Space Jam 2: basquet, animación y burdas simplificaciones autoconscientes.

Csaba Herke
Jul 14 · 8 min read

En uno de sus films menos logrados, Spike Lee lo supo llamar el juego sagrado. Yo lloré en la final del 98 de los Chicago Bulls, guardo todavía la camiseta negra de Jordan. Para mí, Chicago, cuando la visité en 1997 era la meca de Basquet, que permitía tener a freaks como Rodman. Era fanático de Dennis Rodman, con su, para mi, primer personaje queer público en un deporte de alto rendimiento.

James Naismith inventó el baloncesto en 1891, primero profesor de educación física y luego médico se le atribuye también el primer casco de Football americano.

Se cuenta (no lo pude comprobar de primera mano) que Naismith, tenía varios objetivos para el deporte que habría de diseñar. Uno era evitar la excesiva violencia (o energía libre) de los jugadores previo al juego, solidaridad (no olvidar que es pastor), y organización y rápidos reflejos, un deporte de velocidad y compromiso para chicos que hoy llamaríamos con síndrome de deficiencia de atención e inescrupulosamente clinicalizarían, en el ejército por ejemplo. Se verificó, por ejemplo, que donde se jugaba baloncesto había una disminución de sanciones. Entre ser pastor de parroquia o profesor, finalmente la idea fue que el deporte iba a permitir mejorar la calidad de enseñanza en las escuelas.

Los largos inviernos del Noreste de EEUU en la escuela YMCA (Young men´s christian association) de Springfield; Massachusetts, lo llevaron a desarrollar un deporte con 13 reglas (más divertido que la gimnasia basada en el sistema alemán de repeticiones y que no coincidía con la idiosincrasia de los jóvenes con quien Naismith trabajaba), que fomente fuertes criterio de comunidad, que no incluya el brutal contacto físico como elde la lucha grecorromana o el del football americano. Si bien algunos ponen como antecedente los juegos de origen maya y azteca (pok-ta-pok uy tlaichtli) lo que se sabe con certeza es que el balloncesto se basó en un juego que se llama duck on a rock que consiste en pegarle con un cascotazo a un objeto colocado a una distancia elevada.

El deporte simplemente “explotó”, se expandió rápidamente por las universidades y colegios y en 1936 debutó en las Olimpíadas de Berlín, generando inclusive su versión para silla de ruedas, pero también introduciéndose en la cultura a través de cine, series, literatura y en la actualidad en formato de videojuegos, cosa que e s objetivo de nuestro film

Los deportes, el cine e ideología.

El cine americano se encargó de enseñarnos, a pesar suyo, que cada actividad deportiva o simil deportiva, tiene un núcleo ideológico. El football americano es un deporte de guerreros principalmente blancos (que toman mucho, abusan de mujeres, usan esteroides y anabólicos) el Baseball o Béisbol un juego de defensa “la pelota a la base”, no juega contra reloj, el campo determina el tipo de juego y las posibilidades de juego son discretas. Tuvo entre sus filas a Jackie Robinson que ayudó a combatir los prejuicios raciales, la posibilidad de usar cualquier campo despejado lo acerca al fútbol de potrero.

Y el básket, ….el básquetbol ….básquet que, sin confabulación ni teoría conspiratoria alguna, , pronto dominó el mundo. Un juego de diseño, ágil y de tiempo discreto rápidamente fue la posibilidad de ascenso social de los afroamericanos. Sin entrar en el negocio de las Universidades americanas, el deporte y sus deportistas, dicen las malas lenguas que el universo de NCAA corre más dinero en apuestas que en la NBA, lo cierto es que el básquet conquistó el mundo por motus propio, sus héroes son atletas universitarios, lo que le da incluso cierto sharme.

Con relación al deporte, si sacáramos el costado de las ganancias de los deportistas, algunas veces escandalosas, en su contenido intrínseco no hay diferencia alguna con la propuesta de los países socialistas o comunistas. Muchas batallas se jugaron, se juegan y se jugarán en el plano deportivo,

Enki Bilal, el historietista francés pero checo de nacimiento, muestra una distopía donde la política entre la URSS y EEUU se salda en partidos de Hockey (Nikopol Trilogy 1980–1992). Ahí todo vale, se sabe que los rusos son amantes incondicionales del Hockey sobre hielo, el deporte quizás más violento junto al box o al fullcontact.

En este sentido se puede empezar a entender Space Jam, un film que se apoya en un conjunto de historias previas.

La del padre que quiere imponer al hijo su visión de las cosas y se da cuenta que el hijo tiene para aportar algo desde una perspectiva desconocida para el mayor. Chin-chan: la historia termina con el reencuentro entre amor filial y el paterno (como debe ser). Es tan remanida la historia que hasta los guionistas se encargan de repetir una y otra vez que es historia vieja. Este tema será retomado.

El otro punto es la cuestión del cine híbrido: incluir animación dentro de un film fue desde los albores del cine un deseo real, en El gabinete del Dr Caligari (Das cabinet des Dr Caligari, Robert Wiene, Alemania 1920) en los momentos finales al doctor se le aparecen animadas las palabras “du musst caligari werden” con lo que intenta mostrar la invasión del mundo interior del psiquiatra por el exterior. Entre una infinidad de propuestas como las de Ralph Bakshi y Frank Frazetta (Fire and Ice, Ralph Bakshi, EEUU, 1983) la película que está en el recuerdo popular es ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (Who Framed Roger Rabbit, Robert Zemeckis, EEUU, 1988) que combinó animación en 2d con fílmico en una suerte de homenaje a la llamada edad de oro del dibujo americano. Aunque no se quedaba ahí, y el homenaje se convirtió en chauvinismo patriotero, cuando nos damos cuenta que los malos son toda una gama de dibujos y producciones de origen asiático.

