De opiniones, contingencias y esperanto

Eje 3 Oriente a la altura del metro Apatlaco, CDMX. Mayo de 2016.

Laŭ mi

He decidido retomar este espacio en la web donde originalmente escribía mis opiniones y puntos de vista sobre los asuntos que atañen al mundo, o al menos, a mi mundo.

Como antropólogo que soy (o espero ser, próximamente), es indispensable para mí situarme en todo momento en el contexto sociohistórico en el que vivo (la reflexividad, que le llaman), reconocer que la visión de mi mundo y su interpretación, son el resultado de complejos procesos culturales a los que nadie, pero nadie, podemos escapar.

Además, dicen que la mejor manera para escribir mejor, es escribir mucho, y escribir es algo que siempre me ha gustado hacer y que quiero volver a convertir en un hábito.

Así que, les doy la más cortés bienvenida a este humilde espacio virtual. Tomen asiento y favor de apagar sus celulares, la función está a punto de comenzar.

De la contingencia

Hoy se levantó la fase 1 de contingencia ambiental en la CDMX, por lo que finaliza el doble “hoy no circula”. ¡Bendito Dior! Pensará usted. Pero no tan rápido, porque después de muchas discusiones públicas, debates y conversaciones casuales, creo que todos medio alcanzamos a entender que este problemita no es tan pequeñito. “Es un punto sin retorno”, dice mi querido Oswardo. Y tiene toda la razón.

Las medidas como el doble hoy no circula ayudan a mejorar las condiciones del aire, presuntamente, o eso es lo que nos dicen. Pero el problema de fondo, laŭ mi, es que somos un chingo de gente intentando coexistir dizque-armoniosamente en un espacio tan reducido como el Valle del Anáhuac. Mucha gente implica mucha distancia, y mucha distancia implica mucho transporte. Y mientras la población (y por ende, los coches) sigan creciendo, nosotros seguiremos en riesgo de crisis ambiental inminente.

Mientras tanto seguimos esperando que el gobierno de esta noble ciudad capital implemente medidas que verdaderamente incidan sobre la mentalidad de la población que antepone el cuidado de la salud pública a la comodidad de viajar tú solito en tu coche cuando se te antoje. Es en realidad una visión producto de una cultura individualista que no considera el esfuerzo para la colectividad como un valor que hay que fomentar. Y si todo sigue así, pues sospecho que nos va a ir muy mal.

Como dijo alguna vez el sabio y heroico doitor Jack Shephard, “si no podemos vivir juntos, vamo’a morir solos”. #SobreAvisoNoHayEngaño.

#EnEsperanto

Regla #1 del esperanto: Solo existe un artículo para todos los géneros, números y casos, y ese artículo es “la”. Así, “el hombre” se dice “la viro” y “las amigas” se dice “la amikinoj”, y “la esperanza” se dice “la espero”. Muy chuli, ¿a que sí? (por cierto, chuli, cool o chido, se dice “mojosa”).