353. Prosecco (y nada más)

En ocasiones pareciera que en el mundo de los espumosos todos quieren ser Champagne, incluso cuando están lejos de Francia y utilizan un método de elaboración distinto, como sucede con el prosecco. Por eso disfruto el prosecco que aspira, simplemente, a ser proseco, ese vino efervescente cuya levedad, cuerpo ligero y notas florales con alguna especia sencilla es perfecto como aperitivo, para acompañar un postre o para una tarde calor. No mira al Champagne con envidia ni desde la inferioridad, simplemente son vinos distintos y en la cultura gastronómica diversidad equivale a riqueza.