Otro conjunto de films, con mayor o menor éxito, intentaron pensar cómo sería la “vida” desde la perspectiva del funcionamiento de una computadora o más sencillamente, sostienen que las computadoras ocultan toda una serie de hombrecillos que hace que la computadora funcione. En general lavan culpas sociológicas, bélicas y racistas, idea descabellada que da para el cine infantil pero también para el terror. A fuerza de insistir en el tema: desde Tron (Tron, Steven Lisberger, EEUU, 1982) hasta la descabellada Pixeles (Pixels, Chris Columbus, EEUU, 2015) logró erigirse en todo un subgénero. Entrar y salir de videojuegos hoy en dia no asombra a nadie, Tron tenía a su favor, intentar explicar fallidamente el funcionamiento de una computadora, y Pixeles se recuesta en los adolescentes hoy padres de familia que suele representar Adam Sandler.

Looney Tunes: Merrie Melodies canciones lunáticas

Siempre amé a los Looney Tunes, incluso tengo un coyote en mi biblioteca, sus historias tenían, en ese momento pura intuición, un cierto dejo de contracultura; el pobre coyote, un pato y un conejo malvados, un cazador mostrado en toda su crueldad. Uno de sus mayores logros era que imponían sin resguardo alguno la a-logicidad del dibujo animado. Acme es hoy la marca más reconocida en el mundo y Porky quizás el primer personaje claramente disfuncional. (Porky hace su aparición como camafeo en 1943 en la caricatura Porky Pig´s Feat y como personaje en Bukaroo Bugs en 1944)

Doom es el malo

Siempre hay un malo, todo film lo tiene, uno de los grandes problemas de toda historia es que el villano no termine de ser más querible que el propio héroe, Darth Vader es un caso paradigmático, en Space Jam, esto era casi improbable porque su aparición final no dejaba crear ningún tipo de einfühlung.

La condición ambigua de los personajes, ya Aristóteles advertía de este problema en su poética.

En Space Jam 2 hay un solo malo, y es aburridamente malo, tan malo que sabemos desde su aparición su intencion de dominar al mundo, frase tan kitsch que se superpone al de las playmate diciendo que quieren la paz del mundo. Lo único que hay que hacer es esperar sentado a que todo pase. Como el malo es malo, y a diferencia de Magic Johnson, LeBron es simpático, muy simpático y hasta podría decirse que tiene atisbos de buena actuación. Padre que se hizo desde abajo, su madre trabajó de bartender para que pueda ir a una buena escuela, el profesor de gimnasia es un homenaje a Naismith y a todos los docentes que vemos en algun alumno la posibilidad de dar más y ser mejor, la adolescencia quizás es el momento de esa gran disyuntiva, esa gran elección sobre el tipo de persona que uno va a ser en el futuro. Después los errores se pagan más caros.

Si el film adolece de algo (ademas de humor) es el de incurrir en las simplificaciones burdas aunque muchas veces auto conscientes, y no por ser una película dirigida al público adolescente tiene que ser simple. (Cuando mi padrastro me comentó que El muchacho de los cabellos verdes (The boy with green Hair, Joseph Losey, EEUU, 1948) era una notable película, yo la vi sin entender bien por qué era inmensa, en mi mundo -yo era un niño de cabellos verdes- y no entendia bien por qué tanta tragedia. Con los años entendí su parábola y hoy, aunque cualquiera anda con el cabello teñido de los colores más estrambóticos, al verla sigo sintiendo la emoción de estar frente a una gran obra que plantea cuestiones todavía hoy no resueltas.

Decía que LeBron es simpático, con su barba Lincoln (no creo que sea casual), e igualmente rico, hizo su bienestar a costa del esfuerzo, (lo dice), y quiere transmitir al hijo esos valores, quizás para que lo supere. Lo que el film no dice, es que en el caso del hijo de LeBron no hay nada que superar; si los guionistas hubiesen leído “El regreso del hijo pródigo” de Henri Nouwen (H. Nouwen, Nijkerk, 1932 — Hilversum, 1996) lo hubiesen trabajado mejor.

Final (mio)

Space Jam 2 es una película que se encuadra dentro de lo que yo daría en llamar la contra revolución del cine, conservadora en toda su extensión. El centro de la sociedad es una familia funcional de dos hijos, una madre bella (llamativamente se parece a Michelle Obama) que reclama al padre que entienda al hijo “diferente” digamos que subsumen el gusto por la informática a la problemática de la inclusión, y mantiene la casa en orden, el padre es finalmente el que trae el orden (ley) al mundo y permite finalmente al hijo ser distinto cuando entiende que el ser distinto le va a permitir ser exitoso en el “nuevo mundo” el capital crea las condiciones de perpetuación.

Parece que los guionistas se tomaron muy en serio el de cupo y los equipos están constituidos por dos mujeres y dos hombres, pero en los buenos hay una anciana piola y una coneja como toda mujer “debería ser” y en los malos las mujeres son una araña y una víbora. Chiques si no protestan contra estas barbaridades, el mundo está perdido con ola verde incluida.

Finalmente en un giro platonizante, los personajes van hacia la luz, iluminados, Ya podemos mandar a nuestros hijos a campamentos de infórmatica, tranquilos que no habrá contaminaciones extrañas.

En fín…. Platón vive

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