67. El vino y los chistes

Al igual que los chistes (cuentos cortos graciosos) incluso el vino más encantador pierde parte de su alma cuando necesita demasiadas explicaciones.

Incluso en el vino más conmovedoramente críptico, las explicaciones simplemente sirven para puntualizar detalles de terroir o elaboración pero el vino no necesita de ellas para poder disfrutarse en esencia. Cuando las explicaciones comienzan a sonar (y esto ocurre a medida que se van acumulando) a justificación, el vino parece depender de ellas y hay algo que se pierde.