Lecturas de un tornado

Por La Tizza: “¡Y eso está bien! Que las instituciones de gobierno y estatales se sientan presionadas”.

En la noche del pasado 27 de enero, un tornado –que de acuerdo con los daños ocasionados se consideró de categoría EF4 según la escala de Fujita mejorada (INSMET)– azotó diferentes y, en algunos casos, populosos barrios de La Habana.
Después de tres semanas se continúa hablando de sus devastadores efectos y las labores de recuperación que se realizan. Afortunadamente, y a diferencia de anteriores desastres naturales, con el paso de los días el tornado no ha dejado de ocupar titulares en los principales medios de difusión nacionales.
En las denominadas “redes sociales”, medios alternativos y en los propios espacios de mayor alcance nacional (Televisión Cubana y Cubadebate, por ejemplo) se han situado trabajos, comentarios (o post) que intentan sacar lecciones de larga data sobre lo sucedido.
La Tizza ofrece su mirada editorial sobre estas experiencias.

La vulnerabilidad ante los desastres naturales

Hace unos días Cubadebate publicó el trabajo Algunas lecciones del tornado del 27 de Enero. En este, se daba cuenta de los daños provocados por el fenómeno meteorológico en «construcciones con bloques, ladrillos y concreto (…) casas, almacenes y edificios cuyos techos fueron arrancados casi por completo, así como muchas paredes parcial o totalmente derrumbadas (…) Otras imágenes muestran como algunas obras no se construyeron de acuerdo a las normas existentes para la resistencia contra vientos fuertes, de modo que sus techos fueron limpiamente arrancados, desplazados lateralmente o destruidos».

También se ofrecían algunas sugerencias desde el punto de vista de adaptación de infraestructuras para resistir embates de tal magnitud: «Este es el momento de revisar las normas y evaluar los diseños de las nuevas obras que se han de construir, tanto por aquellos que levantan sus propias casas, como por los organismos del estado, pues algunos de los edificios que quedaron sin techo son obras sociales y prefabricados».

Esto se articula con lo dicho por la gente en conversaciones informales, al señalar que además de «llevarse» casas de madera y «llega y pon», el tornado arrasó con «placas, ladrillos y cemento».

No obstante, sumadas a las vulnerabilidades infraestructurales hay otras de igual relevancia. Pasan por los sentidos de las personas, sus prácticas cotidianas, sus capacidades para enfrentarse a desastres de esta magnitud, sus posibilidades para quebrar esas vulnerabilidades más allá de prácticas asistencialistas.

Y aquí volvemos a los ruidos (o inexistencia completa del canal) en la articulación entre política y academia. Como ha dicho varias veces el sociólogo José Luis Martin Romero, estos ruidos son de doble vía. Sin enfocarnos en una genealogía de los culpables, es necesario reconocer que muchas instituciones científicas, docentes, comunitarias, han acumulado resultados en el estudio de las desigualdades, marginalidad y, particularmente, del polo pobreza en Cuba. Por ejemplo, aunque en ocasiones dispersas, muchas tesis se han detenido en estudios de caso en barrios habaneros. Considerar este acumulado sería especialmente útil en la identificación de vulnerabilidades disímiles y, al mismo tiempo, en la definición de estrategias para su atención.

Ciertamente, este tornado no distinguió –como en fenómenos anteriores– entre estratificaciones sociales, pero la posibilidad de recuperación sí lo hará.

Sobre las experiencias de anteriores desastres y la atención a los afectados

Un desastre natural, sobre todo los de más difícil previsibilidad, tensiona todas las estructuras de una región, territorio o país. En este caso en particular deben destacarse la cobertura mediática al suceso y el proceso de recuperación, así como la presentación pública por las más altas instancias de gobierno de los daños provocados y su atención (así como las irregularidades existentes).

Se ha apreciado una dinámica diferente. Pueden estar influyendo tres factores: las prácticas implementadas por la nueva dirección del país, la presión ejercida por la movilización ciudadana principalmente a través de las “redes sociales” y el hecho, no despreciable, de que el tornado afectó a la capital del país en un escenario concentrado.

Sobre este último asunto, sería interesante comparar algunos datos:[1]

Sobre los actores en la recuperación

Como se decía antes, la presión ejercida por la movilización ciudadana, principalmente a través de las “redes sociales”, puso presión al entramado institucional cubano. Aunque se centró en las donaciones, ello fue reconocido por Reynaldo García Zapata, Presidente del Gobierno de La Habana: «realmente sobrepasó las estructuras que teníamos organizadas para las donaciones a nivel de provincia y municipio».

¡Y eso está bien! Que las instituciones de gobierno y estatales se sientan presionadas.

Ahora bien, plantearse este fenómeno en el sentido de una disputa utilitaria es otra cosa. No debía existir «preocupación» por la acción de los ciudadanos ante un desastre de esta envergadura, ni «reaccionar» desconociendo el papel que ha desempeñado el Estado en este proceso.

