Cómo evitar los errores más comunes al comenzar tu startup

Valentina V Cabrera
Oct 29, 2018 · 8 min read

Un error de principiante lo puede cometer cualquiera, sobre todo a la hora de empezar tu startup, esto porque pese a que los slogans dicen lo contrario un emprendedor no nace, se hace. Es a punta de mucho trabajo y esfuerzos que las ideas salen adelante y que los emprendedores se forman.

Sin embargo, mucho de este “ensayo y error” en las primeras etapas pueden influir de forma negativa en el desempeño futuro de tu startup, errores que pueden ser legales, tributarios e incluso personales.

Es por esto que a continuación va una lista con los principales errores que cometen las startups al empezar y algunos consejos de nuestra parte para ayudarte a evitarlos y poder pasar de la etapa temprana a el desarrollo pleno de tu empresa de forma exitosa.

1.- No utilices los recursos de la compañía en la que estás trabajando para tu startup.

Si todavía eres empleado, por favor, sé muy cuidadoso de no usar recursos de la compañía en la que te encuentras para desarrollar tu producto o peor, usar horas laborales para trabajar en tu startup. Construir una compañía exitosa es difícil, imagínate lo siguiente: te dedicas cinco años a armar tu startup y se empieza a volver exitosa. ¿Estarías dispuesto a correr el riesgo de que tu actual empleador pudiera reclamar parte de la propiedad intelectual de tu compañía porque no respetaste las políticas de su empresa y la desarrollaste con sus recursos? No vale la pena.

Asesórate y pregunta cuál es la política de la empresa en la que estás empleado en estos casos. Dependiendo del caso, puedes hablar con tu empleador y decirle que además de tu trabajo en la empresa, tienes otros proyectos de índole privada en los que estás trabajando fuera de las horas de trabajo y que quieres que quede por escrito que la empresa sabe de esto y que está OK.

2.- Antes de cualquier cosa, lo primero que debes hacer es constituir tu compañía.

En el ambiente de startups, es posible escuchar a emprendedores discutir ideas sobre su compañía con otros emprendedores, pidiendo consejos entre sí e incluso mostrando sus prototipos. El problema llega al momento de preguntarles si han creado formalmente sus empresas y la respuesta suele ser NO.

Error. al no registrar tu compañía, estás dejando un flanco abierto para que cualquier persona y sobre todo aquellas que te dieron estos consejo, puedan reclamar derechos sobre tu idea, o que tú les robaste su idea. Esto puede sonar a desconfianza de mala fe, pero ¿qué pasa si creas el próximo Twitter o Netflix y hay mucho dinero en juego? Cuando el dinero está en juego, las cosas se pueden poner complicadas. Si no me crees, mira lo que le pasó con Facebook.

Constituir tu compañía debe ser lo primero que hagas, incluso si se encuentran en etapa temprana por un par de años mientras perfeccionan su idea. Contrata a un abogado especialista en startups, es más barato que lo que significaría solucionar futuros problemas legales entre los socios.

Es por esta razón que creamos nuestro servicio Lexgo Global, una herramienta para gestionar todo lo que implica establecer un negocio online en Chile y América Latina, disponible para emprendedores de todo el mundo. Sólo comenzar con tu empresa puede ser innecesariamente complicado, por lo que nos propusimos desarrollar un proceso con la menor fricción posible para los fundadores.

3.- Elige a tu equipo fundador, que no debiese ser de más de dos personas, incluyendote a ti.

¿Por qué? Sabemos que tu meta es crear una compañía que “cambie el mundo”. Probablemente también te gustaría ganar un poco de dinero con el tiempo. Si empiezas una compañía con cuatro personas, acabas de renunciar al 75% del valor de ésta. Ya es bastante difícil tener un gran resultado financiero cuando partes con el 100% de la compañía, pero empezar con el 25% es mucho más difícil. Asumiendo las valorizaciones normales durante las rondas de inversión, al final tendrás entre un 6% o 12%, después de haber creado stock options para tus empleados y levantado el capital.

El hecho es que la mayoría de las personas carecen de la voluntad, habilidad o carácter para empezar una compañía desde cero, con tan solo una idea o el simple deseo de empezar su propio negocio. Pero pese a esto, esta misma gente cree en tu idea y te va a acompañar a ti y a tu co-fundador seis meses después cuando ya hayas establecido tu compañía, hecho tu presentación de Power Point, elaborado un prototipo o producto y empezado con las conversaciones para buscar financiamiento.

Estas personas son las mismas que felices se van a sumar por el 5% o menos, y van a tener opciones y no acciones. Esa es la diferencia entre un fundador y un trabajador. Los fundadores son a los que se les paga extra y que reciben la recompensa, porque están tomando el riesgo más alto. El mundo de los no fundadores es mucho más seguro y la verdad es que eso no tiene nada de malo. El peor de los escenarios es cuando hay más de dos co-fundadores y todos sub-optimizan. Si estás en una compañía con más de dos fundadores, cambia la situación o déjala atrás, tu próximo negocio tendrá el número justo.

4.- Comienza trabajando en el mercado, no con el producto.

