Emprender en México es un acto de heroísmo

… y 5 cosas que tendrían que cambiar

Soy un empresario, un emprendedor, un startupero. En varios lugares del mundo, es muy común escoger el ser empresario como forma de de vida. En México, va creciendo la cifra de gente que tiene una activad empresarial propia, 19% según un estudio pero contrarresta conque sólo el 4.5% de la población tiene una empresa de más de dos años. Los emprendedores seguimos siendo bichos raros. Y no hay mucho ánimo por serlo pues sólo 1 de cada 4 empresas sobrevive 2 dos años según estadísticas. [1][2]

El objetivo de este texto no es subir en un pedestal el emprendimiento ni dar un boost de ego al emprendedor (cosa de la que también hablaré). No. El propósito es compartir mi visión de lo que significa ser un emprendedor en México, específicamente en CDMX. Y lo haré con cinco puntos que tienen que cambiar para que el ecosistema destape todo su potencial. Por que no importa el tamaño del emprendimiento ni la categoría. Se trata que aquel que se lo proponga logre sacar su empresa y superar la barrera de los dos años.

I. La gran p#¬&@ corrupción. Hacia un estado de derecho.

El título ofende pero ofende más la tiranía de la corrupción.

Cuando hay $100 pesos destinados a desarrollo emociona ¡El país va a cambiar! Y sí lo puede hacer, pero años después no pasa nada ¡¿Por qué?! Basta ver que esos $100 pesos se repartieron entre funcionarios (escogidos al azar), entre mediadores (colmilludos por decir lo menos) y quizá algo llega a los que van a desarrollar lo que el país necesita ¡Pero! para acabarla de amolar ni siquiera son los mejores en el área, son unos conocidos o apalabrados. Entonces sólo $30 pesos acaban en manos de un desarrollador (emprendedor, científico, analista, etc) y probablemente uno malo o sin mérito suficiente.

Este crimen de la corrupción tiene mil caras y mil manifestaciones pero todas son graves. Un dueño de un restaurant nos explicaba cómo tiene que tener valet y sólo hay 2 o 3 empresas “aprobadas” por la delegación (presumiblemente, compadres del delegado). La compañía da pésimo servicio por un precio atroz y además amenazaron cuando se intentó cambiar de compañía ¡Con arma y todo!

No necesito explicar más.

El cambio: Transparentar el flujo de dinero. Recompensar a los mejores (meritocracia). Exigir rendición de cuentas.

II. La cruda inseguridad. Zapatero a tus zapatos y no a cuidar calcetas.

¿Quién no ha sido víctima de un delito? Asalto, robo extorsión o hasta acoso de algún tipo. Seis de cada diez empresas padecen inseguridad. [3]

Ya sabemos que es grave el asunto y es un estado justo de inseguridad. El peor enemigo de la inversión es la inseguridad, no saber o mucho riesgo.

Si tu tienes que cuidarte la espalda es muy difícil poder trabajar de frente.

Hoy estoy haciendo una campaña para poder recuperar de un duro robo que sucedió en mi oficina: https://donadora.mx/projects/nos-robaron-pero-no-nos-detendremos

El cambio: exigir seguridad. Promover y fomentar acciones/empresas que disminuyan la brecha económica (la que ocasiona, en mi humilde opinión, muchos males sociales).

III. Pre-fesionalismo vs profesionalismo o calidad profesional.

Lo que quiero exponer en este punto es la carencia que existe de cualidades y/o valores laborales que lleven a mejores condiciones de desarrollo laboral y al final de todo, mejor calidad de vida en sociedad.

Cosas tan sencillas cómo la puntualidad, la disciplina, el compromiso, la responsabilidad, la excelencia y la humildad (o modestia) son un lujo hoy en día en vez de una plataforma básica de desarrollo.

Justo me encuentro en un evento que citan a las 9 pero pinta para empezar a las 10 o más tarde. No me mal entiendan, estoy feliz por participar en el evento y creo que se ha organizado bien. Simplemente, empezar tarde es la norma en México.

