Hace ruido un árbol cayendo en una isla deshabitada?

No.

Es verano, todos están ansiosos por la inminente competencia de cortometrajes de final de año, que es en 2 semanas. El tópico esta vez? El vídeo ganador sera el que mas logre llegar al publico con su mensaje.

El clima me es bastante familiar, veo a los profesores en los pasillos burlándose de alguna de las ideas de los alumnos. Lo que mas me gusta de este evento anual es que la mayoría se lo toma en serio, y así a fin de año, tenemos verdaderas obras de arte para disfrutar en el evento.

En mi colegio, nos cambian de lugar todos los días para que nos conozcamos con todos nuestros compañeros. Yo creo que esta bueno porque somos muchísimos, pero no para los tímidos como yo, que ya van 3 años y apenas hablo con unos pocos.

Saliendo de mi ante ultima clase, me acerco a mi compañero de banco de hoy para preguntarle si puedo hacer grupo con el. Yendo hacia el pienso:

- La verdad yo soy tímido, y lo acepto. Pero este tipo es mas que eso, es raro.

Ramiro porta un aspecto dejado de lado pero a su vez elegante, no se explicarlo. Es el chico mas callado de la clase, y no participa en ninguna actividad. Lo único que recuerdo de el, es que se la pasa con una lupa en el recreo persiguiendo hormigas.

Hoy estuvo todo el día mirando el lápiz que sostenía en su mano. Como si no lo entendiera, su mirada profunda me hace pensar que hay algo mas que no estoy viendo, por eso no lo juzgo. A su vez, es tanta la entereza con la que ejecuta sus actos tan raros, que ni yo ni nadie jamas le dijo nada.

Lo mas caracteristico de Ramiro es quizas su pelo seco y ondulado. Estoy seguro que hay mucha gente que le molesta verlo tan desprolijo, pero no parece importarle en absoluto.

En la hora del almuerzo, Ramiro siempre despliega el menú que trae de su casa en un rincón de la sala, solo por supuesto. Podría describirlo como que come por una necesidad biológica, no muestra signos de voluntad. Un puñado de lentejas, otro de arroz, y cada tanto veo que trae una fruta de postre.

Antes de llegar hacia el me freno y comienzo a cuestionarme si debería hablarle para trabajar juntos…

- No tengo otra opción? Me decepcione un poco de mi mismo.

Para el momento que me di cuenta, ya pasaron unos 10 segundos en los que nos estábamos mirando en silencio, bastante cerca. Una distancia con la que no estaría cómodo con otra persona que no conociera. Nunca sentí esto, no se que es pero estoy seguro que no me molesta. Por que hay tanta paz?

Mi mente se puso en blanco, y para atajar la situación:

- Ehh hola, te gusta venir a la escuela?

Inmediatamente pienso: pero sos boludo Franco? Que es esa pregunta? Es obvio que la pasa como el culo no viste qu..

- Si, me encanta. Respondió.

Mi confusión mental es tal que estoy seguro que no voy a poder manejar la conversación, por lo que le respondo: “Que bueno!” y me voy rápidamente.

A unos pasos de el, me sonroje por la interacción tan paupérrima que acabo protagonizar.

Con la cabeza nublada, entro a mi ultima clase en la cual ya no me siento con Ramiro. De hecho, me siento al final de todo junto a una ventana que da al patio, con unas chicas que les encanta la materia.

La verdad es que suelo repensar muchas veces las situaciones, como cuando uno piensa lo que podría haber dicho para quedar mejor. Esta vez creo que es diferente, no se si me molesta haber dicho una tontería, o me siento aturdido por la serenidad de su respuesta.

¿Como es que le gusta venir a la escuela? No habla con nadie, y se la pasa haciendo otras cosas que podría estar haciendo en su casa.

Cuando terminé de sentirme como un tonto, me puse a prestar atención a la clase.

Me encanta aprender cosas nuevas, y por mas que de lejos parezca raro, de cerca veo que este sujeto es vidente de cosas que yo no, me fascina! Me muero por saber porque esta tan motivado.

Durante el final de la clase de lengua me pongo a pensar preguntas para hacerle mientras la maestra dictaba la tarea. Una especie de guión para controlar mis emociones en el momento. Espero no quedar tan raro, o peor, hacerlo sentir un bicho de otro planeta a el. De todas formas ya no me interesa hacer el ridículo, todo sea por recabar información.

Suena el timbre por fin, bastante fuerte por cierto. La próxima vez me voy a sentar mas lejos de la ventana así no me aturde tanto.

Ramiro salio apurado del aula, y la tenia fácil, estaba al lado de la puerta. Me apresure esquivando mochilas y corriendo sillas para alcanzarlo. Tenia que hacerle las preguntas!

Ni bien termine de salir del aula, lo perdí en la multitud. Todos están apurados en salir de clase para empezar con el cortometraje, el jurado este año es bastante exigente.

Llego decepcionado a la entrada del colegio, mi mama me esta esperando. Amo los jueves, mi mama pasa por mi con el auto colmado de aroma a nuevo. Ya me hace sentir como en casa, de hecho me saco las zapatillas apenas entro. Por lo general me pongo auriculares y juego algún juego en el celular mientras viajamos, pero hoy ya no tengo batería, me la pase investigando sobre el realismo en el recreo para hacer un corto como la gente!

Después de la pequeña charla de siempre en la que mama me pregunta como me fue y nos abrazamos un rato, vamos a casa.

Llegando a la esquina, empiezo a sentir ese inconfundible clima de preocupación. Miro por la ventana, algunas caras lo evidencian. Todos miraban al final de la calle. Algunos grupos de chicos corrían con sus celulares en mano, otros se ponían la mano en la boca. El angulo me impide ver lo que esta pasando. Le pregunto a mi mama.

