Plano en disputa: entre la askesis y la obediencia (Parte 6)

Por Nahuel Muñoz

La sociedad de la transparencia. La reutilización de la exomologesis[1]

Última entrega de este ensayo. Espero seguir compartiendo espacios de reflexión y análisis con ustedes.

Para el filósofo surcoreano Byung-Chul Han las cosas, convertidas ahora en mercancía, han de exponerse para ser, su existencia estriba en la capacidad de ser mostrada. Las cosas se revisten de un valor solamente cuando son vistas.

En la sociedad expuesta, cada sujeto se mercantiliza y, como empresario de sí, es su propio objeto de publicidad. La exposición constante y total se presenta con características pornográficas, todo “está entregado, desnudo, sin secreto”, exhibido para el consumo inmediato. La sociedad capitalista somete todo a la visibilidad, anulando toda peculiaridad, y explotando en la exposición.

En línea con el pensamiento hegeliano, la hipervisibilidad en la que falta toda negatividad de lo oculto, lo inaccesible hace imposible la negatividad de la alteridad. Es decir que lo que no es visible o que no tiene valor de exposición no existe. En este sentido es Byung-Chul que sostiene que la absolutización del valor de exposición se manifiesta como tiranía de la visibilidad. Sin embargo, la transparencia ya no es el ideal del control. Los dispositivos de poder actuales se efectúan cuando el sujeto se desnuda (exomologesis) no por coacción externa, sino por la necesidad engendrada en sí mismo, cuando la necesidad de existir en términos sociales es más fuerte que la de conservar su intimidad. Cada sujeto se controla a sí mismo y a los otros, en un ejercicio transversal de vigilancia y reconocimiento.

“En la sociedad de la transparencia no se forma ninguna comunidad en sentido enfático, sino acumulaciones o pluralidades casuales de individuos aislados para sí, de egos, que persiguen un interés común, o se agrupan en torno a una marca.”

En un contexto donde la vigilancia no se presenta como ataque a la libertad, sino que cada uno se entrega voluntariamente a la mirada panóptica. En donde contribuimos al panóptico digital, en la medida en que nos desnudamos y exponemos, la dialéctica de la libertad es ficcional y se realiza como control transversal. Podemos encontrar cierta linealidad entre la exomologesis y la necesidad de exposición en la sociedad de la transparencia. Sobre todo a partir del carácter determinante que hoy tiene el panóptico digital.

Ahora bien, a modo de epilogo podríamos mencionar las prácticas griegas y romanas como antecedentes para pensar en una nueva askesis. De manera tal que hagamos de prácticas puntuales, micro-resistencias, productoras de efectos de verdad. Podríamos revindicar una estética de la existencia como forma de resistencia en un contexto de empresario de sí[2]. A sabiendas de que en una sociedad capitalista axiomática y de inmanencia, se terminará asimilando.

El pensamiento sin un efecto práctico, sin una askesis que configure una estética propia, es sólo repetición, es decir que es estéril.

[1] Byung-Chul, Han. La sociedad de la transparencia, Herder editorial, Buenos Aires, 2015. Y Psicopolítica, Herder editorial, Buenos Aires, 2015.

[2] Foucault, Michel. Del gobierno de los vivos. Curso en el Collège de France (1979–1980), trad. Horacio Pons, Fondo de Cultura Económica, Bs. As., 2014.

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