Rubén Darío y la crónica como collage
El padre del modernismo literario latinoamericano murió en la misma semana que nació el dadaísmo. Aunque pueden parecer muy lejanas ambas corrientes, la verdad es que están emparentadas por ser un intento de plasmar en el arte los cambios vertiginosos de sus tiempos. De la crónica modernista a los collages y ready-mades dadaístas solo hay un paso.

Darío, cronista
Juan Pablo Meneses lo dice mejor que yo: Rubén Darío fue el primer periodista hipster latinoamericano:
Es tan actual. Viajar, escribir historias por el mundo y publicarlas en diferentes medios de distintos países. Entender…bit.ly
“Es tan actual. Viajar, escribir historias por el mundo y publicarlas en diferentes medios de distintos países. Entender que una redacción también puede estar en los hoteles, en los puertos, en las terminales. Acumular timbres en el pasaporte, en busca de descifrar tu pequeña aldea. Saber que la crónica es también un oficio físico, que requiere moverse, cargar maletas, esperar, caminar por horas y llegar lejos. Amar hasta fracasar, como en su famoso cuento. Es tan actual que muchos jóvenes sueñan con vivir ese periodismo hoy. La tecnología digital ha sido la ganzúa para abrir y masificar la aventura de cruzar fronteras y publicar internacionalmente. Pero Rubén Darío lo hizo hace más de un siglo, cuando Internet no era ni una idea. Fue el primer hipster latinoamericano” — Juan Pablo Meneses.
Darío y Martí inauguraron la vertiente latinoamericana de la crónica:
- Una relación amor/odio con la modernidad y el progreso. Al mismo tiempo inspiración y aspiración pero sin dejar de criticar su lado perverso.
- El viaje como insumo y motor narrativo. Contar lo propio a través de mirar al otro.
- La crónica como un medio híbrido de expresión: Una forma de expresión estética, análisis sociopolítico, narrativa de autoconocimiento, poética peperiodística
- La divulgación de la crónica a nivel internacional gracias a los avances tecnológicos que les permitieron publicar sus textos en periódicos de toda Hispanoamérica.
- La figura del escritor híbrido: Poeta+Literato+Intelectual+Periodista+Narrador.
- La crónica como una forma de ganarse la vida (Porque sí, ganaban más dinero de las crónicas que de los poemas).
De la crónica al collage
Quiso la casualidad que Rubén Darío se muriera unos días después de que Hugo Ball inaugurara el Cabaret Voltaire donde nació el Dadá. El mito del poeta nicaragüense (torremarfilista, exotista, oficialista, modernista) suele opacar su faceta de cronista. Sin embargo creo que la crónica latinoamericana está más emparentada con la revolución dadaísta de lo que parece:
- La crónica y el collage parten de la síntesis de elementos atomizados. El caos de la modernidad es ordenado por una poética que encuentra belleza en lo real.
- La crónica y el ready-made parten de elementos que ya están dados. El poeta, lejos de ser un pequeño dios a la manera de Huidobro, es aquí más bien un resignificador. Lo que era banal y cotidiano se vuelve significativo.
La gran diferencia es el tono y la actitud. Donde el modernismo fue solemne y grandilocuente, el dadaísmo llegó al extremo de la provocación y el absurdo. El preciosismo simbolista dio paso a la anti estética como válvula de escape. Tal vez por eso la crónica no experimentó las vanguardias con la fuerza de otros géneros.
La crónica digital y el dadaísmo contemporáneo
Los géneros híbridos de la digitalidad son herederos directos de las dos estéticas mencionadas. La crónica y el reportaje multimedia son una especie de collage ordenado.
El escritor de estos géneros deberá ser aún más híbrido: conocer el arte de la narrativa, los principios periodísticos, los fundamentos de la cultura audiovisual, la lógica de la cultura digital y las herramientas tecnológicas.
Supongo que de haber vivido en nuestra época, Rubén Darío hubiera pasado sin problemas de la crónica digital al poema interactivo y de ahí a la narrativa hipertextual. Imaginar no cuesta nada.