Educación en ciencias de la computación y el camino a la empleabilidad

Lo que me ha enseñado mi experiencia en Laboratoria y he aprendido de otras organizaciones en el mundo.

Hace ya varios días fui al Microsoft Youth Spark summit en Redmond, EEUU y tuve el privilegio de hablar en un panel sobre Laboratoria y nuestro “bootcamp” de 6 meses en Perú, México y Chile, donde enseñamos desarrollo web y desarrollo personal a mujeres jóvenes de bajos ingresos y las conectamos con trabajos al final del programa. En el evento de dos días, pude conocer a muchísima gente; emprendedores y líderes que están ejecutando proyectos increíbles en todas partes del mundo, para educar a niños y jóvenes sobre las ciencias de la computación. Muchos esfuerzos estaban enfocados en mujeres y en jóvenes con limitaciones económicas, como es el caso de Laboratoria.

La gran pregunta que me tocó contestar junto a los otros panelistas fue“¿Qué se requiere para que jóvenes con limitaciones económicas, puedan seguir un camino de la educación al trabajo en el sector digital?” La pregunta tiene muchísimo sentido, pues “aprender para trabajar en tech” puede generar movilidad social para millones de jóvenes en el mundo.

En este blog quiero compartir las ideas que conversamos en el panel y en grupos de discusión después del panel. Lo que escribo puede servir como punta de partida para crear este “camino de la educación al trabajo en el sector digital”, con acciones que podemos empezar a ejecutar mañana. Mi propuesta va a sonar simplista. Se que estamos enfrentando problemas complejos, pero me gusta la idea de empezar con soluciones sencillas. Por algo hay que empezar.

Empecemos por el problema:

De hecho hay 2 problemas que son globales. (Se que hay más de dos, pero les dije que iba a simplificar).

1. Por un lado, hay una fuente inmensa de talento que no está siendo bien aprovechada. La gran mayoría de nuestros niños y jóvenes no tienen acceso a la tecnología y a educación en ciencias de la computación. Puede que muchos tengan una cuenta en facebook o un smartphone, pero no están aprendiendo bien a utilizar una computadora, a programar una computadora y a cómo apalancarse en tecnología para acceder a mejores trabajos en un futuro. Esto los está dejando fuera de la creciente economía digital, atrapados en trabajos tradicionales de baja paga, si es que llegan a conseguir trabajo.

2. Por otra parte, en el mundo falta gente capacitada para tomar trabajos en tecnología. Según la Casa Blanca, hoy hay más de 500 mil trabajos en tecnología en EEUU que están quedando vacíos por falta de talento calificado para tomarlos. Esto está trayendo pérdidas para las empresas y está frenando la innovación. Tecnologías de la Información es la categoría ocupacional con más trabajos abiertos en EEUU y dos tercios de esos trabajos no están en el sector tech. Están en sectores tan diversos como agricultura, manufactura y medicina, donde se están automatizando los procesos y se están utilizando tecnologías para mejorar los servicios (Vean este video para conocer más ejemplos). Las innovaciones tecnológicas en diferentes sectores están surgiendo en EEUU y en todas partes del mundo y con ello, el mundo cada vez necesita menos gente que haga trabajos rutinarios y más gente que sepa decirle a las computadoras y los robots lo qué tienen que hacer. Particularmente se necesitan más mujeres trabajando en tecnología, pues son una minoría, a pesar de tener la misma capacidad que los hombres para realizar trabajos en tech. Las mujeres tienden a alejarse de carreras lucrativas en tecnología, por falta de interés o confianza y eso es algo que tenemos que cambiar.

Para solucionar estos problemas necesitamos hacer masivo el acceso a educación y trabajo en tecnología, para jóvenes mujeres y hombres por igual. Es algo que le conviene a cada individuo, a los países y a el mundo en general.

La solución ideal a estos problemas, involucra acciones importantes, como lograr que el gobierno establezca ciencias de la computación como una materia básica en todos los colegios, con un programa académico año a año como matemáticas tiene hoy. También se requiere mejorar la infraestructura de los colegios y capacitar a los profesores para poder enseñar ciencias de la computación. Además, se necesitan modelos más accesibles y eficientes de educación superior, que preparen a los jóvenes para trabajar en tecnología en corto tiempo y a bajo costo. Una carrera de 5 años en una universidad puede que no sea la mejor solución para responder a la alta y cambiante demanda del mercado tecnológico.

Va a tomar muchísimo tiempo para que todo esto suceda a gran escala. Sin embargo, hay que empezar por algún lugar. Un buen punto de partida es apalancarse mejor en miles de esfuerzos que están sucediendo alrededor del mundo para incluir a más jóvenes y a más mujeres en el sector digital. Vienen de parte de emprendedores sociales, de ONGs, de fundaciones de empresas y a veces de los mismos gobiernos. Hay muchos esfuerzos, pero dispersos, y hay que integrarlos mejor.