Se trata de sacar experiencias en el sentido de trabajar juntos y coordinadamente.

El propio escenario de convocatoria, las denominadas “redes sociales”, han desempeñado ese papel a partir de una política de gobierno hacia el desarrollo de la informatización de la sociedad cubana.

Por otra parte, se muestra que la «sociedad civil» realmente existente en Cuba, desborda los marcos estrechos de una delegación «oficial» a las Cumbres de las Américas y su contraparte en esos escenarios, presentada como sociedad civil «real y legítima» por oposición al Estado cubano.

Además, desde el punto de vista de las organizaciones de masas y gremiales que existen actualmente en el país (reconocidas por el Estado), sería necesario plantearse la positiva intervención, capacidad movilizativa y activismo de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) a diferencia de otras que, con estructuras barriales, parecen tener menos capacidad de reacción y legitimidad en esos escenarios (Comités de Defensa de la Revolución-CDR y bloques de la Federación de Mujeres Cubanas-FMC, por ejemplo).

Sobre las subjetividades y construcción de sentidos

Finalmente, nos interesa listar algunos elementos que afloran en situaciones como estas y tienen que ver con el acumulado cultural –en su sentido más amplio– que ha logrado (o no) la Revolución Cubana:

1- Se confirma nuevamente la sensibilidad y disposición de muchos jóvenes para participar en procesos de acompañamiento a la gente desfavorecida y afectada. Ello vuelve a relativizar esas ideas relacionadas con «la crisis de valores» y a cuestionar la práctica de ver a los jóvenes cubanos como «relevo», que pospone su incorporación a tareas de jerarquías en la dirección de país.
2- Se ratifica, al interior de determinadas organizaciones y espacios, la diferencia entre liderazgo y cargos de dirección; asunto de gran importancia ante procesos que requieren capacidad movilizativa, poder de convocatoria y agilidad en la reacción.
3- Se imponen otros medidores para nuestros dirigentes administrativos y políticos, especialmente en los ámbitos territoriales y organizaciones. La sensibilidad, la humildad y las habilidades comunicativas son tan importantes como la disciplina. Al mismo tiempo, la diversidad de experiencias demuestra que es cada vez más descontextualizado y malintencionado presentar un sector (el de los dirigentes estatales, partidistas) como homogéneo.
4- Desde el punto de vista individual, sobre todo en el caso de las figuras «públicas», es muy necesario que cada cual concientice su influencia e impacto.

Notas:

[1] Otra de las experiencias positivas, en esta ocasión, pasa por el ofrecimiento de una información pública más integral y menos dispersa, a diferencia de otros fenómenos meteorológicos anteriores.

Fuentes para la elaboración de la infografía:

1- Doimeadios Guerrero, Dianet y otros. Díaz-Canel en Mesa Redonda: “Levantar obras más hermosas donde el tornado dejó destrozos”. En http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/02/06/diaz-canel-en-mesa-redonda-levantar-obras-mas-hermosas-donde-el-tornado-dejo-destrozos/#.XFxPT8kqxdg.

2- Rodríguez, José Luis. Cuba y su economía: El 2017 recién concluido y un 2018 que apenas comienza (IV), en http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/03/17/cuba-y-su-economia-el-2017-recien-concluido-y-un-2018-que-apenas-comienza-iv/; Prensa Latina. Cuba divulga informe preliminar de daños ocasionados por el huracán Irma, en http://www.escambray.cu/2017/cuba-divulga-informe-preliminar-de-danos-ocasionados-por-el-huracan-irma/; Caballero Heredia, Dairon. Impacto del huracán Irma en Cuba, en http://www.radiohc.cu/especiales/resumenes/150689-impacto-del-huracan-irma-en-cuba; Figueredo Reinaldo, Oscar y otros. Educación cubana: Más fuerte que Irma, en http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/01/17/educacion-cubana-mas-fuerte-que-irma-video/.

3- Mesa Redonda. Cifra de muertos por huracán Sandy llegó a 69 en el Caribe. En http://mesaredonda.cubadebate.cu/noticias/2012/10/29/cifra-de-muertos-por-huracan-sandy-en-el-caribe-asciende-a-69/; Palomares Calderón, Eduardo. A cuatro años de Sandy la recuperación sigue indetenible. En http://www.granma.cu/cuba/2016-10-24/a-cuatro-anos-de-sandy-la-recuperacion-sigue-indetenible-24-10-2016-22-10-21; Victoria. Huracán Sandy afectó miles de viviendas en Holguín. En http://www.periodicovictoria.cu/huracan-sandy-afecto-miles-de-viviendas-en-holguin-fotos/; Cubadebate. Raúl asegura que Cuba saldrá adelante frente a los cuantiosos daños dejados por Sandy. En http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/10/28/raul-asegura-que-cuba-saldra-adelante-frente-a-los-cuantiosos-danos-dejados-por-sandy/; entre otros.