Investiga a tu mercado. Aunque parece obvio, no lo es. Es sorprendente la cantidad de personas que empiezan a construir productos sin pensar en los clientes que los comprarían. Tienes que hacer un poco de análisis. Empieza evaluando las áreas que dominas. Asegurate de que has identificado el problema que crees que existe. Calcula cuánto tiempo y dinero este problema le cuesta a las personas afectadas. Arma borradores de tu solución. Averigua cómo este problema se está resolviendo actualmente. Todo esto te va a servir de base para crear el plan estratégico de tu compañía.

No te preocupes si no es perfecto, solo asegurate de que se vea como una buena idea. Eso lo vas a confirmar posteriormente. Pon tus ideas en un spreadsheet, Power Point, HTML, etc., esto te va a forzar a ver las cosas en perspectiva y saber si realmente tienes una buena idea o no.

5.-Pide la opinión de futuros usuarios antes de empezar a desarrollar el producto.

Las startups suelen diseñar sus productos o servicios a puertas cerradas, asumiendo que dicho proceso no necesita del feedback previo antes de ser lanzados al mercado. Este es otro error frecuente.

Ten feedback antes de que comiences a construir cualquier cosa, de otra manera, vas a estar desperdiciando tu dinero. Entrevista a usuarios para articular mejor su problema y entenderlo a cabalidad. Muéstrales múltiples soluciones y encuentra una que les resuene. Pregunta si ellos estarían dispuestos a pagar por una solución como esa, si existiera. Pregúntales cuánto creen ellos que la solución que tú les estás ofreciendo les debería costar.

6.- Trabaja personalmente en la construcción de tu prototipo o producto.

Es fundamental que formes parte de la construcción de tu propio producto. Si tienes en tu equipo a un ingeniero de software experto en esto, genial. Si no lo tienes, busca a una persona de confianza que te ayude como consejero. Si no puedes encontrar a ninguna persona con los recursos técnicos y tecnológicos para ayudarte, por favor, mantén tu empleo y replanteate el empezar con tu compañía.

Suena duro, pero es real, si en tus redes no hay nadie y tú mismo no tienes los recursos técnicos y tecnológicos para sacar tu propio prototipo adelante, probablemente careces de las habilidades emprendedoras básicas para lanzar una compañía de forma exitosa.

Si necesitas una forma barata de construir un prototipo, puedes considerar las opciones: practicantes, personas dispuestas a trabajar por un porcentaje de tu compañía en vez de dinero en efectivo, o una plataforma web que te ayude a hacerlo tú mismo.

7.- Firma un acuerdo legal que proteja la propiedad intelectual de tu empresa.

Este es otro de los grandes errores que las startups cometen al dar sus primeros pasos. Tienen desarrolladores o amigos que los ayudan a escribir el código de su software sin un acuerdo legal previo que funcione como marco a toda esta etapa creativa. DEBES tener un acuerdo legal que estipula que cualquier persona que trabaje en el diseño, programación o testing de tu producto, le asigna toda la propiedad intelectual de lo creado a tu compañía. De otro modo, corres el riesgo de que en el futuro alguien reclame que el trabajo de programación que hizo para ti es de su propiedad y no de la tuya

8.- Arma tu equipo en fase temprana.

Los buenos equipos no ocurren por accidente, se construyen. La mejor ruta para construir tu compañía es constituirla legalmente, tener el plan básico de fondo, los primeros bosquejos o ya estar construyendo tu producto, y luego, juntas las piezas y construyes tu equipo. Durante todo el proceso previo, puedes haber estado hablando con empleados potenciales, y seduciéndolos con tu idea. El mejor momento para subirlos a bordo, es cuando tu plan se empieza a concretar.

Si empezaste solo, considera sumar a un compañero. Con esto me refiero a una persona que tenga un porcentaje significativo de las acciones, que — por favor — no sea superior al 20%. Trata a esta persona como tu real compañero, comparte la información que tienes con él e incorpóralo en la toma de decisiones.

Ten en mente que los equipos son los que crean compañías, no los individuos. El equipo es el que levanta inversión, no un CEO que se cree rockstar o todopoderoso.

9.- Utiliza el vesting de las acciones como una póliza de seguros.

Vestear las acciones de tu compañía no es otra cosa que imponer un plazo de adquisición de las mismas por parte de los socios. Asegurate de imponer este plazo a los fundadores en las primeras etapas, de esta manera te aseguras de que no se irán de la compañía con la mitad del valor de ésta a los primeros nueve meses, cuando todo el trabajo duro está por delante. Esta es una suerte de póliza de seguros que protege a tu startup, y a todo el equipo fundador.

Un error lo comete cualquiera, sobre todo al comienzo, es por esto que es fundamental que te asesores con los mejores. Tu startup puede ser parte de Lexgo! Tenemos todas las herramientas necesarias para ayudarte a lanzar de forma exitosa tu startup, porque la nuestra se dedica exclusivamente a eso. No dudes en escribirnos a contacto@lexgo.cl o puedes contactarnos directamente aquí.

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Journalist. Freelance. I work for and with Startups. Currently for @Lexgo — @BBXX

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