Tuve la oportunidad de conocer proyectos muy interesantes en el Microsoft Youth Spark Summit, como SC Unplugged en Nueva Zelanda, Code.org en EEUU, AppleSeeds en Israel, ZuptheCo en Francia, Coderdojo en Irlanda,Ladies learning code en Canada y muchísimos más. En Laboratoria no estamos solos. Hay muchos como nosotros y juntos sumamos más.

Siendo más específica, creo que todos los que queremos incluir a más jóvenes en tecnología, debemos hacer 3 cosas:

1) Definir nuestro rol en el camino de la educación al trabajo en tecnología.

El camino de la educación al trabajo en el sector digital involucra muchas cosas y una organización no puede cubrirlas todas. Creo que hay 4 etapas que cubrir y cada organización debe conocerlas y definir en cuál (o cuáles) quiere enfocarse:

i) Despertar curiosidad y confianza para aprender ciencias de la computación en niños y jóvenes.

ii) Educar a niños y jóvenes, construyendo en ellos pensamiento lógico y computacional que sirva de base para aprender más cosas en el futuro.

iii) Preparar a los jóvenes para un trabajo específico en tecnología, que les sirva de puerta de entrada al mercado digital.

v) Abrir líneas de carrera para que los jóvenes que entran al mercado digital puedan crecer, adquiriendo más habilidades y subiendo a puestos mejor remunerados.

Las metas varían de una etapa a otra y las competencias necesarias también, por eso cada organización debe decidir dónde enfocarse. Por ejemplo, si tu misión es despertar curiosidad y confianza, tu meta debe ser alcanzar a la mayor cantidad de niños posible. Para eso, necesitas crear entrenamientos, “empaquetarlos” y montarlos en línea para que profesores alrededor del mundo los puedan usar, para autocapacitarse y enseñar. Esos profesores necesitarán conseguir un espacio donde enseñar también. Todo esto lo hace muy bien Code.org con su “hora del código” y otras organizaciones como “CoderDojo” y “Ladies Learning Code”.

Si tu misión es educar a niños y jóvenes, necesitas desarrollar un plan de estudios para que puedan aprender los fundamentos de la programación en las escuelas o en actividades extracurriculares. Esto es lo que está haciendo code.org ahora. Empezaron enfocados en “despertar curiosidad” y ahora están desarrollando un programa educativo más completo. Tuve la oportunidad de ver el plan que Code.org está desarrollando y ¡es increíble!. Abarca los 12 años de estudio, desde primaria a secundaria y se pueden empezar desde cualquier módulo. Si quieres competir en este espacio, tus metas irán relacionadas a la cantidad de escuelas que adoptan tu programa y a la retención de estudiantes año tras año.

Si tu misión es preparar a jóvenes para trabajar en tecnología, tus metas deben estar enfocadas en colocación laboral y en mejora en las condiciones económicas de los jóvenes que pasan por tu programa. Para lograr estas metas, hay que estar dispuesto a tomar decisiones difíciles. Primero, hay que decidir qué enseñar, pues en el mercado hay muchos puestos de trabajo, buscando habilidades específicas y tienes que escoger qué enseñar en poco tiempo para ser más eficiente. Hay que considerar la demanda del mercado y tus propias competencias. En Laboratoria decidimos empezar preparando a jóvenes mujeres para trabajar en desarrollo web front end. Comenzamos allí porque conocíamos del tema, porque antes de Laboratoria teníamos una agencia de desarrollo web. Además, sabíamos por experiencia propia que hacía falta talento en la industria y sobre todo mujeres.

Para lograr colocación laboral en poco tiempo, también hay que ser muy estrictos, con los postulantes y con los estudiantes. Solo así te conviertes en una fuente de talento confiable para la industria. En Laboratoria tenemos un proceso de postulación abierto, seguido por un proceso de selección y formación exigente. No se requiere saber nada de código para ingresar a Laboratoria, pero sí tener una buena base de pensamiento lógico y fuertes habilidades socio-emocionales que predicen que la postulante va a poder aprender algo complejo. Escogemos 1 de cada 4 postulantes y después de 5 meses de formación, con cientos de ejercicios reales y fortalecimiento de sus habilidades blandas, el 70% de ellas está lista para trabajar. Sólo a ellas las conectamos con trabajos de desarrollo web que triplican sus ingresos. Por supuesto que queremos mejorar ese 70%, pero sólo lo lograremos siendo aún más exigentes en la selección y en la formación.

Finalmente, si tu misión es abrir líneas de carrera, lo primero que hay que hacer es construir esas líneas de carrera. Esta es una gran oportunidad en el mundo digital hoy. No hay claridad de por dónde empezar y por dónde continuar. La gente normalmente va tomando cursos en base a lo que le van pidiendo en el trabajo. Por eso proliferan los sitios on line ofreciendo cursos, pero falta una formalidad de cómo crecer en el sector digital. En Laboratoria estamos aventurándonos a desarrollar estas líneas de carrera, para ofrecer en Latinoamérica a partir del 2017. ZuptheCode en Francia, ya ofrece un programa de 2 años, del cual me interesa mucho aprender.

2) Conectarnos más y mejor con otras organizaciones trabajando para incluir a niños y jóvenes en el sector digital.

Si trabajamos juntos, uno más uno será más que dos. Este fue mi principal aprendizaje durante el Microsoft Youth Spark Summit. Ganamos tanto en esos dos días. Sin embargo tenemos que mantener esa conexión que establecimos en nuestro día a día. Necesitamos una plataforma digital, un “marketplace” donde compartir nuestras experiencias, aprendizajes, contenido educativo, etc. Le pedimos a Microsoft que desarrolle esa plataforma digital con la ayuda de varios de nosotros. Ojalá podamos ver un MVP pronto.

También tenemos que identificar otras organizaciones con quiénes trabajar en nuestro país, para retener más talento en el camino de la educación al trabajo en el sector digital. En Laboratoria nos toca rechazar a muchas jóvenes que muestran interés en tecnología, pero que no estarán listas para trabajar en desarrollo web en 5 meses. Ahora estamos buscando aliados que puedan ofrecerle otra educación para otros trabajos en el sector digital. El “Trust for the Americas” está muy entusiasmado en colaborar con nosotros en esto.

3) Crecer nuestro impacto con un modelo sostenible de negocios.

Laboratoria empezó en el 2014 como un pequeño programa para entrenar a jóvenes mujeres en desarrollo web y conseguir el talento que necesitábamos para nuestra empresa. Cuando nos dimos cuenta que, no solo nosotros, sino toda una industria necesitaba más desarrolladoras web, decidimos establecer nuestra academia y convertirnos en proveedor de talento para cientos de empresas en Perú, México y Chile. Nos expandimos, fortalecimos nuestro plan de estudio, contratamos mejores desarrolladores para enseñar y crear nuestro “Learning management system” y establecimos un proceso robusto de medición de impacto con el INSEAD Research Institute en Francia. Todo esto sin perder la diversión claro. (Vean este video para conocernos más).

Y todo esto es apenas el comienzo. Cerraremos el 2016 con 400 egresadas en Perú, México y Chile. Estos son números aún pequeños en comparación a lo que queremos lograr, pero estamos super orgullosos de cada joven que ha pasado por nuestra academia y ha aprovechado la oportunidad de convertirse en desarrolladora web. Y es que en Laboratoria han conseguido mucho más que aprender desarrollo web. También han fortalecido su confianza, se han vuelto más fuertes y responsables para manejar un trabajo, han adquirido un nuevo grupo de amigas que quieren comerse el mundo y han conseguido el apoyo de Laboratoria y de muchas empresas que quieren contratarlas, porque agregan valor en sus equipos. Ahora estamos en pleno proceso de escala de nuestras operaciones, abriremos más cursos, en más países y para más estudiantes. Sin embargo tenemos que balancear la cantidad con la calidad. No queremos perder el impacto que estamos teniendo en cada estudiante. Es dificil, pero posible si nos aferramos a nuestro propósito de “empoderar a mujeres jóvenes de bajos ingresos con una carrera en tecnología”.

Nuestro propósito sería el final perfecto para este blog, pero también es importante aclarar que nada grande va a suceder si nos quedamos sin dinero. Es fundamental que consigamos ingresos para hacer sostenible nuestro negocio y esto es algo que debe quitarle el sueño a todos los que quieran tener un impacto social significativo.

Laboratoria ha arrancado con fuerza gracias a donaciones de grandes aliados. El BID/FOMIN es nuestro principal financista y también nos han apoyado grandes compañías en la industria tech como Google, Microsoft, Telefónica, Lenovo y AT&T, así como los gobiernos locales. Sin embargo, nuestra meta es poder cubrir nuestras operaciones nosotros mismos a partir del 2020. Eso garantizará que el tamaño de nuestro impacto social no dependa de la colaboración de otros, sino del trabajo de nosotros mismos. Para ello, continuaremos recaudando el pago retroactivo de nuestras estudiantes, que empiezan a pagar por el “bootcamp” cuando empiezan a trabajar. También abriremos cursos pagos para ellas y para otras audiencias, que continuarán la educación que empezaron a recibir en el “bootcamp”. Llámenme en el 2020 a ver si logramos ser auto-sostenibles para ese año. Empiezo por dejarlo por escrito para comprometernos a cumplirlo.

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