambio!

Y no al cambio en sí mismo, sino al proceso de cambiar, porque nos parece difícil, imposible o doloroso.

En ocasiones no estamos dispuestos a afrontar todo el esfuerzo o el dolor que pueda conllevar el proceso de cambiar, tememos tanto a fracasar en el intento, que ¡para qué intentarlo!

No hay excusas para no cambiar

Sea cual sea tu situación de vida no existen excusas para empezar un cambio; de hecho cuando la vida nos obliga a realizar un cambio es más sencillo tener éxito.

Si, por ejemplo, nos quedamos sin trabajo o si nuestra empresa entra en quiebra, las circunstancias nos obligan a hacer cambios; pero ¿qué sucede cuando nada nos fuerza a cambiar? Los cambios son más difíciles porque nada nos obliga y depende de nuestra fuerza de voluntad que se llena de miedos y postergaciones.

Deja de postergar los cambios que necesitas en tu vida; como dice otro de mis mentores:

“Con palabras, pensamientos, voluntades y deseos no vemos absolutamente nada”.

¡Si tienes un gran deseo debes convertirlo en acciones tangibles para lograrlo!

Por ejemplo, si tu deseo es tener una gran empresa debes estar dispuesto a colocar sobre la mesa trabajo, crecimiento personal, salir frecuentemente de tu zona de comfort, ser todo un líder, etcétera.

Cómo lograr un cambio en tu vida

  1. Identifica en qué quieres cambiar.
  2. Haz un plan con pasos sencillos que te permitan empezar hoy mismo.

Lo importante es que empieces con pasos pequeños, porque muchas veces cuando intentas cambios abruptos simplemente te detienes porque el esfuerzo y la resistencia son mayores que el deseo.

Ejemplo: Una persona con sobrepeso que desea cambiar su situación puede decir “yo quiero ir a diario al gimnasio durante 2 horas para bajar mi peso”. Puede que su deseo lo haga ir los 2 o 3 primeros días pero al tercero ya el cansancio, el dolor muscular o ¡hasta un infarto!, lo obliga a detenerse porque este fue un salto ¡muy grande!

Por esto es muy importante que realices una estrategia muy sencilla para cumplir tus metas; necesitas realizar cambios o cultivar hábitos pequeños.

En el caso anterior si esa persona quiere ir al gimnasio primero puede caminar 5 minutos al día por una semana, seguramente realizará la actividad de una manera muy sencilla sin resistencia alguna.

A la semana esta persona dirá “Uhmm, ya caminé por 5 minutos, puedo hacer más” y lleno de confianza empezará a caminar 10 minutos y así sucesivamente hasta llegar a las 2 horas diarias de gimnasio.

En otras palabras, cuando nosotros queremos hacer un cambio muy drástico a menos de que tengamos la fuerza de voluntad, las herramientas y las estrategias para lograrlo, lo mejor es que podamos hacer un cambio pequeño que nos va a permitir romper la inercia y dar un paso hacia adelante.

Como la acción es lo único que cambia la realidad y no los pensamientos, como nos lo han vendido en la famosa ley de atracción, deja de pensar en todo aquello que debes cambiar y en todo lo que no te ha dejado hacerlo. Para de una vez por todas con todos esos pensamientos que te dicen que no puedes lograr esto o aquello porque tu infancia o tu pasado fue de una o otra forma.

Tu pasado ya se fue y no lo puedes usar como excusa que te impida lograr lo que deseas, tus miedos usan a tu pasado como consuelo y justificación para que no cambies y a menos de que en realidad sufras de un trauma psicológico importante y necesites ayuda profesional, sólo necesitas tres cosas:

Voluntad, coraje y valentía para hacer los cambios necesarios en tu vida.

Necesitas enfocarte en tus metas, crear un plan de acción con sencillos pasos y romper tu inercia poniéndote en acción. Por último, recuerda liberar el pasado que sólo te ha traído hacia donde estás pero no te va a llevar a donde quieres llegar. Así que elimina las excusas, responsabilizate de tus resultados y ¡¡ve por todo aquello que deseas!!

¡TOMA ACCIÓN!