Recuerdo cuando veía todo tipo de ciudadano aleman (ricos, pobres; jóvenes, adultos; hombres y mujeres) protestar por un Verspätung o retraso de 10 minutos en el U-Bahn o metro. Mostraban indignación pues se espera la mejor calidad en el servicio.

Más que nada se trata de respeto. Profesionalismo para mi es asumir la responsabilidad, ser congruente con lo que se pide y se da, respetar tu tiempo-recursos-etc. y el de los demás.

Es una lástima que la imagen de un holgazán acostado en un nopal siga siendo el prejuicio predominante en el extranjero hacia los mexicanos, pues somos bastante chambeadores.

Pero la irresponsabilidad sale cara. Y un mal emprendedor daña a todo el ecosistema (que apenas es naciente).

El cambio: asumir la responsabilidad profesional.

Si quieres cambiar al mundo cámbiate a ti mismo

IV. Menos piñatería egoísta y más mérito colectivo.

Dicen que el peor enemigo de un mexicano es otro mexicano. Si bien es una exageración fatalista, tiene algo de verdad. En nuestra cultura existe un fenómeno que se ve cuando en vez de fomentar y compartir el éxito, criticamos, mofamos y demeritamos a las personas. Basta recordar a Alexa Moreno.

Muchas veces la piñatería se disfraza de criticar a alguien de “intenso” o “ñoño” pero también se esconde en problemas más arraigados como el machismo. A esto le llamo piñateria. Esta forma de criticar, de mofarse, desvalorar así como agandallar, apañar o abusar y no retribuir o compartir el éxito.

Alexa Morena. Gimnasta sujeta a críticas por su apariencia física.

El cambio: fomentar la cultura de comunidad y de mérito.

V. Dejar de perseguir fantasías para construir los sueños.

Aquí quiero terminar diciendo que muchas veces he visto en el medio gente que busca ser su propio jefe sólo por las libertades que esto implica, o lograr fama y fortuna. También están aquellos que sienten que no se los merece nada ni nadie. Ser emprendedor es duro. Sí eres tu propio jefe, pero para triunfar tienes que ser el jefe más exigente contigo mismo antes que con otros. Eres líder, pero no por apariencias o carisma (que ayudan : ) sino por tu capacidad de ejecutar: hacer que las cosas sucedan.

Se trata de construir tus sueños de algo mejor, algo nuevo, y compartirlos con el mundo para que se deleiten o resuelva una necesidad. Hacer un mundo mejor suele ser el cliché de las empresas. Y en una parte, hablo por mi, pero creo que sí es lo que buscamos en esto los que estamos aquí.

Reconocer que se requiere trabajo duro y que uno no sabe nada (mentalidad abierta de aprendizaje y humildad) te da ventajas en el largo plazo. En México, prensa, gobierno y el público en general suele premiar y apostar por resultados a muy corto plazo.

El cambio: reconocer que los grandes retos requieren esfuerzo. Apostarle con estrategia al largo plazo.

P. S.

Emprender ha sido duro. Un viaje de descubrimiento personal y de mi comunidad. En esta empresa hemos tenido grandes desafíos y uno que otro golpe duro. (Ejemplo de esto: https://donadora.mx/projects/nos-robaron-pero-no-nos-detendremos).

¡Me encanta lo que hago! ¿Desearía que fuera más fácil? Quizá si, pero definitivamente quiero que sea más fácil para los que vendrán, al menos en estos cinco aspectos de los que escribo. Quiero que mi legado sea un mejor país, un mejor México, una mejor sociedad, con personas más iluminadas y tierra fértil para nuevas ideas y proyectos que nos ayuden a entender y disfrutar nuestra efímera existencia.

1. http://www.gemconsortium.org/country-profile/87
2. http://www.elfinanciero.com.mx/empresas/fracasan-en-mexico-75-de-emprendimientos.html

3. http://expansion.mx/economia/2014/10/17/la-violencia-el-otro-lastre-economico