Más allá de La Frontera Líquida

Ayer mismo di carpetazo a mi blog personal, La Frontera Líquida, tras 10 años siendo mi cuaderno de bitácora, mi canal de opinión y, demasiadas veces quizás, el show de mis diferentes estados de ánimo a lo largo de estos 2 lustros, coincidiendo todo ello en el tiempo con una crisis mundial que nos ha ido cambiado a todos en mayor o menor medida.

Más de 400 entradas y, me abruma decirlo, 2500 imágenes subidas a Blogger han compuesto un guión detallado de mi evolución profesional y creativa, pero sobretodo del viaje personal que ha supuesto mi tránsito vital de los 30 a los 40, componiendo una especie de selfie literario que ha retratado, como no ha hecho ninguna de las redes sociales con las que interactúo, el caos de una mente hiperactiva como la mía que me vino dada con un considerable error de fabricación: no disponer de un botón OFF.

Con el tiempo he aprendido que todo es temporal. Todo está y todos estamos de paso. Para mi es importante saber dónde empieza y dónde acaba una etapa. Los comienzos, con el tiempo se ven difusos y difíciles de situar cronológicamente. Normalmente no los decide uno. En cambio los finales son más factibles. Podemos decidir sobre la mayoría de ellos.

Cerrado pues este proyecto, y sin intención de cubrir ningún vacío, abro otro aquí en Medium, una plataforma creada por los chicos de Twitter, que hasta hace pocos días me era desconocida. Me está gustando bastante esta “reinvención” del blog por su planteamiento, tanto estético como funcional, minimalista y sencillo. Todavía no sé hacia dónde acabaré orientando este espacio, pero lo que si tengo claro es que quiero que sea algo diferente a lo que he hecho en La Frontera Líquida (no soy el mismo de hace 10 años) y, de paso, desintoxicarme un poco de la saturación, la falta de profundidad y reflexión y el narcisismo de ir por casa que invaden las redes sociales hegemónicas. Me apetece disponer de un sitio dónde los contenidos no acaben sepultados en menos de un segundo y que los lectores puedan superar la barrera de los 140 caracteres sin sufrir una embolia por leer.

Sobre quién soy poco voy a decir. Ahí os dejo mis enlaces web con todo lo que necesitáis saber. Habrá tiempo para conocernos mejor. Soy fotógrafo y diseñador gráfico, pero esencialmente fotógrafo, y por tanto no voy a prometeros objetividad porque no entra dentro de mi “jurisdicción”. Para mí la fotografía es un acto subjetivo, una imitación de la realidad desde el momento en que es filtrada a través de un ojo mecánico y procesada hasta convertirse en un archivo digital o en una copia en papel.

Lo mismo aplico a la vida y a las diferentes versiones que de ella me llegan. Todas, absolutamente todas, están condicionadas…

Música para un post: