Laboratoria: construyendo diversidad e inclusión en la industria tech

En Laboratoria trabajamos todos los días para traer más diversidad a la industria de tecnología. Lo hacemos porque creemos profundamente en el valor que ésta trae. Cada uno es quien es por su historia de vida, su género, la ciudad donde creció, la cultura a la que pertenece. Estas son algunas de las cosas que, en su conjunto, nos hacen únicos. Nos hacen distintos a los otros y es precisamente en esa diferencia donde nace la chispa para algunas de las mejores ideas.

Hoy quiero escribir sobre cómo entendemos y valoramos la diversidad en Laboratoria. Desde el impacto de nuestro trabajo hasta en cómo operamos internamente, la diversidad se ha convertido en uno de los valores más importantes detrás de Laboratoria. En un mundo donde la intolerancia por lo diferente limita libertades todos los días, quiero contarles nuestra historia.

La diversidad: parte central de nuestro ADN

En Laboratoria somos tres cofundadores — una mujer (yo), y dos hombres, cada uno de un país distinto. Unos meses después de comenzar se nos unieron tres socias — nuevamente, todas de países distintos. Terminamos siendo una combinación bastante única de una peruana que venía de trabajar en desarrollo social, un ecuatoriano músico y programador, dos venezolanos que abandonaron una prominente carrera corporativa, una chilena apasionada por la justicia social y una brasileña que ha vivido por todo el mundo. Todos los días confirmo que fue esta mezcla la que hizo que soñáramos con crecer Laboratoria en América Latina desde el primer día. Ha sido nuestra manera distinta de ver el mundo, de entender las oportunidades y los problemas, lo que hace que sigamos aquí, avanzando por llegar cada vez más lejos.

Gabriela, Rodulfo, Mariana, Ana María y Herman (socios de Laboratoria)

Juntos hemos creado una organización que replica esta historia. El 56% de las posiciones de liderazgo en Laboratoria son ocupadas por mujeres. En nuestro equipo de casi 80 personas representamos 12 nacionalidades distintas: desde peruanos, chilenos, mexicanos y brasileros, países en donde tenemos sedes, hasta franceses, colombianos y estadounidenses que han migrado para trabajar con nosotros. Tenemos Laboratorians con las mejores credenciales académicas, y otros cuyo único título formal es el de la secundaria. El valor que traen a la organización no depende de ninguna forma de sus títulos. Tenemos orientaciones sexuales, creencias y orígenes distintos. No sólo construimos un ambiente que acepta éstas diferencias, pero estamos convencidos del enorme valor que trae cada una de ellas.

Más diversidad = Mejores productos

La diversidad es parte de los ingredientes centrales de crear buenos productos. Cada uno trae quien es al proceso de diseño, y si todos los participantes de ese proceso son parecidos, el resultado final será un producto incapaz de satisfacer las necesidades de quienes son distintos.

En Laboratoria venimos trabajando por cambiar esta realidad en el sector tech, donde los ejemplos de productos creados por equipos con poquísima diversidad de género y racial abundan. Cuando salieron los primeros airbags para proteger a las personas de accidentes automovilísticos, resultaron ser mucho menos eficientes protegiendo cuerpos femeninos. ¿La razón? El equipo de desarrollo del producto era predominantemente masculino y probó la tecnología pensando en cuerpos como los suyos. El primer app de salud del Iphone medía una infinidad de indicadores de salud pero olvidaron uno fundamental que afecta a la mitad de la población mundial por buena parte de su vida: la menstruación. No es tanta sorpresa que se le pase a un equipo sin participación femenina. Hace poco vi un TED Talk de una programadora que contaba cómo la tecnología de reconocimiento facial ha avanzado a niveles altísimos de efectividad reconociendo rostros de personas blancas pero aún falla al reconocer personas de color. ¿Cuántas personas de color estarán detrás de crear estas tecnologías?

La inmigración es otro elemento clave para impulsar la innovación y crear mejores productos. Un paper reciente de economistas en Estados Unidos demuestra cómo la población de los estados con mayores patentes a inicios del siglo XX tenía un 20% de inmigrantes. Esto en comparación a los estados con el menor número de patentes, cuya población inmigrante no superaba el 2%. Hoy en día, alrededor de 30% de los inventores en Estados Unidos son inmigrantes. Por eso, cuando escucho las políticas anti-inmigración del actual Presidente de Estados Unidos, o los recientes comentarios contra los inmigrantes venezolanos que hoy buscan una oportunidad de vida en países de toda América Latina, pienso en la responsabilidad que tenemos los emprendedores de recordarle al mundo lo importante que es la presencia de esos inmigrantes para crecer nuestras empresas, generar más empleo e impulsar la innovación.

Cambiando Paradigmas

Las empresas que hoy contratan egresadas de Laboratoria han reafirmado que es posible ir más allá de las fuentes tradicionales de contratación — las mejores universidades — para encontrar al mejor talento. No tengo nada contra las mejores universidades — he ido a algunas de ellas y tienen un rol clave que jugar en preparar a los jóvenes para construir un mejor futuro. Sin embargo, buscando solo en ellas nos cerramos al talento que no tuvo la oportunidad de llegar hasta ahí. Nos perdemos a los jóvenes de menos ingresos que sólo pudieron ir a un instituto público, o a las mujeres que nunca lograron encajar en la facultad de ingeniería. Es muchas veces en éstos jóvenes donde está la resiliencia, la perspectiva y el potencial que forma a los mejores profesionales.

Muchas de nuestras alumnas entran a trabajar a grandes empresas donde son de las primeras mujeres en el equipo de tecnología. Otras son las primeras desarrolladoras trabajando en crear aplicaciones o productos que ellas usan en su día a día. Por su enorme aporte en sus trabajos, hoy hemos logrado colocar a desarrolladoras en empresas líderes en su industria como IBM, ThoughtWorks y Scotiabank. Algunas han tenido que saltar por encima de procesos de recursos humanos tradicionales que exigen un título. Pero como me dijo hace poco la líder de una organización, “haremos lo que sea necesario para contratarlas a pesar del proceso y tengo claro que mi próxima batalla, es cambiar el proceso”.

Para quienes quieran apostar por construir equipos diversos, pronto tendremos Talent Fests en todas nuestras sedes, donde podrán vivir una experiencia única para traer a sus equipos el mejor talento de Laboratoria.