“Dhalis, fragmentos de una memoria artificial”, Samantha Victoria

Adriana Santa Cruz
Leedor
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3 min readOct 11, 2023

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El sábado 7 de octubre, se estrenó Dhalis, fragmentos de una memoria artificial, una obra teatral de ciencia ficción, un género que no es tan frecuente dentro de la escena porteña. Planteada como una distopía, la historia nos habla de los hermanos Dindra y Luvin, acompañados de Baby, el androide, quienes buscan un nuevo hogar en un planeta colonizado por los seres humanos.

El escenario da cuenta de un mundo en ruinas, donde una lluvia de cenizas amenaza a los protagonistas y donde lo único que los sostiene es la esperanza. Sin embargo, los espectadores pronto nos damos cuenta de que quizás no exista Dhalis o, si realmente existe, es solo para un grupo de elegidos. Dindra y Luvin nos remiten a los vagabundos de Esperando a Godot de Samuel Beckett, cuya espera es tan eterna como inútil, ya que el camino a Dhalis se torna repetitivo y sinsentido. El entusiasmo del comienzo va cediendo a paso a la desconfianza, mientras se acentúa la decadencia de los personajes.

En esa larga marcha que emprenden los tres, hay un espacio para el recuerdo de una madre que ya no está, pero que sobrevive a través de aquello que les relató a sus hijos: historias de una Tierra distinta y ya inexistente. Sin embargo, también surge el amor entre Dindra y el androide, un amor posible, pero a la vez condenado.

Con muy pocos elementos, la escenografía logra sumergirnos en un planeta destruido, lo que se acompaña con un vestuario que da cuenta de esos jirones de un mundo que está desapareciendo. Las actuaciones de Daniela Niccoli y Sebastián Pileci están muy logradas, y ambos van pasando de la esperanza a la enajenación. Por su parte, Camila Santini compone con acierto a un androide humanizado, pero que no deja de mostrar en todo momento que es una máquina. Paradójicamente, en él recae la memoria de todo lo ocurrido, la única posibilidad de que alguien recuerde a los dos hermanos.

Dice la dramaturga y directora, Samantha Victoria: “En un mundo afectado por el calentamiento global y el consumismo desenfrenado, el miedo al colapso de la naturaleza está más presente que nunca. Esto me llevó a reflexionar sobre cómo sería un futuro en el que la Tierra sea inhabitable, y qué nos daría la fuerza y sentido para tratar de sobrevivir”.

Ficha artístico-técnica

Texto y dirección: Samantha Victoria; Asistente de dirección: Ana Scornik; Elenco: Daniela Niccoli, Sebastián Pileci, Camila Santini; Voz en off: Maximiliano Galeano; Diseño y realizaciónde escenografía y vestuario: Marcos Di Liscia; Diseño de ; Música y diseño sonoro: Daniel Guerson; Asistencia de sonido: Gastón Czmuch; Gestión: Marina Kryzczuk; Fotografía de estudio: Nacho Lunadei; Prensa: Prensopolis; Producción y redes: Productora 168; Diseño gráfico: Juicy Minds

Sábados 18.30. Beckett Teatro (Guardia Vieja 3556, CABA)

Entrada general: $4000, en venta por Alternativa Teatral; duración 70 minutos

La obra fue ganadora de la convocatoria para obras en desarrollo organizada por el Teatro Bio Bio (Chile, 2022), en la cual terminó de escribirse bajo la tutoría de Santiago Loza y Andrés Gallina.

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Adriana Santa Cruz
Leedor

Profesora y Licenciada en Letras, redactora y gestora cultural