La belleza en sus cicatrices

Cuando escondió de mi su verdadero yo

Creciste siendo tu y lo admirada. Poco antes de que por primera vez te viera podía sentir que te conocía, podía ver en ti la belleza de una chica sencilla.

No necesitabas pretender ser alguien quien no eras, yo te amaba por quien eras, por cómo me hacías sentir, por las caricias sinceras que me dabas cuando me sentía solo pero no lo estaba, porque tu estabas ahí.

Tu bondad hizo que me brindaras felicidad y cuando sola guardaras gritos, lágrimas y preocupación.

Elegías ser la perfecta para agradar, pero no lo eras y lo podía sentir en ti, en algún momento lo vi reflejado en tus ojos. Lo pedí, que me dejaras entrar en ese pasadizo secreto, aquel rincón al que nadie nunca había entrado.

Te desnudaste ante mi y quitaste poco a poco tu maquillaje. Descubrir que habían cicatrices que tal vez nadie podría sanar del todo y lo entendí — ya no hay vuelta atrás.

Aceptar tu pasado, aunque difícil es mi acto de amor hacia ti.

“No necesitas ser perfecta o maquillarte para esconder de mi quién eres,
Yo sé perfectamente cómo me siento contigo, es lo que importa.
Soy tu presente y tu el mio, nos apoyamos y amamos
Aunque no sabemos a ciencia cierta si estaremos siempre juntos aprovechemos el hoy, ya que es lo único que tenemos” — dije mientras contemplaba sus ojos azulados.

Quien te ama hará todo por ti, combinará su mundo con el tuyo,
tratará de hacerte sentir bien, deseado y comprendido.
No se trata de convertirte en su mundo, se trata de que dos personas totalmente distintas encuentren la paz juntos.

Parte de su belleza era las cicatrices en su piel,
besé cada una de ellas y la miré.
No podré ser quien las sane,
seré quien haga todo lo posible para que mis actos la hagan olvidar
que en algún momento en su vida alguien la quiso dañar.


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