Destacados Semanales: Silicon Valley Llegó a su Pico Máximo, la Educación como Actualizaciones de Software, el Síndrome del Impostor y más

Domingo 14 de mayo

Por Santiago Yelmini

En Latio somos fanáticos de leer y mantenernos informados sobre los temas que nos apasionan y queremos compartir eso con ustedes. Cada fin de semana, un miembro de nuestro equipo resume las mejores historias que leyó y prepara esta selección para alentar el debate respecto a los temas más importantes de la actualidad.

Silicon Valley llegó a su pico máximo

Hay pocos lugares en el mundo que tengan un maridaje tan fuerte como Silicon Valley y la industria tech. Hollywood y el cine puede ser otro. En base a esto, el mandato es que si querés ser un actor exitoso tenés que ir a Hollywood y si querés ser un emprendedor tech exitoso tenés que ir a Silicon Valley. Pero esto último parece haber cambiado:

Silicon Valley pasó de un ‘must have’ a un ‘nice to have’ para quienes tienen un startup.

En los últimos años, las barreras de entrada para iniciar una empresa tecnológica bajaron considerablemente gracias a diferentes factores. Además, los emprendedores más exitosos se convirtieron en los rockstars de nuestro tiempo, haciendo que el entrepreneurship e incluso la ingeniería se conviertan en opciones de carrera no sólo viables sino también deseables. Estos dos elementos generaron que hoy tengamos grandes y famosas compañía tecnológicas en muchos lugares. NYC, Boston, Boulder, Londres, Berlín y Hangzhou, entre otras, tienen ecosistemas emprendedores globales, vibrantes y en general son más accesibles y baratos que Silicon Valley, lo que diluye el posicionamiento de este último como el destino inexorable de todo emprendedor de alto impacto. Hasta Sergey lo dice.

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La educación como actualizaciones de software

El sistema educativo actual está basado en un formato estándar: hay un período de tu vida durante el cual te formas. Digamos, desde los 3–4 años a los 25–30, por decir un rango aproximado. Desde la escuela primaria, pasando por el colegio secundario y llegando a la carrera de grado y eventualmente a algún posgrado. Si no lo hiciste, se te ‘pasó el tren’. Y si lo hiciste, ya estás hecho; ‘ya tenés el título en mano’.

En un contexto como el actual, este paradigma pierde sentido. No es ni una cosa ni la otra. La verdadera capacidad que se debe adquirir es la de aprender y desaprender continuamente durante toda la vida. Tomar y soltar conocimiento. Como actualizaciones de software.

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El síndrome del impostor en el Mundo Startup

Uno de los problema más comunes en el emprendedor es el Síndrome del Impostor, aquel fenómeno psicológico que evita que una persona pueda internalizar sus logros y sentir gratificación a partir de ellos. Que los hace sentir un fraude.

No es difícil sentirse así frente a noticias constantes de emprendedores súper exitosos que setean la vara a una altura casi inalcanzable. Lo que sucede es que esa vara no es real. No hay que llegar allí para comenzar a capitalizar el trabajo realizado para potenciar aún más. Es importante partir con una fuerte convicción porque trabas y dificultades en el camino no faltarán.

No es “Fake it till you make it”, sino “Fake it till you become it

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Proyecto Apollo: el origen de la innovación disruptiva

El 25 de mayo de 1961 el Presidente Kennedy anuncia, en un discurso memorable, su decisión de enviar un hombre a la Luna antes del fin de la década. El desafío que implicó, en términos de escala y tiempo, solo se compara con la construcción del Canal de Panamá en tiempos de paz, o con el Proyecto Manhattan en época de guerra.

En esta espectacular retrospectiva de lo que dejó esta aventura que llevó a Neil Amstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins a la Luna en su iteración 11, se detallan los análisis, dificultades y decisiones que se tuvieron que enfrentar para lograr el cometido. Verdadero moonshot thinking.

Leer nota (en inglés)

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