- Nada, nada.

Noto como intenta maniobrar para otro lado de forma tosca, pero todas las demás calles estaban cerradas. Mi mama me empieza hablar de cosas sin sentido, es obvio que es para distraerme.

Llegamos a la escena, era terrorífica. Un colectivo escolar había impactado fuertemente contra un vehículo particular.

El sol de tarde, pegaba con tal angulo sobre el pavimento que reflejaba en la cara del esposo de la victima fatal. Puedo ver cada rasgo de su expresión con el mayor detalle jamas visto. El hombre, completamente rodeado de celulares grabando su desidia, mientras este se desgarra las vestiduras intentando despertar de la pesadilla.

En el asiento del conductor, su esposa. El estado del vehículo y de la mujer, daban a entender que el impacto fue claramente en el lado del copiloto.

Mi mama acelera rápidamente para alejarnos de la zona. Miro por el vidrio trasero, no puedo terminar de entender lo que había pasado.

Todavía en estado de shock, reflexiono.

Me imagino con mucho esfuerzo momentos previos al accidente. Como habrá sido la mañana del conductor? Y la noche anterior?. Me asusto, me acabo de dar cuenta que la vida es muy frágil. Nunca mas salgo de mi casa, pienso.

Cuando pensé que mis pulsaciones comenzarían a bajar, me doy cuenta de algo aun mas aterrador. Buscando complicidad en las miradas de la gente en la calle, doy a cuentas que solo una cuadra fue suficiente para disipar la escena.

No lo entiendo, como algo tan grande, que no cabe en mi cabeza, tuvo tan poco alcance? Mis ojos todavía no alcanzan a ver la dimensión del dolor de ese hombre. Me corre un frió por el cuerpo, ansiedad.

Mi mama me habla pero no la escucho, pienso en gritar pero no quiero dejar salir esto que siento. Quiero parar el mundo, ponerlo en pausa y digerir la situación. Nadie me hace caso, nadie lo va a entender. Necesito que todo el mundo haga un minuto de silencio y presten atención a este suceso, como lo voy a lograr?

Me despierto por la alarma, con la vista totalmente desenfocada. Busco el celular en la oscuridad. No es sábado hoy? Pensé. Acto de fin de año, me recuerda la pantalla. La apago y me recuesto a pensar.

Hoy va a ser la primera vez que voy a ver a Ramiro luego de la muerte de su madre en aquel accidente, estoy nervioso. No se que decirle, tampoco es que somos grandes amigos, pero me gustaría tener algunas palabras. Se me vienen algunas imágenes de la escena que rápidamente desecho pensando en la chica que me gusta.

Cuando me doy cuenta ya es medio tarde, me visto rápido y semi-elegante. Salgo sin desayunar, pero me como un chicle para no tener mal aliento. Nunca se sabe, no?

Pasamos enfrente de donde había sido el choque, asentí con la cabeza ignorando mi reacción natural que es emocionarme. Ya pasó, me dije.

Se baja del escenario Pablo, entre aplausos de complicidad. Es el chico canchero de mi clase, había compilado las mejores jugadas de Maradona alegando que contienen la alegría de todos los Argentinos. Se llevo una nota de 6/10 y una patada en el culo. Los profesores hoy no están de chiste.

Es su turno, sube Ramiro al centro de la escena. Nadie habla. Intento encontrarme con su mirada, para saludarlo y desearle suerte. No lo logro.

Se bajan las luces, esta por comenzar a rodar su cortometraje. Desde el momento cero, este es en blanco y negro.

Ramiro sentado en el suelo frente a la cámara, la mira fijamente con esa mirada profunda que nos llego a todos. Plano entero, angulo contrapicado.

Fueron 10 segundos en los que todos comenzamos a mirarnos pensando que el vídeo iba a finalizar ahí, una especie de arte incomprendido del que nos solemos burlar. Como un cuadro en blanco en una exposición de arte, que se vende por miles de dolares.

Ramiro analizando unos mapas en detalle, se nota que son de las cercanías de la escuela. Plano americano, angulo cenital.

Que mapas tan detallados, identifica hasta los semáforos, pensé.

Ramiro haciendo unas cuentas. Plano detalle, angulo picado.

Ya van unos 2 minutos de video, el máximo son 3. El final tiene que estar cerca!

Ramiro se graba en una escena confusa, estaba oscuro y no se entendía muy bien las formas que en ella aparecían. Se escuchan herramientas golpear entre si. Plano medio, angulo normal.

Deduzco que esta bajo un auto porque en una esquina se ve una porción de una de las ruedas.

Ramiro, arriba del techo de un vehiculo escolar instalando algo. Plano entero, angulo normal.

La ambientación tétrica y lo inexpresivo de su cara, comienzan a extender inquietud en el publico.

De repente empiezo a conectar puntos, mi cabeza esta yendo muy rápido. Que estoy pensando? Comienzo a apretar mi puno contra la madera de mi asiento. Antes de que haya terminado de formar mi idea:

En plano americano, angulo cenital: Un fragmento de vídeo del momento del choque que termino con su madre. Desde una posición que capturaba lo que podía ver el conductor del autobús. Con la cámara que el mismo instalo en el vehículo previamente.

El director del colegio da la orden de apagar de inmediato el proyector, las luces se levantan rápidamente y se indica a todos salir del establecimiento de forma ordenada.

Una ola de caras preocupadas inunda la sala y todos se apuran por salir primeros. Estoy desorbitado, sin reacción. Los gritos de la gente y el tumulto me genera ansiedad. Me subo a una silla y veo a Ramiro, la primera vez que lo veo sonreír, aparece de un costado del escenario aplaudiendo de forma siniestra. Mientras me mira directamente. El director lo ataja de forma realmente brusca y lo esconde tras el telón.

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