REVIEW: La música como un personaje más para ‘Baby Driver’
El uso diegético de la música no es nuevo en el cine, sin embargo, es raro encontrar un filme que sepa usarlo correctamente; ‘Baby Driver’ es uno de esos filmes raros

La música es sin duda uno de los elementos principales de cualquier película, incluso, si nos remontamos a los orígenes del cine, podemos considerarla como uno de los elementos pioneros en la industria. Las melodías y silencios le dan un gran sentido a las escenas que vemos en pantalla pero a veces la música va más allá.
Al ver la película Baby Driver rápidamente podemos deducir que hay un total de sólo seis personajes en pantalla: Ansel Elgort (Baby), Kevin Spacey (Doc), Lily James (Debora), Jon Hamm (Buddy), Eiza González (Darling) y Jamie Foxx (Bats). Sin embargo, al hacer esta afirmación no podríamos estar más equivocados. La realidad es que hay un personaje más a quien tal vez no veamos en pantalla (o sí), pero que está presente, y está más presente que cualquiera de los otros seis: la música.

Así es, por lo menos para Baby Driver, la música es un personaje más, nos ayuda a entender mejor la historia, nos introduce y nos hace parte de lo que estamos viendo en pantalla y de paso nos hace tener un viaje en el tiempo en nuestra propia vida. A este efecto se le conoce como una alteración en la diégesis de una película. La diégesis no es más que el desarrollo narrativo de los hechos que vemos en pantalla. Dentro de diégesis en una película hay varios elementos, uno de ellos es la música, que puede funcionar como simple arreglo (extradiegética) o como parte de la historia (diegética).
En Baby Driver no sólo tenemos un excelente score sino que esta música forma parte de la historia, es decir, es diegética. Es escuchada por los personajes, principalmente por Baby, y nos narra una gran parte de la película. Incluso es utilizada para caracterizar a los personajes principales, por ejemplo: es gracias a temas musicales específicos que conocemos a Baby, su mamá y a Debora.
La música va más allá de un simple ambiente, es tan importante que es parte de la vida de Baby y a la vez nos hace parte de su historia. El fenómeno ya lo vimos en Guardianes de la Galaxia, donde la música era el recuerdo la su corta vida de Peter Quill en la Tierra y, sobre todo, un recuerdo de su madre fallecida. En Baby Driver la música diegética es un recurso para suprimir un dolor físico causado por el accidente que también ocasionó la muerte de su madre y a la vez sirve como un medio para recordarla.

Además, al igual que en el filme de Marvel, la música diegética sirve para conectar a sus personajes entre sí. Es mediante la música que Baby se relaciona con la banda de ladrones y, mucho más importante, es gracias a la música que tiene un clic tan grande con Debora, su interés amoroso.
Pero además de juntar todos estos elementos narrativos falta algo más para terminar de comprobar que la música es un personaje más dentro de Baby Driver y esto lo tenemos en el hecho de que no sólo la escuchamos sino que incluso la podemos ver materializada en todos todos los iPods y cintas de grabación de nuestro protagonista. Así la música toma un sentido más tangible, así la podemos identificar físicamente como un personaje más dentro de la película.

