Probando: Project CARS

Los que me conozcáis un poco sabréis que me gusta el deporte del motor. De una forma u otra, de vez en cuando pesadeo un poco por twitter sobre todo cuando se celebra un Gran Premio de Formula 1. Pero también sabréis que, como me gustan también los vídeojuegos, uno de los géneros que me gustan son los de carreras.

Realmente siempre me han gustado más los de simulación que los de arcade. Es cierto que en su día le eché muchas horas al Need for Speed Underground a pesar de que el rollo tuning de ese estilo me parecía ya desde entonces una vulgaridad, pero poco a poco me fue interesando más la simulación, no hasta cotas extremas, pero sí hasta el punto de no gustarme “echar unas carreras” con música de fondo en este tipo de juegos.

Hace un tiempo, una compañía llamada ISI (Image Space Incorporated) trabajó para Electronic Arts durante muchos años haciendo los juegos de F1 y NASCAR de turno y entre ellos está mi vídeojuego favorito de este estilo: F1 Challenge 99–02. En mi opinión, los juegos creados por ISI tenían un algo que los hacía especiales respecto de los de Microprose, que, salvo GP500, no me gustaban nada o los de SimBin, que en su momento me parecían una “copia barata” de ISI.

Hoy día sigo jugando a F1 Challenge 99–02 y me lo paso tan bien como el primer día, sinceramente. Pero hoy quiero hablar de Project CARS.


Los que me tengáis en Steam me habréis visto viciar cosa mala a Project CARS desde el día de salida del mismo. Eso es lo que he hecho y voy a comentar un poco mis impresiones.

Project CARS es un juego de medio simulación de carreras de coches desarrollado por una no precisamente novata Sighly Mad Studios, quienes ya desarrollaron en su momento los Need for Speed: Shift 1 y 2 y que en sus archivos había restos de configuraciones del engine que ISI había utilizado para crear esos juegos que a mí me gustaron tanto y que, por tanto, me interesó desde el primer momento.

Y así, a día de hoy tenemos ya en el mercado el jueguico de marras y puedo decir, después de 16 horas de juego, que no es tan bueno pero no es tan malo. Vamo’allá flamenco.

¡También puedes cargar texturas personalizadas!

No es tan malo porque la conducción de los coches es terriblemente divertida. He de decir que juego con mando porque no tengo volante, pero aun así es muy divertida. Cada coche se siente totalmente diferente y eso es difícil de lograr. Sin contar que estamos hablando de 74 coches diferentes, número arriba, número abajo, que podrían resultar pocos, pero ya os digo que probablemente no haya llegado a probar el 50% de ellos.

No es tan malo porque a pesar de no sentirse tan realista como lo vendían, no deja de ser el “simulador” de conducción más serio del mercado de consolas. Mis 16 horas son en PC, pero, siendo sinceros, Forza es un arcade y Gran Turismo dista mucho de ser realmente un simulador. Es más lo que pretende que lo que consigue y dudo que con el 7 vaya a cambiar la fórmula, después de 6 juegos, “Prologues” aparte, con la misma base.

No es tan malo porque visualmente es realmente espectacular y todas las cámaras son útiles para conducir. Incluso hay una de dentro del casco, donde la cámara gira hacia la curva cuando vamos a trazarla que en ciertas situaciones resulta un ejercicio visual sublime y ayuda a trazar la misma. No he jugado con los gráficos en Ultra porque mi PC empieza a hacerse viejo, pero tanto en Alto como en consolas se ve muy bien y los 60 frames por segundo en PS4 le sientan de maravilla.

No es tan malo porque no tiene niveles de dificultad predefinidos y ya. Seleccionas uno al principio pero luego puedes modificarlo a tu gusto y lo más crucial es que no existen varias opciones para la dificultad de la IA, sino un slider que va de 0 a 100 y puedes llegar a dar con el nivel justo de dificultad para encontrarte con una IA exactamente a tu mismo nivel. A no ser que lleves muchos años a tus espaldas en este tipo de juegos y utilices volante. Además, pueden ocurrirte errores mecánicos rara vez vistos en juegos como este, como rotura de motor, de caja de cambios o problemas eléctricos, por la cara.

Hermosa rotura de motor cuando iba en primera posición.

Ahora vamos con las cosas negativas, que no son pocas.

No es tan bueno porque las físicas no son nada realistas. Se vende como un simulador, pero por más que la mona se vista de seda y el control requiera algo más que acelerar y frenar a tope, no puede ser que el contacto entre coches sea menos realista o tenga menos consecuencias que en GTA 5 o incluso se exagere en otras ocasiones. No puede ser. No puede ser que el que da el golpe acabe mucho peor que el que lo recibe, por ejemplo.

No es tan bueno porque no hay ningún aliciente que te incite a jugar realmente. Todos los coches y circuitos se encuentran disponibles desde el principio y no existe ningún tipo de progreso en el juego salvo un registro de medallas, logros y demás que guarda todo lo que vas haciendo. Existe un modo historia al que se le dio mucho bombo, pero que no deja de ser un calendario con carreras que haces bajo el mismo nombre que te hayas puesto al principio y ya está. No puedes ni siquiera elegir casco propio para que por lo menos tengas la sensación de ser siempre el mismo monigote que te represente. No eres tú quien conduce. Tú simplemente encarnas a alguien que conduce. Un simple nombre NO es suficiente.

Imagen sacada de Internet 1.

No es tan bueno por, y aquí ya entro en el mayor fallo del juego, la inteligencia artificial de los rivales. No parecen personas, sino robots dando trazadas casi exactas por el mismo circuito en el que estás tú y ya. El mayor error de un juego de carreras es que la IA no parezca humana.

Y aquí no lo parece.

Se salen en los mismos sitios, hacen las mismas trazadas, etc. Sí, a veces se pasan entre ellos, luchan, etc, pero al encontrarse con el jugador, lo tratan como otra IA más y son mucho más agresivos de lo que, por sentido común debería ser un piloto. No exagero cuando digo que he tenido que reiniciar la misma carrera más de SEIS veces porque me echaban fuera de pista o de carrera por romperme el coche en la primera curva. Se echa en falta algo que solo he visto en iRacing que es que el ingeniero de pista te avise de cuándo tienes un coche a tu lado, porque la IA te va a pasar por encima si ningún problema y es más, si se salen de pista, nunca se les va a ir el coche e incluso llegan a ir a la misma velocidad que en pista.

Prueba tú a salirte a la puzolana, sobre todo en marchas reducidas a ver qué te pasa.

Imagen sacada de Internet 2.

En fin, que Project CARS ha podido ser más de lo que es, pero aun así es un título disfrutable y, por descontado, el “simulador” más serio que te vas a encontrar ahora mismo en la nueva generación de consolas. Puesto que por descontado, Gran Turismo 7 no se lo va a quitar.

Polyphony, dedícate a otra cosa.

PD: No, no he probado el online. Son impresiones de lo que ofrece el Singleplayer. He visto carreras geniales en YouTube pero desde la salida oficial del juego, que se ha llenado de gente como yo, es decir, que no dejó pasta para ayudar al desarrollo del mismo, no tienen tanta experiencia en este tipo de juegos y no usan volante, a saber qué salvajada, en el peor de los sentidos, puede salir de ahí.