Preparándonos para el frío, crema de tomate y pimiento

Dicen por ahí que llega un frente frío, pero en estos momentos en Alicante rondamos los 20ºC que, la verdad, mucho frío no es. Aunque ya sabemos por estas tierras que hoy marca 20ºC y mañana vamos con abrigo que no sería la primera vez.

Seguro que muchos pensarán, bueno cinco grados menos tampoco es mucho frío que digamos, pero aquí hay que contar con la humedad: “no si frío no hace, pero es la humedad que se te mete en los huesos”, luego en verano tenemos la misma historia: “el problema de Alicante es la humedad porque en Madrid hace más calor y te pones a la sombra y ya está, pero aquí con la humedad no paras de sudar”.

Yo por si viene la ola de frío he pensado que lo mejor es tomar algo bien calentito, así que he preparado una crema de tomate y pimiento a la que he añadido una pera para matar un poco la acidez.

Crema de tomate y pimiento

Los ingredientes necesarios para esta receta ligera, vegana y sin gluten son:

  • 4 Tomates maduros (he utilizado de pera)
  • 1 Pimiento rojo
  • 1 Cebolla (yo suelo utilizar la dulce)
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Pera conferencia
  • Aceite y sal

La elaboración es igual de sencilla que la de la receta de crema de calabacín que hice hace unos días:

  1. Cubrimos el fondo de la cazuela con aceite y le incorporamos el diente de ajo y la cebolla en juliana.
  2. Una vez pochada la cebolla añadimos el pimiento y los tomates troceados.
  3. Incorporamos ahora la pera pelada y troceada.
  4. Le damos unas vueltas y cubrimos con agua.
  5. Cuando esté todo tierno lo batimos bien y tenemos una deliciosa crema.

La he servido con unas gotitas de aceite de oliva virgen extra, que espero que el año que viene sea de cosecha propia ;-)

Si la tomamos tal cual será apta para veganos y celíacos. A mi me gusta acompañarla con picatostes que, por cierto, también existen sin gluten.

Además de un plato de cuchara, no hay nada más agradable para combatir el frío que un buen fuego de leña.

La mejor calefacción

Aquí está mi momento zen, un buen fuego y la mejor compañía, mi familia, ¿qué más puedo pedir?