Regla #36: Desarrolla un estilo auténtico

Por Marty Neumeier


Bienvenido a Las Reglas de la Genialidad, la serie semanal de Marty Neumeier’s sobre creatividad.

Todos tienen un estilo personal para trabajar, pero no todos tienen un “buen estilo”. El buen estilo sale del buen gusto, una apreciación de la forma en la que los principios estéticos determinan la belleza. Piensa en tu gusto como la habilidad de reconocer lo que es bello, y tu estilo como la manera en la que aplicas tu gusto. El estilo personal es único por definición, responde a una variedad de factores, incluyendo tus metas, profesión, entrenamiento, cultura, experiencias de vida y las peculiaridades de tu personalidad.

¿Pero qué pasa con el buen gusto? ¿Es personal o universal? Aquí es donde entramos en el área gris. Cuando nos referimos a gusto es imposible separar lo personal de lo universal. Sin embargo, puede resultar útil pensar en el buen gusto como un ideal universal, una comprensión de la estética que cruza todas las fronteras al dirigirse a nuestra necesidad profundamente humana de deleite. Aquellos que están entrenados en los principios estéticos son más propensos en fijarse en la presencia del buen gusto donde sea y cómo sea que aparezca. Un jarro Ming es bello seas Chino, Alemán, Australiano o Islandés. Un yate clase-J sería tan bello para un plebeyo del sigo XIII como para un marinero del siglo XXI.

Aquellos que no están entrenados pueden “sentir” la presencia del buen gusto, pero no necesariamente lo reconocen como tal. Son más propensos a definir el buen gusto según lo que está de moda, lo que es elaborado, ornamentado o caro.

El buen gusto a menudo, no es ni una de estas cosas. Es el conocimiento de cómo la estética puede hacer que un objeto o resultado diseñado sea más de lo que debe ser, y menos de lo que no debe ser. Además, no puedes comprar el buen gusto. Solo lo puedes aprender mediante el esfuerzo. El buen gusto, a diferencia de la belleza, no está en el ojo del espectador. Es universal.

El buen estilo, sin embargo, es particular de la persona que realiza el trabajo. Tu estilo personal es distinto a mi estilo personal.

En el desarrollo de una aproximación, resiste la tentación de ponerte un estilo al adoptar elementos estilísticos, como aplicando de sobremanera los cortes en una película, o siempre usando un calcetín rojo. Rechaza todo manerismo, ornamento y presunción. El camino al estilo pasa por la autenticidad, simpleza y es directo.

Ahora, aquí hay un secreto: un buen estilo personal generalmente vendrá de tus limitaciones, no de tus fortalezas. Es el resultado de trabajar alrededor de tus carencias, usando todas las habilidades estéticas que puedas imaginar. Como tus limitaciones son propias, tu estilo también es único. Esto es lo que la gente encuentra más fascinante de la gente estilosa. Son únicamente y deleitosamente ellos mismos. Podemos inspirarnos de Oscar Wilde: “Sé tu mismo. Todos los demás están tomados.”


Las Reglas de la Genialidad ahora son un libro con una sección bonus llamada “¿Cómo puedo importar?” que incluye 10 reglas esenciales. Cómpralo aquí.


Sobre Las Reglas de la Genialidad
¿Quieres ser un genio? La genialidad se alcanza, se construye. Ahora lo puedes hacer siguiendo (y a veces rompiendo) las 46 reglas presentadas en esta serie semanal. Las reglas son adaptaciones de Metaskills: Five Talents for the Robotic Age, el libro sobre la creatividad en los negocios de Marty Neumeier.

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